Lo esencial

La enfermedad de Graves es una enfermedad autoinmune: el cuerpo fabrica anticuerpos que estimulan la tiroides y la hacen producir hormona de más. Es la causa más común de hipertiroidismo y afecta sobre todo a mujeres. En el perfil tiroideo lo típico es una TSH muy baja con T4 libre y T3 libre altas, y muchas veces anticuerpos TRAb positivos. Tiene tratamiento y, en general, se controla bien. Consulta pronto si tienes palpitaciones, bajas de peso sin querer o notas cambios en los ojos, y llama al 911 si hay dolor en el pecho o desmayo.

¿Qué es el hipertiroidismo tipo Graves?

Es una enfermedad autoinmune que provoca hipertiroidismo, es decir, una tiroides que trabaja de más[8][1]. También se le llama enfermedad de Graves-Basedow. En Estados Unidos afecta a casi 1 de cada 100 personas y explica cerca de 4 de cada 5 casos de hipertiroidismo[1]; es más común en mujeres de más de 20 o 30 años, aunque puede aparecer a cualquier edad y también en hombres[8][1].

  • Causa: anticuerpos que activan la tiroides sin control[1][8].
  • Estudios clave: TSH, T4 libre y T3 libre del perfil tiroideo y, después, anticuerpos TRAb o TSI[2].
  • Tratamiento: medicamentos, yodo radiactivo o cirugía, que se eligen contigo[1][8].
  • Pronóstico: casi siempre se controla y se trata de forma segura[2].

¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad de Graves?

Casi todos los síntomas vienen del exceso de hormona tiroidea y pueden ir y venir[1]. Entre los más frecuentes están las palpitaciones, no tolerar el calor, el temblor fino de las manos y bajar de peso aunque comas más[8]. También puede haber nerviosismo, irritabilidad, problemas para dormir, cansancio, debilidad en los músculos, sudoración, evacuaciones frecuentes y crecimiento de la tiroides (bocio o «coto»)[1].

Además de la tiroides, la enfermedad de Graves puede dañar los ojos y la piel[1]:

  • Ojos (oftalmopatía de Graves). Más de 1 de cada 3 personas con Graves la desarrolla[1]. Las señales son ojos saltones, sensación de arena, párpados hinchados o irritación, molestia con la luz, presión o dolor y visión borrosa o doble[1][8]. La mayoría de los casos son leves; alrededor del 5 % tiene una inflamación moderada o grave que pone en riesgo la vista[2]. Suele empezar unos seis meses antes o después del diagnóstico, y su gravedad no depende del nivel de hormona[2].
  • Piel (mixedema pretibial). Es poco común: piel roja y engrosada en la parte de enfrente de las piernas, casi siempre leve y sin dolor[1].

¿Cuándo debo ir al médico?

Cuándo consultar

  • Urgencia: llama al 911 si tienes dolor en el pecho, te desmayas, te falta mucho el aire, el corazón te late muy rápido o irregular sin parar, o hay confusión con fiebre. Sin tratamiento, la enfermedad de Graves puede causar un ritmo cardíaco rápido e irregular que favorece coágulos, embolia cerebral e insuficiencia cardíaca[1].
  • En 24 a 48 horas si tienes dolor en los ojos, visión doble o cualquier cambio repentino en la vista, y también si tomas antitiroideos y aparecen fiebre, escalofríos, dolor de garganta que no se quita, piel u ojos amarillos, orina oscura o un salpullido nuevo[1][2]: el médico querrá revisar tus glóbulos blancos y tu hígado en una biometría hemática y pruebas de función hepática.
  • En tu próxima consulta con tu médico familiar, sin dejarlo pasar mucho, si bajaste de peso, sientes palpitaciones, temblor, mucho calor o un bulto en el cuello. Pide que te hagan un perfil tiroideo.

¿Qué causa la enfermedad de Graves y quién tiene más riesgo?

No se sabe con exactitud por qué arrancan las enfermedades autoinmunes; probablemente se combinan los genes con un desencadenante externo, como un virus[1]. En la enfermedad de Graves, el sistema inmunitario produce anticuerpos (TSI, también llamados TRAb) que se pegan al receptor de la TSH de las células de la tiroides y las obligan a producir hormona de más[1][2][8].

  • Frecuente Ser mujer y tener más de 30 años[1].
  • Frecuente Tener familiares con enfermedad de Graves o de Hashimoto[1].
  • Frecuente Padecer otra enfermedad autoinmune, como la diabetes tipo 1, la artritis reumatoide, el vitíligo o la gastritis autoinmune[1].
  • Posible Fumar o usar productos con nicotina[1]. El cigarro además hace más frecuente y más grave el daño en los ojos[2].
  • Rara Consumir demasiado yodo (algas, suplementos) puede provocar o empeorar un hipertiroidismo en personas con enfermedad tiroidea autoinmune[1].

¿Cómo se diagnostica y cómo se leen los niveles de TSH, T3 y T4?

El diagnóstico parte de tus síntomas, la exploración y un estudio de hormonas tiroideas y TSH[2][8]. Primero se confirma el hipertiroidismo: las hormonas suben y la TSH, frenada por el exceso, sale baja[3]. Si la TSH está baja y las hormonas altas, se piden anticuerpos: un TRAb o TSI positivo confirma la enfermedad sin más estudios[2]. Un resultado negativo no la descarta; en ese caso puede hacerse un gammagrama tiroideo, una captación de yodo radiactivo o un ultrasonido Doppler[1][2]. Así podría verse un resultado de laboratorio (ejemplo ficticio).

Ejemplo ficticio de un perfil tiroideo en un laboratorio de México
PruebaResultadoValores de referenciaMarca
TSH0.01 mUI/L0.4-4.8 mUI/L↓
T4 libre3.1 ng/dL0.8-1.9 ng/dL↑
T3 libre7.2 pg/mL2.1-4.4 pg/mL↑
TRAb (anticuerpos contra el receptor de la TSH)6.2 UI/LMenos de 1.75 UI/L↑
  1. TSH: la señal que manda la hipófisis. Cae casi a cero porque la tiroides ya está trabajando de más[3].
  2. T4 libre y T3 libre: las hormonas activas; en el hipertiroidismo quedan por arriba del intervalo[3].
  3. TRAb: el anticuerpo que señala a la enfermedad de Graves como causa y no a otra. Su límite cambia según el método de cada laboratorio.

¿Tu perfil tiroideo trae flechas hacia arriba o hacia abajo? Sube tus estudios de laboratorio a BloodSense: tu reporte explica cada línea y te ayuda a preparar las preguntas para tu endocrinólogo.

Entender mis análisis de tiroides

En adultos, los valores de referencia habituales son 0.4-4.8 mUI/L para la TSH[3], 0.8-1.9 ng/dL para la T4 libre y 2.1-4.4 pg/mL para la T3 libre; los que valen son los que imprime tu laboratorio. Encontrarás más detalle en nuestras guías del perfil tiroideo, la TSH, la T4 libre y la T3 libre. Los anticuerpos antiperoxidasa (anti-TPO) se asocian más a la enfermedad de Hashimoto, aunque pueden salir positivos en las dos[4]. Si ese es tu caso, lee nuestra guía de la tiroiditis de Hashimoto.

¿Cómo se vigila la enfermedad de Graves?

Tu médico repite la TSH y la T4 libre (a veces también la T3 libre) cada cierto tiempo para ajustar el tratamiento, y mide los TRAb para decidir si ya se puede suspender el medicamento[2]. Después del yodo radiactivo o de la cirugía, la tiroides termina quedándose corta y se necesita una pastilla diaria de hormona tiroidea (levotiroxina), que se ajusta con la TSH[2].

Enfermedad de Graves: tratamiento

Existen tres opciones principales: medicamentos, yodo radiactivo y cirugía. La elección depende de tu edad, tu salud, tus síntomas y lo que prefieras[1]. Aquí no damos dosis. Las guías de la Asociación Americana de Tiroides y de la Asociación Europea de Tiroides describen estas opciones[6][7].

  • Betabloqueadores: calman el temblor, las palpitaciones y el nerviosismo en pocas horas, pero no bajan la producción de hormona[1][2].
  • Antitiroideos (el más usado es el metimazol; el propiltiouracilo se prefiere en el primer trimestre del embarazo): frenan la fabricación de hormona y tardan unas semanas en hacer efecto. Suelen mantenerse de 12 a 18 meses y se suspenden si la TSH y los TRAb se normalizan; solo una parte de las personas queda en remisión duradera[6][2]. Los efectos secundarios graves son raros e incluyen la baja de glóbulos blancos y daño al hígado[1].
  • Yodo radiactivo: destruye poco a poco las células hiperactivas. No se usa en el embarazo ni en la lactancia, puede empeorar la enfermedad de los ojos y casi siempre termina en una tiroides poco activa, fácil de tratar[1].
  • Cirugía (tiroidectomía): se reserva para bocios grandes, enfermedad ocular importante o cuando las otras opciones no son adecuadas[1][7].

La enfermedad de los ojos leve se maneja con lágrimas artificiales, lentes oscuros y durmiendo con la cabeza elevada; la grave puede necesitar corticoides u otros medicamentos, radioterapia o cirugía[1]. Un medicamento llamado teprotumumab demostró reducir el abultamiento de los ojos en la enfermedad ocular tiroidea activa[5]. Hay más información sobre el tratamiento en nuestra página de hipertiroidismo.

¿La enfermedad de Graves es curable? ¿Se puede vivir bien con ella?

Se puede vivir bien: el hipertiroidismo de la enfermedad de Graves casi siempre se controla y se trata con seguridad[2]. Los antitiroideos no la curan y, después de un tratamiento definitivo, lo más probable es que necesites hormona tiroidea de por vida por el hipotiroidismo que queda[2]. Sin tratamiento, puede causar arritmias, insuficiencia cardíaca, huesos frágiles (osteoporosis) y complicaciones en el embarazo[1].

  • Deja de fumar y pide apoyo para lograrlo: cuidas tus ojos[2].
  • Pregunta a tu médico antes de tomar algas, suplementos de yodo, jarabes para la tos o multivitamínicos con yodo[1].
  • Avisa de inmediato si estás embarazada o planeas embarazarte[1].
  • Pide una revisión con el oftalmólogo si notas cualquier molestia en los ojos[2].

Preguntas para tu médico

  1. ¿Mis resultados concuerdan con una enfermedad de Graves? ¿Ya se midieron los anticuerpos?
  2. ¿Qué tratamiento me recomienda y por qué?
  3. ¿Cuánto tiempo tomaré el medicamento y qué señales deben hacerme llamar?
  4. ¿Necesito que me revise un oftalmólogo?
  5. ¿Cada cuándo repetiré mi perfil tiroideo?

Preguntas frecuentes

¿La enfermedad de Graves es lo mismo que el hipertiroidismo?

No. El hipertiroidismo es el estado de una tiroides hiperactiva; la enfermedad de Graves es su causa más común[1][8].

¿La enfermedad de Graves es curable?

Se controla. Los antitiroideos no la curan, aunque algunas personas siguen en remisión al suspenderlos[6]. El yodo radiactivo o la cirugía terminan con el exceso de hormona, pero dejan una tiroides poco activa que se trata con una pastilla diaria[2].

¿Qué puede desencadenar la enfermedad de Graves?

El desencadenante exacto no se conoce. Influyen los genes, quizá un virus, otras enfermedades autoinmunes y el tabaco[1].

¿Hay alimentos que deba evitar?

Sí, los que aportan mucho yodo, como el alga kelp y otras algas, y los suplementos de yodo, porque pueden provocar o empeorar el hipertiroidismo[1].

¿Puede regresar la enfermedad de Graves?

Sí: el problema de los ojos puede volver o empeorar, y el hipertiroidismo puede reaparecer al dejar los antitiroideos; por eso las revisiones siguen después del tratamiento[1][2].

Artículos relacionados

  1. Instituto Nacional de la Diabetes y las Enfermedades Digestivas y Renales (NIDDK). Enfermedad de Graves. Institutos Nacionales de la Salud de EE. UU. niddk.nih.gov (consultado el 02/11/2026)
  2. American Thyroid Association. Graves' Disease (en inglés). thyroid.org (consultado el 02/11/2026)
  3. MedlinePlus en español. Prueba de TSH. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. medlineplus.gov (consultado el 02/11/2026)
  4. MedlinePlus. Thyroid Antibody Tests (en inglés). Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. medlineplus.gov (consultado el 02/11/2026)
  5. Douglas RS, Kahaly GJ, Patel A, et al. Teprotumumab for the treatment of active thyroid eye disease. N Engl J Med. 2020;382(4):341-352. doi:10.1056/NEJMoa1910434 (consultado el 02/11/2026)
  6. Kahaly GJ, Bartalena L, Hegedüs L, et al. 2018 European Thyroid Association guideline for the management of Graves' hyperthyroidism. Eur Thyroid J. 2018;7(4):167-186. doi:10.1159/000490384 (consultado el 02/11/2026)
  7. Ross DS, Burch HB, Cooper DS, et al. 2016 American Thyroid Association guidelines for diagnosis and management of hyperthyroidism and other causes of thyrotoxicosis. Thyroid. 2016;26(10):1343-1421. doi:10.1089/thy.2016.0229 (consultado el 02/11/2026)
  8. MedlinePlus en español. Enfermedad de Graves (enciclopedia médica). Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. medlineplus.gov/spanish (consultado el 02/11/2026)

Esta página es información general de salud. No reemplaza la consulta con un médico, que interpreta tus resultados junto con tus síntomas, tus antecedentes y la exploración física.