Lo esencial

Se habla de presión baja (hipotensión) cuando la presión arterial está por debajo de 90/60 mm Hg. Muchas personas sanas viven con esas cifras y se sienten bien, y entonces no hay nada que tratar. Importa cuando da mareos o desmayos, cuando baja al pararte o cuando cae de golpe, porque puede deberse a deshidratación, una pérdida de sangre, un medicamento, una infección o un problema del corazón o de las hormonas. Unos estudios de laboratorio sencillos ayudan a encontrar la causa.

¿Qué es la presión baja?

  • Nombre médico: hipotensión. En la mayoría de los adultos la presión normal es menor de 120/80 mm Hg, y se considera baja por debajo de 90/60 mm Hg[1][12]. Lo que significa cada uno de los dos números lo explicamos en nuestra guía sobre cómo se mide la presión arterial.
  • Muchas veces no hace daño: hay personas que siempre tienen la presión baja y para ellas eso es lo normal[1][12]. Una cifra baja sin síntomas casi nunca necesita tratamiento[2].
  • Hipotensión ortostática: una caída de al menos 20 mm Hg de la máxima (sistólica) o de 10 mm Hg de la mínima (diastólica) en los 3 minutos siguientes a ponerse de pie[3]. Afecta a alrededor de 1 de cada 5 personas mayores de 60 años que viven en su casa[4].
  • Estudios clave: la presión acostado y de pie, un electrocardiograma, una biometría hemática y una química sanguínea, y otros estudios según la causa que se sospeche[2].

¿Cuáles son los síntomas de presión baja?

Los síntomas aparecen porque el cerebro y otros órganos reciben menos sangre por un momento. Los más comunes son[2]:

  • mareo o sensación de que todo se mueve, sobre todo al levantarte;
  • visión borrosa;
  • desmayo (síncope) o sensación de que vas a desmayarte;
  • debilidad, somnolencia y confusión;
  • náuseas o vómitos.

No siempre son evidentes. En los adultos mayores, la hipotensión ortostática puede notarse solo como un pensamiento más lento o caídas sin explicación, sin la típica sensación de desmayo[8]. Los síntomas son los mismos en mujeres y en hombres. Si el mareo es tu problema principal, nuestra página sobre las causas del mareo revisa otras posibilidades, como los problemas del oído interno.

Una presión muy baja con piel fría y sudorosa, respiración rápida, piel azulada y pulso débil o acelerado es otra cosa: son señales de choque (shock), una urgencia médica[1].

¿Cuánto es lo mínimo que puede estar la presión y cuándo es peligrosa?

No hay una cifra mínima que sirva para todos: por debajo de 90/60 se considera baja, pero un adulto joven y sano con 88/58 mm Hg que se siente bien no corre peligro. Lo que cuenta es una caída brusca respecto a tu presión de siempre, los síntomas y el contexto[1].

Cuándo consultar

  • Urgencia: llama al 911 si alguien se desmaya y no se recupera enseguida, o si la presión baja viene con dolor en el pecho, falta de aire, confusión, piel fría y sudorosa, latidos muy rápidos o irregulares, un sangrado importante, heces negras o vómito con sangre, o fiebre alta con muy mal estado general. Si la persona no respira o no tiene pulso, empieza la reanimación (RCP)[2].
  • En 24 a 48 horas si te desmayaste, aunque haya sido una vez y te hayas recuperado; si el mareo al levantarte es nuevo o va empeorando; o si los síntomas empezaron al iniciar o cambiar un medicamento[2][6].
  • En tu próxima consulta si tus cifras están seguido por debajo de 90/60 mm Hg con síntomas leves, o si tuviste una caída sin motivo claro.

¿Qué provoca la presión baja?

La presión baja tiene muchas causas, desde las inofensivas hasta las graves. Aquí van de la más común a la menos común[2][5][8]:

  • Frecuente Presión baja de constitución: cifras bajas por naturaleza, muchas veces en mujeres jóvenes y delgadas, sin ninguna enfermedad.
  • Frecuente Falta de líquidos: deshidratación por calor, fiebre, vómito o diarrea, o por tomar poca agua.
  • Frecuente Medicamentos y alcohol: medicinas para la presión alta y para el corazón, diuréticos, algunos antidepresivos y ansiolíticos, analgésicos y el alcohol.
  • Frecuente Pasar mucho tiempo de pie con calor o entre mucha gente: una bajada refleja, llamada hipotensión mediada neuralmente, más común en niños y adultos jóvenes.
  • Posible Después de comer: la hipotensión posprandial, una caída de la presión en las 2 horas siguientes a la comida, sobre todo en adultos mayores, en personas con hipertensión o con enfermedad de Parkinson[9].
  • Posible Pérdida de sangre o anemia: un sangrado lento del tubo digestivo o menstruaciones abundantes pueden bajar el volumen de sangre.
  • Posible Embarazo: la presión baja de forma normal durante el primer y el segundo trimestre.
  • Posible Problemas del corazón: un ritmo lento o irregular, una enfermedad de las válvulas o una insuficiencia cardiaca.
  • Posible Lesión de los nervios que controlan los vasos (hipotensión ortostática neurógena), por ejemplo en una diabetes de larga evolución o en la enfermedad de Parkinson, de la que incluso puede ser un signo precoz[8].
  • Rara Problemas hormonales: enfermedad de Addison (insuficiencia suprarrenal), una tiroides poco activo o un problema de la hipófisis.
  • Rara Shock: una infección grave (sepsis), una reacción alérgica grave (anafilaxia), una hemorragia importante o un infarto. Provocan una caída brusca y profunda que necesita atención urgente.

La edad aumenta la probabilidad de que la presión baje al levantarte: la hipotensión ortostática afecta a cerca del 5 % de los menores de 50 años y hasta al 30 % de los mayores de 70[5].

¿Qué estudios se hacen si tienes la presión baja?

Presión acostado y de pie. Es la prueba clave: se mide la presión después de un reposo acostado y luego al minuto y a los 3 minutos de estar de pie. Una caída de 20/10 mm Hg o más confirma la hipotensión ortostática[3][6]. Al mismo tiempo se anota el pulso: si el corazón casi no se acelera mientras la presión cae, es más probable una causa nerviosa (neurógena) que la deshidratación o un medicamento[8]. El patrón contrario, un pulso que sube 30 latidos por minuto o más mientras la presión se mantiene, orienta en cambio a un síndrome de POTS (taquicardia postural). Las tomas en casa también ayudan: nuestra tabla de presión arterial normal por edad explica cómo hacerlas y compararlas.

Electrocardiograma. Busca un ritmo del corazón lento, rápido o irregular[2]. Si un desmayo sigue sin explicación se agregan otros estudios del corazón, la prueba de inclinación (mesa basculante) o un monitoreo de presión de 24 horas (MAPA)[6].

Estudios de sangre. No miden la presión, pero descubren varias de sus causas[2][7]:

Estudios de sangre que se piden seguido por presión baja, y qué puede indicar un resultado alterado
AnálisisQué puede mostrar
Biometría hemáticaHemoglobina baja (anemia, pérdida de sangre); leucocitos altos (infección)
Química sanguíneaUrea o BUN (nitrógeno ureico) alto con creatinina normal, es decir, una relación BUN/creatinina elevada (deshidratación o sangrado digestivo)[11]; sodio bajo con potasio alto (problema suprarrenal); glucosa (diabetes)
Cortisol por la mañanaUn valor bajo hace pensar en insuficiencia suprarrenal, que se confirma con una prueba de estimulación
TSHUn tiroides poco activo
Vitamina B12Una deficiencia que puede dañar los nervios que controlan los vasos sanguíneos
Lactato y hemocultivos (hospital)Un lactato alto con la presión muy baja sugiere un choque, por ejemplo por sepsis[10]
Ejemplo ficticio de estudios de laboratorio después de un desmayo (formato de un laboratorio en México)
DeterminaciónResultadoValores de referenciaIndicador
Hemoglobina10.4 g/dL12.0-15.5 g/dL↓
Urea62 mg/dL17-43 mg/dL↑
Creatinina0.80 mg/dL0.50-0.90 mg/dL
Sodio137 mmol/L135-145 mmol/L
  1. Estudio y resultado: cada línea es una medición; la flecha ↑ marca un valor por arriba y ↓ por debajo del intervalo del laboratorio.
  2. Hemoglobina baja: menos transporte de oxígeno y quizá menos volumen de sangre; el médico buscará una pérdida de sangre o falta de hierro.
  3. Urea alta con creatinina normal: en México la química sanguínea suele reportar la urea, el BUN (nitrógeno ureico) o los dos. Cuando sube la urea pero no la creatinina, la relación entre ambas aumenta, algo que concuerda más con una deshidratación o un sangrado digestivo que con una falla del riñón[11].
  4. Valores de referencia: cambian de un laboratorio a otro; los que cuentan son los impresos en tu propia hoja de resultados.

¿Biometría hemática, química sanguínea y hormonas repartidas en varias hojas? Sube tus estudios de laboratorio a BloodSense: tu reporte explica cada línea con palabras sencillas, para que veas qué resultados pueden tener que ver con tu presión baja y qué preguntarle a tu médico.

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¿Cómo se da seguimiento a la presión baja?

Depende de la causa. A casi todas las personas con síntomas al levantarse se les pide un registro de la presión: tomas en la mañana, sentado y luego de pie, y cuando aparecen los síntomas. Los estudios alterados se repiten: una biometría hemática después de tratar una anemia, el sodio y el potasio después de cambiar un diurético, el cortisol o la TSH si se encontró un problema hormonal. En la hipotensión ortostática neurógena también se mide la presión acostado, porque muchas veces se acompaña de presión alta en esa posición[8].

El seguimiento importa aunque no haya síntomas: la hipotensión ortostática se asocia a más caídas, infartos, embolia cerebral, insuficiencia cardiaca y fibrilación auricular[5].

¿Cómo se trata la presión baja?

La presión baja sin síntomas casi nunca necesita tratamiento[2]. En los demás casos se trata la causa, paso a paso y empezando sin medicamentos[6][7][8]:

  • Revisar tus medicinas: el médico puede bajar una dosis o cambiar un medicamento. Nunca suspendas uno por tu cuenta[2].
  • Líquidos y sal: tomar más agua y, si tu médico está de acuerdo, un poco más de sal. No es para todo el mundo: por ejemplo, no si tienes insuficiencia cardiaca o enfermedad renal.
  • Compresión: las medias de compresión o una faja abdominal evitan que la sangre se quede en las piernas y el abdomen.
  • Tratar la causa: hierro o una transfusión en la anemia, hormonas de reposición en la insuficiencia suprarrenal o tiroidea, sueros y antibióticos en la sepsis.
  • Medicamentos que suben la presión: solo si los síntomas siguen a pesar de estas medidas, con receta y vigilancia médica[6][7].

El choque se trata en el hospital con sueros por la vena, como la solución Hartmann (Ringer lactato), y medicamentos que contraen los vasos; el choque séptico se define por necesitar esos medicamentos para mantener la presión arterial media en 65 mm Hg o más, con un lactato mayor de 2 mmol/L[10].

¿Qué hay que hacer cuando la presión está baja? Cómo subirla y evitar los mareos

  • Levántate despacio: siéntate un momento en la orilla de la cama antes de ponerte de pie[2].
  • Toma suficientes líquidos durante el día, más si hace calor o tienes fiebre, y evita el alcohol[2].
  • Si sientes que te vas a desmayar, siéntate o acuéstate de inmediato y levanta las piernas[2].
  • Aprende las maniobras de contrapresión: cruzar las piernas apretando los muslos, o apretar los puños, puede subir la presión por un rato[6].
  • Si el mareo llega después de comer, haz comidas más pequeñas, con menos harinas refinadas, y descansa un poco después[9].
  • Evita estar mucho tiempo de pie y sin moverte con calor si eso te da síntomas[2].
  • Anota tus cifras y tus síntomas para enseñárselos a tu médico.

Preguntas para tu médico

  1. ¿Mi presión baja es normal para mí o hay algo que la está provocando?
  2. ¿Alguno de mis medicamentos me puede estar bajando la presión?
  3. ¿Hay que medirme la presión acostado y de pie?
  4. ¿Mis estudios muestran deshidratación, anemia o un problema hormonal?
  5. ¿Puedo tomar más líquidos y un poco más de sal sin riesgo?

Preguntas frecuentes

¿Una presión de 90/60 es baja? ¿Cuánto es presión baja en una mujer?

Es el umbral habitual: de 90/60 mm Hg hacia abajo se habla de presión baja, en mujeres y en hombres[1][12]. Exactamente 90/60 en alguien que se siente bien no es un problema. Lo importante es cómo te sientes y si la cifra es nueva para ti.

¿Qué es más grave, la presión alta o la baja?

A largo plazo, una presión baja de constitución y sin síntomas no hace daño. Una caída brusca, o una bajada cada vez que te levantas, es diferente: aumenta el riesgo de caídas y se asocia a problemas del corazón y del cerebro[5].

¿La presión baja da cansancio?

Sí, el cansancio y la somnolencia son síntomas posibles[2]. Pero la fatiga tiene muchas otras causas, como la anemia o los problemas de tiroides, que se pueden revisar con estudios de laboratorio.

Síntomas de presión baja: ¿qué tomar? ¿El café la sube?

Lo primero son líquidos (agua o suero oral si estás deshidratado). La cafeína puede subir la presión un rato, y a veces se propone para el mareo después de comer[9]. No trata la causa, y en exceso puede alterar el sueño y el ritmo del corazón. No tomes medicamentos para subir la presión sin receta.

¿Por qué se me baja la presión al levantarme?

Al ponerte de pie, la sangre se acumula en las piernas y el cuerpo tiene que contraer los vasos y acelerar el corazón en unos segundos. La deshidratación, los medicamentos, la edad y las lesiones de los nervios debilitan esa respuesta[8].

Artículos relacionados

  1. National Heart, Lung, and Blood Institute. Presión arterial baja. Institutos Nacionales de la Salud de EE. UU. nhlbi.nih.gov (Consultado el 2 de noviembre de 2026)
  2. MedlinePlus en español. Hipotensión (enciclopedia médica). Última revisión 1 de enero de 2025. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. medlineplus.gov/spanish (Consultado el 2 de noviembre de 2026)
  3. Freeman R, Wieling W, Axelrod FB, et al. Consensus statement on the definition of orthostatic hypotension, neurally mediated syncope and the postural tachycardia syndrome. Clin Auton Res. 2011;21(2):69-72. doi:10.1007/s10286-011-0119-5 (Consultado el 2 de noviembre de 2026)
  4. Saedon NI, Pin Tan M, Frith J. The prevalence of orthostatic hypotension: a systematic review and meta-analysis. J Gerontol A Biol Sci Med Sci. 2020;75(1):117-122. doi:10.1093/gerona/gly188 (Consultado el 2 de noviembre de 2026)
  5. Ricci F, De Caterina R, Fedorowski A. Orthostatic hypotension: epidemiology, prognosis, and treatment. J Am Coll Cardiol. 2015;66(7):848-860. doi:10.1016/j.jacc.2015.06.1084 (Consultado el 2 de noviembre de 2026)
  6. Brignole M, Moya A, de Lange FJ, et al. Guía ESC 2018 sobre el diagnóstico y tratamiento del síncope. Rev Esp Cardiol. 2018;71(10):837.e1-837.e92. doi:10.1016/j.recesp.2018.08.018 (Consultado el 2 de noviembre de 2026)
  7. Shibao C, Lipsitz LA, Biaggioni I. ASH position paper: evaluation and treatment of orthostatic hypotension. J Clin Hypertens. 2013;15(3):147-153. doi:10.1111/jch.12062 (Consultado el 2 de noviembre de 2026)
  8. Wieling W, Kaufmann H, Claydon VE, et al. Diagnosis and treatment of orthostatic hypotension. Lancet Neurol. 2022;21(8):735-746. doi:10.1016/S1474-4422(22)00169-7 (Consultado el 2 de noviembre de 2026)
  9. Jansen RW, Lipsitz LA. Postprandial hypotension: epidemiology, pathophysiology, and clinical management. Ann Intern Med. 1995;122(4):286-295. doi:10.7326/0003-4819-122-4-199502150-00009 (Consultado el 2 de noviembre de 2026)
  10. Singer M, Deutschman CS, Seymour CW, et al. The Third International Consensus Definitions for Sepsis and Septic Shock (Sepsis-3). JAMA. 2016;315(8):801-810. doi:10.1001/jama.2016.0287 (Consultado el 2 de noviembre de 2026)
  11. MedlinePlus en español. Nitrógeno ureico en sangre (BUN) (enciclopedia médica). Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. medlineplus.gov/spanish (Consultado el 2 de noviembre de 2026)
  12. MedlinePlus en español. Presión arterial baja (tema de salud). Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. medlineplus.gov/spanish (Consultado el 2 de noviembre de 2026)

Esta página es información general de salud. No reemplaza la consulta con un médico, que interpreta tu presión y tus estudios junto con tus síntomas, tus medicamentos y la exploración física.