La anemia es el trastorno de la sangre más común del mundo y, a la vez, uno de los que más pasan desapercibidos. No es una enfermedad por sí misma, sino una señal: la sangre no lleva suficiente oxígeno a los tejidos y algo de fondo lo está causando. Una revisión publicada en JAMA en 2025 calculó que solo la anemia por falta de hierro afecta a unos 1,200 millones de personas en el mundo. En México, la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut Continua 2022 y 2023) encontró anemia en el 9.4 % de los niños de 1 a 4 años, el 3.2 % de los de 5 a 11 años y el 12.4 % de las mujeres de 12 a 49 años no embarazadas.

Esto importa porque la anemia es la etapa tardía de un proceso que empieza en silencio, muchas veces meses antes, cuando las reservas de hierro se van acabando poco a poco. En esta guía verás qué es la anemia, cómo se nota, qué la provoca, qué estudios de laboratorio la identifican y qué dice hoy la evidencia sobre su tratamiento.

¿Qué es la anemia?

La anemia es tener la hemoglobina por debajo del rango normal para tu edad y sexo. La hemoglobina es la proteína con hierro que va dentro de los glóbulos rojos: toma el oxígeno en los pulmones y lo entrega en los tejidos. Cuando baja, todos los órganos reciben un poco menos del oxígeno que necesitan, y el cuerpo compensa acelerando el corazón y la respiración y mandando más sangre al cerebro y al corazón.

Los puntos de corte de la Organización Mundial de la Salud que usan casi todos los laboratorios son, aproximadamente: menos de 13.0 g/dL en hombres, menos de 12.0 g/dL en mujeres no embarazadas y menos de 11.0 g/dL en el embarazo. En México hay un detalle extra: a mayor altitud la hemoglobina normal es más alta, y por eso la Ensanut ajusta los valores en localidades a más de 1,000 metros sobre el nivel del mar, como buena parte del centro del país. Además, son valores de población, no personales: 12.2 g/dL puede ser normal para una mujer y ser una baja importante para otra que siempre tenía 14.5 g/dL. Por eso ver cómo cambia con el tiempo dice más que un solo resultado.

Tipos de anemia según el tamaño de los glóbulos rojos

La anemia se clasifica casi siempre por el tamaño de los glóbulos rojos, medido como volumen corpuscular medio (VCM) en la biometría hemática. La anemia microcítica, con células pequeñas, apunta a falta de hierro o a talasemia. La normocítica, con células de tamaño normal, sugiere sangrado, enfermedad crónica, enfermedad del riñón o falla de la médula ósea. La macrocítica, con células grandes, apunta a falta de vitamina B12 o de folato, consumo de alcohol o ciertos medicamentos. Para ver cómo se relacionan estos índices, lee nuestra guía de resultados de glóbulos rojos. Si tu VCM bajo apunta al hierro, revisa los síntomas de la falta de hierro.

¿Qué es el síndrome anémico? Síntomas de la anemia

El síndrome anémico es el conjunto de síntomas que aparece cuando falta hemoglobina: cansancio, falta de aire, palidez, mareo y palpitaciones, sea cual sea la causa. La anemia se instala poco a poco y, como el cuerpo se adapta, muchas personas no notan nada hasta que la hemoglobina ya bajó bastante, y achacan los primeros cambios al estrés, a dormir mal o a la edad.

Síntomas comunes

  • Cansancio que no se quita aunque descanses
  • Falta de aire con actividades que antes hacías sin problema
  • Mareo, sobre todo al pararte rápido
  • Dolor de cabeza y dificultad para concentrarte
  • Manos y pies fríos
  • Palpitaciones o corazón acelerado
  • Palidez en la piel, las encías, debajo de las uñas o en la parte interna de los párpados

Señales propias de la falta de hierro

La falta de hierro tiene síntomas típicos que pueden aparecer incluso antes de que baje la hemoglobina. La revisión de JAMA de 2025 encontró síndrome de piernas inquietas en el 32 al 40 % de las personas con deficiencia de hierro, y pica, el antojo de comer cosas que no son alimento como hielo, tierra o papel, en el 40 al 50 %. Las uñas quebradizas o en forma de cuchara, la caída del cabello, las grietas en las comisuras de la boca y la lengua lisa o adolorida también son señales características. La irritabilidad, el ánimo bajo y aguantar menos el ejercicio son frecuentes y a menudo se confunden con problemas solo emocionales.

Síntomas de anemia grave que requieren atención urgente

El dolor de pecho, los desmayos, la falta de aire fuerte estando en reposo, las heces negras como chapopote, el vómito con sangre o una palidez que empeora rápido requieren atención médica inmediata; si son intensos, llama al 911. En personas con enfermedad del corazón, la anemia puede provocar o empeorar una insuficiencia cardiaca. Si la anemia viene con heces oscuras, lee heces negras: causas y estudios.

¿Qué provoca la anemia en la sangre? Causas y factores de riesgo

La anemia se produce por tres mecanismos: estás perdiendo glóbulos rojos, no estás fabricando suficientes o se están destruyendo demasiado rápido. En la vida real casi siempre hay un mecanismo principal con otros factores que se suman.

Pérdida de sangre

Perder sangre de forma repetida explica la gran mayoría de las anemias por falta de hierro: una revisión de 2025 en American Family Physician lo calcula en alrededor del 94 % de los casos. En mujeres que todavía menstrúan, la regla abundante es la causa principal. En hombres y en mujeres después de la menopausia, una falta de hierro sin explicación se considera sangrado del tubo digestivo hasta que se demuestre lo contrario, porque puede ser la primera señal de una úlcera, una angiodisplasia o un tumor de colon. Si estás en ese grupo, habla con tu médico sobre una endoscopia o colonoscopia; nuestra guía de sangre oculta en heces explica qué busca ese primer estudio.

¿Qué causa la anemia en las mujeres?

En las mujeres, las causas más comunes de anemia son la menstruación abundante, el embarazo y la lactancia, que aumentan la necesidad de hierro y de folato, y una dieta con poco hierro. La Ensanut encontró más anemia en mujeres de zonas rurales, de mayor edad y con menos escolaridad. Durante el embarazo, la norma mexicana de atención prenatal (NOM-007-SSA2-2016) incluye una biometría hemática completa entre los estudios del control.

Producción insuficiente

  • Falta de hierro por comer poco hierro o absorberlo mal: enfermedad celiaca, gastritis atrófica, cirugía bariátrica o uso prolongado de medicinas que bajan el ácido del estómago
  • Falta de vitamina B12 o de folato, frecuente en dietas veganas estrictas, en la anemia perniciosa y con el uso prolongado de metformina
  • Anemia de la inflamación: una infección crónica, una enfermedad autoinmune o un cáncer suben la hepcidina y bloquean el hierro para que no llegue a la médula ósea
  • Enfermedad renal crónica, que reduce la producción de eritropoyetina
  • Enfermedades de la médula ósea, como la anemia aplásica, los síndromes mielodisplásicos y la leucemia
  • Hipotiroidismo, que frena la fabricación de glóbulos rojos por varias vías

Destrucción acelerada

Las anemias hemolíticas incluyen enfermedades heredadas como la anemia de células falciformes, la talasemia, la esferocitosis hereditaria y la deficiencia de glucosa-6-fosfato deshidrogenasa (G6PD), además de la hemólisis autoinmune y la causada por medicamentos. Las válvulas cardiacas mecánicas y las infecciones graves también pueden acortar la vida de los glóbulos rojos.

¿Quiénes tienen más riesgo?

El riesgo se concentra en mujeres que menstrúan, embarazadas, bebés y niños menores de cinco años, adultos mayores, personas con enfermedad inflamatoria intestinal o celiaquía, donadores frecuentes de sangre, deportistas de resistencia y personas con pocos recursos o una dieta poco variada.

¿Cómo se diagnostica la anemia?

El diagnóstico tiene dos pasos: confirmar que hay anemia y luego averiguar la causa. Saltarse el segundo paso es el error más común. En el IMSS, el ISSSTE o un centro de salud, tu médico familiar pide la biometría hemática; en la mayoría de los laboratorios privados también puedes hacértela sin orden médica.

Si se sospecha que unos anticuerpos están destruyendo los glóbulos rojos, la prueba de Coombs directa revisa si los están recubriendo.

Los primeros estudios de sangre

Estudio Qué te dice
Biometría hemática (BH) Confirma la hemoglobina y el hematocrito bajos y da información sobre el tamaño y la variación de los glóbulos rojos
Volumen corpuscular medio (VCM) Clasifica la anemia en microcítica, normocítica o macrocítica
Conteo de reticulocitos Indica si la médula ósea está respondiendo; un conteo bajo sugiere un problema de producción
Ferritina El mejor marcador individual de las reservas de hierro cuando no hay inflamación
Saturación de transferrina Refleja el hierro disponible ahora mismo para fabricar glóbulos rojos
Proteína C reactiva (PCR) Detecta inflamación que podría subir la ferritina de forma engañosa

Cómo leer bien la ferritina

La ferritina es donde más confusión hay, porque sube con la inflamación sin importar cómo esté el hierro. Según la revisión de 2025 de American Family Physician, en adultos sin inflamación una ferritina menor de 45 ng/mL confirma la falta de hierro, y una ferritina de 46 a 99 ng/mL con saturación de transferrina menor de 20 % también la confirma. Si hay inflamación, el límite sube a menos de 100 ng/mL. Los rangos antiguos que ponen 15 ng/mL como mínimo dejan sin diagnosticar a muchas personas con falta real de hierro. Nuestra guía de ferritina en sangre explica estos límites a detalle, y para seguir el transporte de hierro está la guía de saturación de transferrina.

Estudios de segunda línea

Según el patrón, el médico agrega vitamina B12 y folato, pruebas de riñón y perfil tiroideo, anticuerpos para celiaquía, electroforesis de hemoglobina, prueba de antiglobulina directa o un frotis de sangre periférica. La biopsia de médula ósea se deja para los casos sin explicación o cuando se sospecha una enfermedad de la médula. Toda persona con falta de hierro sin explicación y sin un sangrado evidente debe estudiarse para descartar pérdidas en el tubo digestivo y la infección por Helicobacter pylori, que dificulta absorber el hierro.

¿Qué se puede hacer para quitar la anemia? Tratamiento

Para quitar la anemia hay que hacer dos cosas al mismo tiempo: corregir la hemoglobina y tratar la causa. Tomar pastillas de hierro sin averiguar por qué estaba bajo puede esconder una lesión que sangra.

¿Qué es la anemia ferropénica y cómo se trata con hierro oral?

La anemia ferropénica es la que se debe a falta de hierro, la forma más común, y su primer tratamiento siguen siendo las sales de hierro en tabletas o jarabe. El cambio más importante de los últimos años es cada cuánto tomarlo. Una dosis de hierro sube la hepcidina durante unas 24 horas y reduce la absorción de la siguiente, así que tomar una tableta un día sí y otro no permite absorber más hierro en total que dos o tres dosis diarias, y causa mucha menos náusea y estreñimiento. Tomarlo con vitamina C o con jugo de naranja mejora la absorción; tomarlo con café, té, calcio o antiácidos la reduce mucho. La hemoglobina suele empezar a subir de dos a cuatro semanas después, pero rellenar las reservas requiere de tres a seis meses de tratamiento constante.

Hierro intravenoso

El hierro por la vena pasó de ser el último recurso a una opción habitual. Se prefiere cuando el hierro oral no se tolera o no se absorbe, en la enfermedad inflamatoria intestinal, después de una cirugía bariátrica, en la enfermedad renal crónica, en el segundo y tercer trimestre del embarazo, en la insuficiencia cardiaca con falta de hierro y cuando se necesita corregir rápido. Las presentaciones modernas, como la carboximaltosa férrica y el derisomaltosa férrica, permiten dar la dosis completa en una o dos aplicaciones. Las reacciones alérgicas graves son raras con las preparaciones actuales; con algunas, lo que más se vigila es una baja pasajera del fósforo.

Otros tratamientos según la causa

  • Vitamina B12 inyectada o en dosis altas por boca para la falta de B12, de por vida en la anemia perniciosa
  • Ácido fólico para la falta de folato
  • Medicamentos que estimulan la producción de glóbulos rojos en la anemia de la enfermedad renal crónica, con cuidado y con suficiente hierro
  • Tratar la inflamación, la infección o el cáncer de fondo en la anemia de la inflamación
  • Medicamentos que bajan las defensas (inmunosupresores) en la anemia hemolítica autoinmune
  • Tratamientos que modifican la enfermedad, como la hidroxiurea y otros más nuevos, en la anemia de células falciformes
  • Transfusión de concentrado eritrocitario, reservada para la anemia grave o con síntomas, decidida con criterios restrictivos y no por un número fijo de hemoglobina

Prevención y hábitos de vida

La comida no corrige rápido una falta de hierro ya instalada, pero protege contra las recaídas y apoya el tratamiento.

Obtener hierro de los alimentos

El hierro hemo de la carne roja, el pollo y el pescado se absorbe en un 15 a 35 %. El hierro no hemo de las lentejas, los frijoles, el tofu, las espinacas, los cereales fortificados, las pepitas de calabaza y los chabacanos secos se absorbe en un 2 a 20 %, y esa cifra cambia mucho según con qué lo comas. Acompañar las fuentes vegetales con pimiento morrón, cítricos, jitomate o brócoli aumenta la absorción; acompañarlas con té, café o un suplemento de calcio la baja. Cocinar en sartén u olla de hierro fundido aporta un poco más. Nuestra guía de alimentos ricos en hierro para subir ferritina y hemoglobina enlista las mejores fuentes con sus miligramos por cada 100 g.

Nutrientes que ayudan

La vitamina B12 viene de alimentos de origen animal y productos fortificados, así que quien sigue una dieta vegana necesita un suplemento confiable. El folato está en las verduras de hoja verde, las leguminosas y los cereales fortificados. El cobre y la vitamina A ayudan al metabolismo del hierro, y una falta grave de cualquiera de ellos puede causar una anemia que no mejora solo con hierro. Para revisar tu B12, consulta nuestra guía de vitamina B12.

Hábitos que ayudan

Atiende la regla abundante en vez de aceptarla como normal. Separa unas horas el hierro de los antiácidos. Descarta la celiaquía si la falta de hierro regresa una y otra vez aunque comas bien. Deja pasar un tiempo razonable entre donaciones de sangre. Si haces deporte de resistencia, revisa tu ferritina de vez en cuando, porque el impacto de la pisada y la inflamación gastan las reservas de hierro.

Vivir con anemia: pronóstico y 10 consecuencias de no tratarla

Para la gran mayoría de las personas el pronóstico es excelente. La anemia por falta de hierro con causa corregible se quita por completo, y el cansancio, la falta de aire y la «niebla mental» desaparecen conforme la hemoglobina y las reservas se recuperan. Muchas personas se dan cuenta, ya después, de que su estado antes del tratamiento no era normal.

Las anemias crónicas se comportan distinto. La de la enfermedad renal, las hemolíticas heredadas y las de la médula ósea necesitan control continuo más que una cura, y la meta es mantener una hemoglobina funcional con las menores complicaciones posibles. Sin tratamiento, la anemia tiene consecuencias reales; entre las más importantes están estas diez:

  1. Menos energía y menos capacidad para trabajar
  2. Falta de aire con el esfuerzo
  3. Problemas de concentración y memoria
  4. Retraso del desarrollo cognitivo y motor en niños
  5. Más complicaciones en el embarazo
  6. Más carga para el corazón, con angina o insuficiencia cardiaca
  7. Peores resultados en quienes ya tienen insuficiencia cardiaca
  8. Hospitalizaciones más largas
  9. Piernas inquietas y mal sueño cuando falta hierro
  10. Pica, uñas quebradizas y caída del cabello cuando falta hierro

El seguimiento importa. Vuelve a medir la hemoglobina y la ferritina a los dos o tres meses de tratamiento y otra vez al terminar, porque las recaídas son frecuentes cuando no se resolvió la causa.

Últimos avances científicos

La investigación de los últimos tres años cambió varios aspectos de la práctica habitual; la evidencia que sigue viene de fuentes indexadas en PubMed.

Límites más altos para diagnosticar falta de hierro

La revisión de JAMA de 2025 de Auerbach y colaboradores, junto con la actualización de 2025 de American Family Physician, dejaron atrás el antiguo límite de ferritina de 15 ng/mL y proponen 45 ng/mL sin inflamación y 100 ng/mL con inflamación. Este solo cambio hace que muchas personas a las que antes se les dijo que estaban bien resulten tener falta real de hierro, y explica por qué tantos con ferritina «en el límite» y síntomas típicos mejoran mucho con tratamiento.

La falta de hierro sin anemia ya se trata por sí misma

Los mismos trabajos subrayan que el cansancio, las piernas inquietas, la pica y la menor capacidad para el ejercicio aparecen cuando las reservas ya se agotaron, antes de que baje la hemoglobina. Tratar esa etapa temprana, sin esperar a que la hemoglobina cruce el límite, es cada vez más común.

Hierro oral en días alternos

La fisiología de la hepcidina respalda ahora la forma de dosificar. Como cada dosis frena la absorción de la siguiente durante un día, más o menos, tomar la dosis en días alternos aumenta la fracción absorbida y el total de hierro captado, y reduce las molestias digestivas. Ya es una recomendación habitual, no un experimento.

Más uso del hierro intravenoso

Las presentaciones intravenosas modernas ampliaron mucho sus usos, con el mayor impulso reciente en la insuficiencia cardiaca con fracción de expulsión reducida, la enfermedad inflamatoria intestinal, la enfermedad renal crónica y el embarazo, casos en los que el hierro oral suele absorberse o tolerarse mal. Los ensayos en insuficiencia cardiaca muestran de forma constante mejores síntomas y capacidad funcional cuando se corrige la falta de hierro por la vena.

La hepcidina, objetivo de investigación y diagnóstico

Medir la hepcidina se acerca al uso clínico como herramienta para distinguir la falta real de hierro de la anemia por inflamación, y se investigan medicamentos que la regulan tanto para anemias por falta de hierro disponible como para enfermedades por exceso de hierro.

Mitos y realidades sobre la anemia

Mito Realidad
Anemia siempre quiere decir falta de hierro La falta de hierro es la causa más común, pero también la causan la falta de B12, la enfermedad renal, la inflamación, la hemólisis y las enfermedades de la médula ósea
Comer espinacas la quita El hierro no hemo de las espinacas se absorbe mal y no reemplaza la dosis de tratamiento en una falta de hierro ya instalada
Si la hemoglobina está normal, no falta hierro Las reservas pueden agotarse con la hemoglobina todavía normal; la ferritina es la que lo detecta
Más pastillas de hierro al día, recuperación más rápida La hepcidina bloquea la absorción después de cada dosis, así que tomar más seguido sobre todo aumenta las molestias
La anemia es normal con la edad En adultos mayores la anemia siempre debe estudiarse y, si se ignora, se asocia a peores resultados
Los suplementos de hierro no hacen daño El hierro que no se necesita sí daña en la hemocromatosis y otras enfermedades con exceso de hierro

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la causa más común de anemia por falta de hierro?

La pérdida crónica de sangre, en cerca del 94 % de los casos. En mujeres que menstrúan suele ser una regla abundante; en hombres y en mujeres después de la menopausia se considera sangrado digestivo hasta que se demuestre lo contrario.

¿Cuáles son los primeros síntomas de la anemia?

Cansancio sin motivo aparente, falta de aire con poco esfuerzo, dificultad para concentrarte, manos y pies fríos y piernas inquietas en la noche. La pica y la caída del cabello apuntan sobre todo a falta de hierro.

¿Cuánto tarda en quitarse la anemia?

La hemoglobina suele empezar a subir de dos a cuatro semanas después de iniciar un tratamiento eficaz y se normaliza en seis a ocho semanas. Rellenar las reservas de hierro lleva de tres a seis meses más; por eso dejar el tratamiento en cuanto se normaliza la hemoglobina provoca recaídas.

¿Cuál es la forma más rápida de corregir la anemia?

El hierro intravenoso corrige la anemia por falta de hierro más rápido que las tabletas y se prefiere cuando hay prisa, cuando el hierro oral no se absorbe o no se tolera. La transfusión es aún más rápida, pero se reserva para casos graves o con síntomas. Si tienes un tipo de sangre raro, encontrar sangre compatible puede tardar más.

¿La anemia puede causar problemas del corazón?

Sí. Una anemia prolongada obliga al corazón a trabajar más y puede empeorar una insuficiencia cardiaca o una angina. Corregir la falta de hierro en la insuficiencia cardiaca mejora los síntomas y la capacidad para moverse.

¿La anemia afecta los ojos?

La palidez del párpado inferior es un signo reconocido, y una anemia grave puede dar visión borrosa por falta de oxígeno. Revisarte el párpado tú mismo no es confiable, porque no detecta los casos leves.

¿Los niños pueden tener anemia?

Sí, y los menores de cinco años están entre los grupos de mayor riesgo; en México, casi uno de cada diez niños de 1 a 4 años tiene anemia según la Ensanut. La falta de hierro en los primeros años puede afectar el desarrollo cognitivo y motor, por eso muchos programas pediátricos la buscan de rutina.

¿La anemia es contagiosa?

No. La anemia no se contagia. Algunas infecciones que la causan sí son contagiosas, pero la anemia en sí no se transmite.

Glosario de términos clave

  • Hemoglobina: proteína con hierro de los glóbulos rojos que transporta el oxígeno
  • Hematocrito: porcentaje del volumen de la sangre que ocupan los glóbulos rojos
  • Ferritina: forma en que se guarda el hierro y principal marcador de sus reservas
  • Saturación de transferrina: proporción de la proteína transportadora de hierro que va cargada en ese momento
  • Volumen corpuscular medio (VCM): tamaño promedio de los glóbulos rojos
  • Reticulocitos: glóbulos rojos jóvenes recién salidos de la médula; miden su respuesta
  • Hepcidina: hormona que regula la absorción y la liberación del hierro
  • Hemólisis: destrucción antes de tiempo de los glóbulos rojos
  • Eritropoyetina: hormona del riñón que estimula la producción de glóbulos rojos

Fuentes

  • Auerbach M, DeLoughery TG, Tirnauer JS — Iron Deficiency in Adults: A Review — JAMA, 2025, artículo en inglés — doi.org/10.1001/jama.2025.0452
  • Latimer K, Baci G, Layne M — Iron Deficiency Anemia: Evaluation and Management — American Family Physician (en inglés), noviembre de 2025 — pubmed.ncbi.nlm.nih.gov
  • Mejía-Rodríguez F, De la Cruz-Góngora V, García-Guerra A, et al. — Anemia en población infantil y en mujeres en edad reproductiva (Ensanut Continua 2022 y 2023) — Salud Pública de México, 2024;66:459-466 — ensanut.insp.mx
  • Secretaría de Salud — NOM-007-SSA2-2016, Para la atención de la mujer durante el embarazo, parto y puerperio, y de la persona recién nacida — Diario Oficial de la Federación, 07/04/2016 — dof.gob.mx
  • National Heart, Lung, and Blood Institute — Anemia — temas de salud de los NIH (en inglés), revisado en 2024 — nhlbi.nih.gov
  • MedlinePlus, National Library of Medicine — Anemia — tema de salud de MedlinePlus (en inglés), revisado en 2025 — medlineplus.gov
  • Mayo Clinic Staff — Iron Deficiency Anemia — Mayo Clinic, enfermedades y afecciones (en inglés), 2025 — mayoclinic.org
  • Cleveland Clinic — Anemia — biblioteca de salud de Cleveland Clinic (en inglés), 2024 — my.clevelandclinic.org

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