La viruela fue una de las enfermedades más mortales de la historia y es la única infección humana que se ha logrado eliminar del planeta. La causaba el virus variola, mataba a cerca de tres de cada diez personas infectadas y dejaba a muchos sobrevivientes con cicatrices o ciegos, hasta que una campaña mundial de vacunación permitió a la Organización Mundial de la Salud declararla erradicada en 1980. Desde 1977 no ha habido ningún caso natural. Ojo: en México mucha gente dice «viruela» (o «viruelas locas») cuando habla de la varicela, que es otra enfermedad y sigue siendo común. En esta guía te explicamos qué era la viruela, en qué se distinguían sus síntomas y su salpullido de los de la varicela, cómo se contagiaba, cómo se diagnosticaba y cómo las vacunas y los antivirales creados contra ella hoy protegen frente a virus parecidos, como el de la viruela del mono (mpox).

¿Qué es la viruela?

La viruela era una enfermedad grave y muy contagiosa causada por el virus variola, de la familia de los ortopoxvirus, a la que también pertenecen el virus de la viruela de las vacas, el vaccinia y el virus del mpox. Tenía dos formas principales: la variola major, grave y más común, que mataba a cerca del 30 % de quienes la contraían, y la variola minor, más leve, con una mortalidad de alrededor de uno de cada cien casos. A diferencia de casi todas las infecciones, la viruela no tenía reservorio animal: solo pasaba de persona a persona, y eso fue justo lo que permitió erradicarla en todo el mundo.

Hoy el virus variola ya no circula en ninguna parte de la naturaleza. Las cepas que se conocen se guardan solo en dos laboratorios de alta seguridad, uno en los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos y otro en Rusia, bajo estricta vigilancia internacional. Como el virus sigue existiendo en esos congeladores y la mayoría de las personas vivas nunca se vacunó contra él, las autoridades de salud ven hoy la viruela sobre todo como una posible amenaza de bioterrorismo, no como una enfermedad que pueda aparecer de forma natural.

¿Qué síntoma es la viruela? Así se manifestaba

Después del contagio, la viruela pasaba de 7 a 19 días en silencio (periodo de incubación): la persona se sentía bien y no contagiaba. Luego la enfermedad empezaba de golpe con fiebre alta, dolor de cabeza intenso, dolor de espalda y agotamiento. Esta primera etapa duraba de dos a cuatro días antes de que saliera el salpullido.

El salpullido era la señal típica de la viruela. Empezaba con manchas rojas y planas en la boca y la cara y luego se extendía a brazos, piernas, manos y pies. En unas dos semanas, las manchas se volvían granitos elevados, luego ampollas firmes y profundas y al final pústulas llenas de pus que formaban costras. Lo que lo distinguía de las ampollas con comezón de la varicela era su patrón: las lesiones se concentraban en la cara y las extremidades más que en el tronco, y todas avanzaban por cada etapa al mismo tiempo, así que se veían parejas y no mezcladas. Para ver qué tan distinto es de un salpullido con comezón que sale por brotes, compara con la guía de síntomas, causas, tratamiento y prevención de la varicela.

Fase o característicaAspecto o sensación
Período de incubaciónDe 7 a 19 días aproximadamente, sin síntomas y sin contagiar a nadie
Pródromo (inicio de la enfermedad)Fiebre alta repentina, dolor de cabeza intenso, dolor de espalda y cansancio durante dos a cuatro días
Salpullido inicialManchas rojas pequeñas en la boca y la cara que se extienden a brazos y piernas
Ampollas y pústulasLesiones firmes y profundas que se llenaban de líquido y luego de pus en cerca de una semana
Costras y cicatricesPústulas que formaban costras y se caían, dejando muchas veces cicatrices hundidas
Distribución y evoluciónMás lesiones en la cara y las extremidades que en el tronco, todas en la misma etapa a la vez

¿Cómo se contagiaba la viruela? Causas y factores de riesgo

La única causa de la viruela era la infección por el virus variola. Se contagiaba sobre todo de persona a persona por las gotitas que salen al respirar, toser o hablar durante un contacto cercano y prolongado, por eso los familiares y quienes cuidaban al enfermo eran los más expuestos. Con menos frecuencia, el virus pasaba por sábanas, ropa u otros objetos que habían tocado las llagas del paciente. Una persona empezaba a contagiar en cuanto aparecían la fiebre y el salpullido, y seguía contagiando hasta que se le caía la última costra.

Como la enfermedad se erradicó, hoy nadie corre el riesgo de contagiarse de forma natural. En el pasado, los más expuestos eran las personas sin vacuna, los contactos cercanos de un enfermo y quienes vivían en hacinamiento, donde las gotitas se propagaban fácilmente. El personal de salud y los familiares que cuidaban a los enfermos cargaban con gran parte de ese riesgo antes de que la vacuna se generalizara. Igual que otra enfermedad respiratoria que puedes revisar en la guía de síntomas, causas, tratamiento y manejo del sarampión, la viruela se propagaba donde se juntaban personas sin defensas en espacios cerrados.

La viruela y su pariente, la viruela del mono (mpox)

La viruela desapareció, pero no su familia de virus. El virus variola pertenece al grupo de los ortopoxvirus, y su pariente vivo más conocido es el virus que causa el mpox, antes llamado viruela del mono o viruela símica. Las dos enfermedades comparten un salpullido parecido y se combaten con las mismas herramientas: la vacuna JYNNEOS y el antiviral tecovirimat se crearon contra la viruela y hoy se usan para el mpox. Cuando el mpox se extendió por varios países a partir de 2022, también en las Américas, volvió el interés por toda esta familia de virus y por las reservas creadas para defenderse de la viruela.

Para la mayoría de los lectores, esa es la razón práctica por la que la viruela sigue importando: ayuda a entender una infección parecida que todavía circula. Otras erupciones con ampollas también confunden; para distinguirlas, lee la guía de síntomas, causas y tratamiento del herpes zóster (culebrilla), causado por otro virus que también da lesiones dolorosas en la piel.

¿Cómo se diagnostica la viruela?

Como la viruela fue erradicada, no existe ningún estudio de sangre de rutina para detectarla. Hoy, un diagnóstico real empezaría por el cuadro clínico (el salpullido típico en alguien que de verdad pudo haber estado expuesto) y solo se confirmaría en un laboratorio especializado de alta contención. La confirmación siempre ha dependido de encontrar el virus, no de un estudio que puedas pedir en una clínica.

Las principales herramientas de laboratorio son moleculares y microscópicas. Los médicos confirmarían un caso sospechoso mediante pruebas moleculares, por lo que conviene leer qué revela una prueba RT-PCR sobre el material genético de un virus tomada de una lesión, mientras que los laboratorios especializados también pueden observar las partículas del poxvirus —de forma característica rectangular— bajo un microscopio electrónico. Los análisis de sangre desempeñan un papel complementario al seguir la respuesta inmunitaria: los laboratorios pueden revisar qué revelan los anticuerpos IgM en un estudio de sangre como señal de infección reciente, y los médicos también pueden valorar qué revelan los anticuerpos IgG sobre una infección pasada o la inmunidad. Una infección viral también altera los glóbulos blancos que la combaten, por lo que un médico podría observar qué revela el conteo de linfocitos en un estudio de sangre como parte del cuadro general. Estos mismos métodos son los que se utilizan hoy para diagnosticar el ortopoxvirus relacionado que causa el mpox.

PruebaQué detectaPara qué sirve
Prueba molecular (PCR)Material genético viral a partir de una muestra de la lesiónLa principal prueba confirmatoria, realizada únicamente en laboratorios especializados
Microscopía electrónicaPartículas del poxvirus de forma rectangular característicaIdentificación rápida de un poxvirus en laboratorios de referencia
Prueba de anticuerpos IgMLa respuesta inmunitaria inicial del cuerpoEvidencia de apoyo de una infección reciente por ortopoxvirus o de vacunación
Prueba de anticuerpos IgGAnticuerpos de mayor duraciónUn marcador de infección pasada o de inmunidad relacionada con la vacuna

Tratamiento y cuidados de soporte

Durante casi toda la historia no hubo un tratamiento específico para la viruela: se aliviaban los síntomas, se mantenía al paciente hidratado y cómodo, se prevenían las infecciones bacterianas de las llagas abiertas y se aislaba al enfermo para frenar el contagio. Esos cuidados de soporte no curaban la infección; el cuerpo la superaba o no.

La biodefensa moderna ha cambiado el panorama sobre el papel. Desde entonces se han desarrollado varios antivirales que se almacenan como reserva por si la viruela reapareciera algún día. El tecovirimat, comercializado como TPOXX, es la opción principal; fue aprobado con datos de laboratorio y estudios en animales, ya que no sería ético probarlo en personas enfermas de una enfermedad que ya no existe. El brincidofovir (Tembexa) y el cidofovir son opciones adicionales reservadas para emergencias. Un importante toque de realismo llega de la mano del pariente cercano de la viruela, el mpox: ensayos aleatorizados recientes concluyeron que el tecovirimat no acortó de forma significativa la duración de la enfermedad por mpox en ninguno de los dos clados del virus, lo que modera las expectativas sobre la utilidad real de estos medicamentos ante un brote de viruela. Siguen formando parte de la preparación ante emergencias más que ser curas demostradas, y cualquier sospecha de infección por ortopoxvirus debe ser manejada por profesionales médicos.

Prevención

La prevención es el gran éxito de la viruela. Una vacuna, de las primeras que se crearon en la historia, fue la que acabó con el virus. La vacunación de rutina terminó en Estados Unidos en 1972 y en el resto del mundo después de la erradicación, así que hoy casi nadie tiene inmunidad. Las vacunas se siguen fabricando y guardando en reservas, y solo un grupo pequeño las recibe: algunos trabajadores de laboratorio que manejan ortopoxvirus, ciertos militares y los equipos de respuesta a brotes. En México la vacuna contra la viruela tampoco forma parte del esquema de vacunación actual.

Hoy hay dos vacunas principales. ACAM2000 usa un virus vivo emparentado, el vaccinia, y puede dejar una llaga y una pequeña cicatriz donde se aplica y, rara vez, efectos secundarios más serios. La vacuna MVA-BN, más reciente y conocida como JYNNEOS, usa un virus debilitado que no puede multiplicarse en el cuerpo, por lo que es más segura para personas con defensas bajas. JYNNEOS es la misma vacuna que hoy se usa contra la viruela del mono (mpox), y por eso la ciencia de la época de la viruela volvió a ser importante.

Complicaciones y pronóstico

Entre los sobrevivientes, la viruela dejaba muchas veces secuelas para siempre. Las pústulas profundas cicatrizaban en marcas hundidas en la piel, muy visibles en la cara, y la enfermedad podía dañar los ojos hasta dejar ciega a la persona. La variola major mataba a unas tres de cada diez personas infectadas, y más en bebés y en las formas hemorrágica y plana. La infección bacteriana de las llagas abiertas era una complicación frecuente y peligrosa, que a veces se notaba en los cambios de los glóbulos blancos que el médico vigilaba.

Aun así, el panorama general es de los más esperanzadores de la medicina. Como la viruela solo se transmitía entre personas y había una buena vacuna, una campaña mundial coordinada logró acorralarla y eliminarla por completo. Ese éxito explica por qué hablamos de la viruela en pasado, y por qué sus lecciones guían hoy la respuesta ante sus parientes que siguen vivos.

Avances científicos recientes sobre la viruela y la viruela del mono (mpox)

Como la viruela ya no existe, la ciencia más reciente y útil viene de su pariente cercano, el mpox, donde se pueden estudiar los mismos medicamentos y vacunas en pacientes. Según investigaciones indexadas en PubMed, una revisión de 2025 sobre los ensayos clínicos de tecovirimat concluyó que los dos estudios aleatorizados más grandes, STOMP y PALM007, no demostraron que el medicamento acortara la duración del mpox, aunque reportes de casos anteriores parecían prometedores (Dobrek, 2025). Qué significa para ti: el tecovirimat está guardado como reserva para una emergencia de viruela, pero la mejor evidencia indica que no es un tratamiento de eficacia probada, y un caso real seguiría dependiendo sobre todo de los cuidados de soporte.

Una amplia revisión de 2025 sobre el mpox concluyó que la vacuna MVA-BN de dos dosis (la misma JYNNEOS creada para la viruela) tiene un buen perfil de seguridad y una eficacia prometedora para prevenir el mpox, incluso en personas con defensas bajas (Viguier et al., 2025). Qué significa para ti: la vacuna que no se replica, diseñada para la viruela, es la herramienta más tranquilizadora de esta familia, y para quienes cumplen los criterios es la forma práctica de bajar el riesgo frente al ortopoxvirus que sigue circulando.

Los investigadores también trabajan en la siguiente generación de defensas. Un estudio de laboratorio de 2026 obtuvo anticuerpos humanos de personas vacunadas con una vacuna basada en vaccinia y mostró que podían impedir que los ortopoxvirus, incluido el de la viruela del mono, pasaran de una célula a otra, y proteger a ratones de una exposición mortal (Zhang et al., 2026). Qué significa para ti: es un trabajo preclínico temprano, no un tratamiento que puedas pedir hoy, pero apunta a terapias con anticuerpos que algún día podrían complementar las vacunas y los antivirales actuales.

Glosario de términos clave

TérminoDefinición
Virus variolaEl ortopoxvirus que causaba la viruela; ya no circula en la naturaleza.
OrtopoxvirusUna familia de virus emparentados que incluye la viruela, la viruela de las vacas, el vaccinia y el mpox.
ErradicaciónLa eliminación permanente de una enfermedad en todo el mundo, lograda con la viruela en 1980.
Variola majorLa forma común y grave de la viruela, que mataba a cerca del 30 por ciento de los infectados.
Variola minorUna forma más leve de viruela, mortal en aproximadamente uno de cada cien casos.
Período de incubaciónLos 7 a 19 días que pasaban entre el contagio y los primeros síntomas.
PústulaUna lesión de la piel elevada y llena de pus, típica del salpullido de la viruela.
Tecovirimat (TPOXX)Un antiviral guardado como reserva para la viruela que también se ha usado contra el mpox.
MVA-BN (JYNNEOS)Una vacuna que no se replica y protege tanto contra la viruela como contra el mpox.

Preguntas frecuentes

¿La viruela todavía existe?

No. Es la única enfermedad humana que se ha erradicado: la Organización Mundial de la Salud la declaró eliminada en 1980 y el último caso natural fue en 1977. El virus variola solo sobrevive en dos laboratorios de alta seguridad, uno en Estados Unidos y otro en Rusia, donde se guarda para investigación con controles muy estrictos. Lo que hoy preocupa es la pequeña posibilidad de que se usara como arma biológica, y por eso se mantienen reservas de vacunas y antivirales.

¿Cuáles eran los principales síntomas de la viruela?

Después de 7 a 19 días de incubación, empezaba con fiebre alta repentina, dolor de cabeza fuerte, dolor de espalda y cansancio. De dos a cuatro días después salía un salpullido típico que empezaba en la cara y se extendía a brazos y piernas. Las manchas se volvían ampollas duras y profundas y luego pústulas con pus que formaban costras en unas dos semanas, y muchas veces dejaban cicatrices para siempre. A diferencia de la varicela, todas las lesiones pasaban por cada etapa al mismo tiempo.

¿Cómo se erradicó la viruela?

Con una campaña mundial de vacunación coordinada por la Organización Mundial de la Salud en los años sesenta y setenta. Dos cosas hicieron posible el éxito: el virus solo infectaba a personas, sin animales donde esconderse, y ya existía una vacuna eficaz. Los equipos de salud localizaban cada brote y vacunaban a todas las personas alrededor (la llamada vacunación en anillo) hasta cortar las cadenas de contagio en todo el mundo. El último caso natural se registró en 1977.

¿Qué hacer en caso de viruela? ¿Hay tratamiento o cura?

Nunca se ha demostrado que un tratamiento cure la viruela, en parte porque la enfermedad desapareció antes de que existieran los antivirales modernos. El tratamiento era de soporte: líquidos, alivio de síntomas, curación de las heridas y aislamiento. Hoy hay reservas de antivirales para emergencias, como tecovirimat (TPOXX), brincidofovir y cidofovir, aprobados con datos de laboratorio y estudios en animales. Los ensayos de tecovirimat contra el mpox no mostraron que acortara la enfermedad, así que es una medida de preparación, no una cura segura. Si lo que tienes es un salpullido con ampollas, lo más probable es que sea varicela, mpox u otra infección: consulta a tu médico.

¿Todavía se puede recibir la vacuna contra la viruela y quién la necesita?

La vacunación de rutina contra la viruela terminó hace décadas porque la enfermedad había desaparecido, así que la mayoría de las personas no está vacunada ni en riesgo. Las vacunas se siguen produciendo y guardando, y solo un grupo limitado las recibe: algunos trabajadores de laboratorio que manejan ortopoxvirus, cierto personal militar y quienes participan en la respuesta a brotes. La vacuna más antigua, ACAM2000, puede dejar una pequeña cicatriz; la más reciente, JYNNEOS (MVA-BN), es más segura para personas con defensas bajas y también se usa contra el mpox.

¿Cuál es la diferencia entre viruela y varicela? ¿Y con la viruela del mono?

Aunque en México a la varicela a veces se le diga «viruela» o «viruelas locas», la causa un virus totalmente distinto y da ampollas con comezón que salen por brotes, así que una persona tiene lesiones en varias etapas a la vez; en los niños suele ser leve y durar de 5 a 10 días. Las lesiones de la viruela eran más profundas, se concentraban en la cara y las extremidades y estaban todas en la misma etapa. La viruela del mono (mpox), en cambio, sí es pariente de la viruela dentro de los ortopoxvirus: da una enfermedad más leve de aspecto parecido y se previene y trata con la misma vacuna y el mismo antiviral creados para la viruela.

Fuentes

  • Centers for Disease Control and Prevention — About Smallpox — CDC Smallpox, 2024 — cdc.gov (consultado el 02/11/2026)
  • Centers for Disease Control and Prevention — Treatment of Smallpox — CDC Smallpox, 2024 — cdc.gov (consultado el 02/11/2026)
  • Cleveland Clinic — Smallpox: Symptoms, Causes and Treatment — Cleveland Clinic Health Library, 2023 — my.clevelandclinic.org (consultado el 02/11/2026)
  • MedlinePlus, National Library of Medicine — Smallpox — MedlinePlus Health Topics — medlineplus.gov (consultado el 02/11/2026)
  • World Health Organization — Smallpox — WHO Health Topics — who.int (consultado el 02/11/2026)
  • Dobrek Ł — Tecovirimat for the treatment of monkeypox: a review of clinical trials — Przeglad Epidemiologiczny, 2025 — doi.org/10.32394/pe/214793 (consultado el 02/11/2026)
  • Viguier C, Delobel P, Lescure FX, et al. — From neglected to notoriety: a review of mpox clinical features, virology, epidemiology, treatment and prevention strategies — European Journal of Clinical Microbiology & Infectious Diseases, 2025 — doi.org/10.1007/s10096-025-05242-1 (consultado el 02/11/2026)
  • Zhang J, Hao Y, Li D, et al. — Human monoclonal antibodies from donors vaccinated with recombinant vaccinia vaccine targeting A35 and B6 effectively inhibit orthopoxvirus spread and infection — Antiviral Research, 2026 — doi.org/10.1016/j.antiviral.2026.106466 (consultado el 02/11/2026)
  • MedlinePlus en español — Viruela — Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. — medlineplus.gov/spanish (consultado el 02/11/2026)
  • MedlinePlus en español — Varicela — Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. — medlineplus.gov/spanish (consultado el 02/11/2026)
  • Organización Panamericana de la Salud — Mpox (viruela símica) — OPS/OMS — paho.org (consultado el 02/11/2026)

Lecturas recomendadas

Entiende tus estudios de laboratorio con BloodSense

La viruela se erradicó hace décadas, así que no hay ningún estudio de rutina para ella que te vayan a pedir. Lo que sí sigue vigente es cómo se estudian hoy sus parientes, como el mpox: con pruebas de laboratorio y estudios de sangre que siguen la respuesta de las defensas ante cualquier infección viral. Esos resultados pueden ser difíciles de leer por tu cuenta, llenos de nombres de anticuerpos, valores de referencia y cifras marcadas que es fácil malinterpretar.

Sube tus estudios de laboratorio a BloodSense: tu reporte los explica en lenguaje sencillo, muestra dónde queda cada valor respecto a su intervalo de referencia y te ayuda a entender qué puede significar un resultado alto, bajo o en el límite. Recibe tu reporte de interpretación en minutos