Tu guía de los estudios de laboratorio de sangre que más se piden en México: biometría hemática, química sanguínea, perfil de lípidos, pruebas de funcionamiento hepático, perfil tiroideo, hormonas y más. Cada artículo explica qué mide el estudio, cuáles son sus valores de referencia (que cada laboratorio imprime en tu reporte), qué puede significar un resultado alto o bajo y cuándo conviene acudir con tu médico. BloodSense usa una IA avanzada para explicarte en minutos y en lenguaje claro tus propios resultados.
El proteinograma, o electroforesis de proteínas en suero, separa las proteínas de la sangre en cinco o seis grupos: albúmina, alfa-1, alfa-2, beta y gammaglobulinas.
El perfil TORCH es un grupo de estudios de anticuerpos en sangre contra infecciones que pueden pasar al bebé durante el embarazo: toxoplasmosis, «otras» infecciones, rubéola, citomegalovirus y herpes.
Un «análisis de sangre completo» no es un solo estudio, sino un pequeño paquete elegido según tu edad y tus riesgos: casi siempre biometría hemática, glucosa, perfil de lípidos, creatinina y transaminasas.
Tener los linfocitos bajos (linfopenia) significa que en tu sangre hay menos de estos glóbulos blancos, los que combaten los virus, de lo que espera tu laboratorio.
La inmunoglobulina E (IgE) es el anticuerpo de las reacciones alérgicas. El estudio de IgE total mide toda la IgE de la sangre; la IgE específica mide la IgE contra un solo alérgeno, como los ácaros o el cacahuate.
El estudio de hormona del crecimiento (GH o somatotropina) mide una hormona de la hipófisis que hace crecer a los niños y ayuda a regular el músculo, la grasa y los huesos en los adultos.
El estudio de catecolaminas mide la adrenalina, la noradrenalina y la dopamina, o sus productos de desecho, las metanefrinas, en sangre o en orina de 24 horas.
Sin diabetes, la glucosa en sangre suele estar entre 70 y 99 mg/dL después de una noche en ayunas y por debajo de 140 mg/dL dos horas después de comer[1][15].
Tener las transaminasas altas (TGO/AST y TGP/ALT) quiere decir que las células del hígado están irritadas o lastimadas, o que la TGO viene del músculo.
Hacer ayuno para un análisis de sangre casi siempre quiere decir no comer ni beber nada, salvo agua natural, durante las 8 a 12 horas anteriores a la toma de muestra.
El colesterol no-HDL es el que llevan todas las partículas de tu sangre que pueden tapar las arterias, y el VLDL es una de ellas: transporta sobre todo triglicéridos y se calcula a partir de ellos. Ambos vienen en muchos perfiles de lípidos y es fácil malinterpretarlos.
Los granulocitos inmaduros (IG) son glóbulos blancos jóvenes que normalmente terminan de madurar en la médula ósea antes de salir a la sangre. Un valor pequeño o cero es normal; uno alto suele indicar que la médula está soltando células antes de tiempo para combatir una infección o una inflamación.
El perfil tiroideo es un grupo de estudios de sangre que muestra qué tan bien funciona tu tiroides y si la señal que manda tu cerebro para controlarla está equilibrada. Casi siempre empieza por la TSH y suma la T4 libre y, a veces, la T3.
El perfil de hierro (perfil férrico) es un grupo de estudios de sangre que muestra cuánto hierro circula en tu sangre, cuánto tiene guardado tu cuerpo y qué tan bien se transporta a donde se necesita.
Los electrolitos séricos son un estudio de sangre que mide los minerales con carga eléctrica más importantes: sodio, potasio, cloro y bicarbonato (CO2). Controlan cuánta agua guarda tu cuerpo, mantienen funcionando el corazón y los músculos y cuidan el equilibrio ácido-base.
La química sanguínea es de los estudios de sangre más comunes en México. Su versión básica, equivalente al panel metabólico básico (BMP) de Estados Unidos, mide la glucosa, el calcio, los electrolitos y dos desechos que eliminan los riñones.
La relación BUN/creatinina compara dos desechos que aparecen juntos en tu química sanguínea: el nitrógeno ureico (BUN) y la creatinina. Una relación alta suele apuntar a algo fuera del riñón, como deshidratación, mucha proteína o un sangrado digestivo alto.
El estudio de lipasa en sangre mide cuánta de esta enzima digestiva hay en tu sangre, y es la prueba principal cuando se sospecha pancreatitis. Pero no toda lipasa alta es pancreatitis: el riñón, algunos medicamentos y otros problemas digestivos también la suben.
Los neutrófilos totales (o recuento absoluto de neutrófilos) dicen cuántos neutrófilos hay en un volumen de tu sangre. Son los glóbulos blancos que responden primero a bacterias y hongos, así que esta cifra es de las más útiles para valorar tus defensas.