Sarampión: síntomas, cómo se contagia, vacuna, estudios y cuidados

El sarampión es de las infecciones más contagiosas que conoce la medicina, y por años muchas familias dejaron de preocuparse por él. Eso cambió. Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en 2025 se notificaron 14,975 casos confirmados en 13 países de las Américas, 32 veces más que en 2024, y México ha tenido brotes importantes en este periodo. En Estados Unidos, que lo había declarado eliminado en el año 2000, los CDC contaron 2,465 casos confirmados en 38 brotes en 2026 hasta el 6 de agosto, más que los 2,289 de todo 2025. Los casos se concentran donde bajó la vacunación.
Esta guía explica qué le hace el sarampión al cuerpo, qué estudios lo confirman, qué puede hacer el tratamiento y qué dice la evidencia sobre la vacuna. También aclara dos ideas que circulan en cada brote: que la vacuna causa autismo y que la vitamina A la reemplaza.
¿Qué es el sarampión?
Lo causa un virus de ARN del género Morbillivirus. Los humanos son su único huésped natural, y por eso es posible eliminarlo. Entra por las vías respiratorias, se multiplica en las células de defensa y luego viaja por la sangre a la piel, el intestino, los ojos y los pulmones. En algunos países se le dice rubeola, pero en México la rubéola es otra enfermedad, más leve, que también previene la misma vacuna.
Su capacidad de contagio es difícil de exagerar. Según los CDC, hasta 9 de cada 10 personas sin protección que tienen contacto cercano con un caso se infectan. El virus se queda flotando en el aire de un cuarto hasta dos horas después de que la persona enferma se fue, así que no hace falta el contacto directo.
Sarampión: síntomas y cronología
Los síntomas aparecen de 7 a 14 días después del contagio. La primera fase dura de dos a cuatro días: fiebre que puede pasar de 40 °C, tos seca, escurrimiento nasal y ojos rojos que duelen con la luz. Se parece a una gripa común que muchas familias atienden en casa con reposo y líquidos, y los médicos también piensan en la influenza de temporada, que al inicio se ve casi igual. La clave son las tres señales: tos, escurrimiento nasal (coriza) y conjuntivitis, junto con una fiebre que va subiendo.
El salpullido y las manchas de Koplik
A los dos o tres días pueden salir manchitas blancas con centro blanco azulado por dentro de los cachetes. Son las manchas de Koplik, casi diagnósticas, pero se van en uno o dos días. El salpullido llega de 3 a 5 días después de los primeros síntomas: empieza como manchas rojas planas en la línea del pelo y detrás de las orejas y baja por la cara, el tronco, los brazos y las piernas en unos tres días.
En piel morena u oscura, el salpullido es más difícil de ver y se pasa por alto seguido, porque las descripciones de los libros se escribieron pensando en piel clara. Puede verse morado, café o gris, o solo como un cambio de tono que se nota más al tacto que a la vista. Pasa las yemas de los dedos para sentir la textura levantada, y revisa palmas, plantas y el interior de la boca. Fiebre con tos, escurrimiento y ojos rojos sin salpullido rojo sigue siendo sarampión hasta demostrar lo contrario.
Señales de alarma que requieren atención urgente
Ve a urgencias o llama al 911 si hay dificultad para respirar o respiración rápida, dolor de pecho o labios morados. Las señales neurológicas pesan igual: convulsiones, somnolencia, confusión, cuello rígido, dolor de cabeza intenso o un niño que no despierta. La deshidratación también es urgencia: ningún pañal mojado en ocho horas, llanto sin lágrimas o no poder retener líquidos. La fiebre que regresa después de mejorar suele indicar una infección por bacterias. Avisa por teléfono antes de llegar, para que te reciban sin exponer a otros.
Sarampión: cómo se contagia
El sarampión se transmite por el aire. Una persona infectada suelta gotitas y aerosoles cargados de virus al toser, estornudar, hablar o respirar, y esas partículas se quedan en el ambiente. Las superficies contaminadas también pueden contagiarlo.
El momento del contagio complica el control. Una persona contagia desde unos cuatro días antes de que salga el salpullido hasta unos cuatro días después. En la primera mitad de ese periodo parece una gripa fuerte, así que la gente va a trabajar y lleva a los niños a la escuela sin saberlo. Tienen más riesgo los bebés demasiado pequeños para su primera dosis, los niños y adultos sin vacunar, las embarazadas y cualquier persona con defensas bajas.
Complicaciones
Las complicaciones no son casos raros. Los datos de los CDC indican que cerca de 1 de cada 5 personas no vacunadas con sarampión en Estados Unidos termina hospitalizada, hasta 1 de cada 20 niños tiene neumonía, alrededor de 1 de cada 1,000 tiene encefalitis y entre 1 y 3 de cada 1,000 niños infectados mueren.
| Complicación | Quién tiene más riesgo | Por qué importa |
|---|---|---|
| Neumonía | Menores de 5 años, adultos de más de 20, personas con defensas bajas | Principal causa de muerte por sarampión en niños; puede requerir terapia intensiva |
| Encefalitis | Cualquier edad; cerca de 1 de cada 1,000 casos | Inflamación del cerebro que puede dejar sordera, convulsiones o discapacidad intelectual |
| PEES | Más riesgo si la infección fue antes de los 2 años | Enfermedad cerebral mortal que aparece de 7 a 10 años después, sin cura conocida |
| Amnesia inmunitaria | Todos los infectados, sobre todo niños | Borra la memoria de anticuerpos y deja al cuerpo expuesto a otras infecciones por años |
La amnesia inmunitaria preocupa porque no se ve: el sarampión destruye los linfocitos que guardan la memoria de infecciones pasadas y vacunas, así que un niño puede recuperarse del salpullido y pasar años expuesto a enfermedades de las que ya sabía defenderse. Las infecciones de oído afectan a cerca de 1 de cada 10 niños y pueden dejar sordera permanente. Si quieres comparar la neumonía por sarampión con otras infecciones respiratorias, revisa la guía sobre neumonía.
Cómo se diagnostica el sarampión
Se empieza por la sospecha: fiebre, tos, escurrimiento, conjuntivitis y un salpullido que empieza en la cara y baja, sobre todo en personas sin vacunar o que viajaron. La escarlatina, la roséola y la rubéola entran en la lista de posibilidades, así que se necesita confirmación de laboratorio. El sarampión es de notificación obligatoria: los casos sospechosos se reportan a las autoridades de salud, que coordinan las pruebas en sus laboratorios. La persona debe avisar antes de llegar, usar cubrebocas y quedar aislada.
Los estudios de sangre y laboratorio más importantes
- La IgM contra sarampión es la prueba estándar en la fase aguda, porque detecta el anticuerpo de respuesta rápida (IgM) que aparece a los pocos días del salpullido e indica infección activa. Si se toma en las primeras 72 horas, puede salir falsamente negativa.
- La IgG contra sarampión responde otra pregunta: si ya estás protegido. Para eso se mide el anticuerpo de larga duración (IgG), que documenta una infección pasada o una vacunación correcta.
- La RT-PCR en exudado de garganta detecta el material genético del virus, es más sensible los primeros días del salpullido y permite identificar el genotipo de la cepa.
- Los médicos suelen pedir una biometría hemática, que en el sarampión suele mostrar linfocitos bajos; si luego suben los neutrófilos, sugiere infección por bacterias.
- La vitamina A puede medirse en niños hospitalizados o desnutridos y si hay complicaciones en los ojos, porque su falta empeora el pronóstico. Tanto la prueba como cualquier tratamiento los decide el médico.
Sarampión: tratamiento y lo que de verdad ayuda
No hay antiviral que cure el sarampión. Ningún medicamento disponible lo acorta ni elimina el virus. El tratamiento es de soporte: reposo, líquidos y paracetamol o ibuprofeno para la fiebre y el malestar, vigilando para detectar complicaciones a tiempo. Los antibióticos solo se usan si aparece una complicación por bacterias. Nunca le des aspirina a un niño o adolescente con una infección viral, por el riesgo de síndrome de Reye.
La vitamina A tiene un papel concreto. La OMS y la Academia Americana de Pediatría la recomiendan como tratamiento de soporte para niños que ya tienen sarampión, bajo supervisión médica: dos dosis según la edad, una al diagnóstico y otra al día siguiente, como también señala la OPS. El sarampión agota la vitamina A incluso en niños bien nutridos, y reponerla reduce el riesgo de daño en los ojos y ceguera.
Lo que la vitamina A no es: no previene, no evita que alguien se contagie, no sustituye a la vacuna ni protege antes de la infección. No es algo para dar en casa ni un suplemento para repartir en un brote. Es liposoluble, así que el cuerpo la guarda en lugar de eliminar el exceso, y las dosis altas son tóxicas: daño al hígado, presión alta dentro del cráneo, dolor de cabeza, vómito, dolor de huesos y articulaciones, piel que se pela y malformaciones en el embarazo. En el brote de 2025 en el oeste de Texas, médicos de un hospital infantil de Lubbock reportaron niños con pruebas de función hepática alteradas tras recibir vitamina A en dosis altas como supuesta prevención. La vacuna previene el sarampión; la vitamina A es una parte supervisada de su tratamiento.
¿Cuáles son los cuidados que se deben tener con el sarampión?
En casa: aislamiento hasta el cuarto día del salpullido, sin escuela ni trabajo; reposo; muchos líquidos o suero oral; paracetamol para la fiebre según indique el médico; cuarto con poca luz si molestan los ojos; limpieza suave de ojos con agua limpia; lavado frecuente de manos y ventilar la casa. Avisa a las personas con quienes tuviste contacto y revisa la vacunación de toda la familia. Vigila las señales de alarma y regresa a consulta si aparecen.
Vacuna contra el sarampión: qué dice la evidencia
La vacuna triple viral (sarampión, rubéola y paperas), que en México se conoce como SRP, protege contra el sarampión. Según los CDC, una dosis tiene 93 % de eficacia y dos dosis llegan a 97 %, de las cifras más altas de cualquier vacuna de rutina, y la protección suele durar toda la vida. La OPS explica que se recomiendan dos dosis porque cerca del 15 % de los niños no queda protegido con la primera.
En México, la SRP forma parte del esquema de vacunación infantil con dos dosis, y la vacuna SR (sarampión y rubéola) se usa en adolescentes y adultos, sobre todo en campañas. Las fechas exactas están en la Cartilla Nacional de Salud y las aplican gratuitamente los centros de salud, el IMSS, el ISSSTE y el IMSS-Bienestar. En brotes, las autoridades pueden adelantar una dosis a bebés de 6 a 11 meses; esa dosis no cuenta para el esquema completo.
La vacuna lleva más de cincuenta años en uso y su seguridad está bien documentada. Las reacciones más comunes son dolor en el brazo, fiebre leve y un salpullido pasajero. Las convulsiones por fiebre ocurren en cerca de 1 de cada 3,000 a 4,000 dosis y, aunque asustan, no son peligrosas; las reacciones alérgicas graves son raras. Pocas personas no deben recibirla: quien tuvo una alergia grave a una dosis previa, las embarazadas o quien planea embarazarse en el mes siguiente, y quien tiene inmunosupresión importante.
Esas excepciones explican por qué importa tanto la cobertura de la comunidad. Los bebés menores de un año, los niños en tratamiento contra el cáncer y las personas con inmunodeficiencias no pueden vacunarse y dependen de la inmunidad de quienes los rodean. El sarampión necesita cerca de 95 % de cobertura con dos dosis para dejar de circular, y cualquier hueco se traduce en brotes.
Si estuviste expuesto
Actúa rápido, porque el margen para protegerte es corto. Llama a tu médico o a los servicios de salud antes de ir en persona, para que te reciban sin exponer a otros. La vacuna aplicada en las 72 horas siguientes al contacto puede evitar la enfermedad o hacerla más leve. La inmunoglobulina, anticuerpos concentrados en inyección, puede aplicarse dentro de los 6 días siguientes y se prioriza para bebés menores de un año, embarazadas sin inmunidad y personas con inmunosupresión grave. En los demás casos, vigila síntomas durante 21 días.
Últimos avances científicos
Un estudio de simulación en JAMA analizó qué pasaría si la vacunación infantil en Estados Unidos siguiera bajando. Modelaron la propagación en los 50 estados con datos de inmunidad por estado y proyectaron 25 años. Con las tasas actuales, el sarampión volvió a transmitirse de forma continua en el 83 % de las simulaciones, en un promedio de 20.9 años y con unos 851,300 casos en total. Una caída del 10 % en la cobertura de triple viral subió la cifra a 11.1 millones de casos; un aumento del 5 % la bajó a unos 5,800 (Kiang y cols., 2025). El modelo también analizó la poliomielitis, que la vacunación de rutina eliminó hace décadas. Para ti significa que pequeños cambios en la cobertura producen diferencias enormes.
Una investigación en JCI Insight estudió directamente la amnesia inmunitaria en macacos infectados. El equipo adaptó VirScan, una técnica que busca en la sangre anticuerpos contra miles de fragmentos de virus a la vez, para medir los anticuerpos contra cada microbio que el animal había conocido. Los tratados con el antiviral remdesivir del día 3 al 14 tras la exposición conservaron casi todos sus anticuerpos contra otros microbios; los tratados del día 11 al 22, no (Chan y cols., 2025). Para ti significa que es investigación en animales, no un tratamiento aprobado, pero confirma que el sarampión destruye la inmunidad adquirida desde muy temprano.
Un tercer estudio, en JAMA Network Open, revisó si un brote grande cambia la vacunación en la zona. Siguieron a 149,092 niños de una red pediátrica del centro de Ohio durante 20 meses tras un brote. La cobertura a tiempo de la primera dosis a los 16 meses no cambió: 53.6 % al inicio y 53.6 % veinte meses después, y la segunda dosis solo subió de 57.9 % a 60.2 %, muy por debajo del umbral de inmunidad de grupo de 93 % que citan los autores (Martoma y cols., 2025). Para ti significa que un brote cercano no cierra los huecos de vacunación, así que revisa tu propia cartilla.
Mitos y realidades
Mito: la vacuna triple viral causa autismo. Realidad: no. El artículo de 1998 que originó esa idea fue retractado por la revista, y su autor principal perdió su licencia médica al descubrirse que el trabajo era fraudulento. Estudios posteriores siguieron a más de un millón de niños y no encontraron ninguna asociación.
Mito: el sarampión es una enfermedad infantil inofensiva, algo por lo que todos pasan. Realidad: cerca de 1 de cada 5 personas no vacunadas que lo contraen en Estados Unidos termina hospitalizada.
Mito: una buena alimentación o los suplementos lo previenen. Realidad: el sarampión infecta igual a niños bien nutridos, y la vitamina A apoya el tratamiento bajo supervisión, pero no evita el contagio.
Mito: vacunarse es una decisión personal que solo afecta a mi hijo. Realidad: los recién nacidos, los niños con cáncer y las personas con inmunodeficiencias solo están protegidos gracias a la inmunidad de quienes los rodean.
Glosario
| Término | Qué significa |
|---|---|
| Sarampión | Infección viral muy contagiosa con fiebre, tos, ojos rojos y salpullido que baja desde la cara. |
| Manchas de Koplik | Manchitas blancas por dentro de los cachetes, casi exclusivas del sarampión. |
| Anticuerpo IgM | Anticuerpo que aparece primero e indica infección reciente. |
| Anticuerpo IgG | Anticuerpo de larga duración que indica protección por infección pasada o vacuna. |
| Amnesia inmunitaria | Pérdida de la memoria de defensas que causa el sarampión. |
| PEES | Panencefalitis esclerosante subaguda, enfermedad cerebral mortal años después del sarampión. |
| Inmunidad de grupo | Protección de toda la comunidad cuando casi todos están vacunados. |
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son los criterios para confirmar casos de sarampión?
Un caso se confirma con un estudio de laboratorio positivo, como la IgM contra sarampión en sangre o la PCR del virus en exudado de garganta u orina, o por su relación con otro caso confirmado (nexo epidemiológico). Antes, el médico lo considera caso probable o sospechoso si hay fiebre y salpullido con tos, escurrimiento o conjuntivitis. La clasificación final la hacen las autoridades de salud.
¿Quiénes deben vacunarse contra el sarampión en 2026?
Toda persona que no tenga dos dosis documentadas de vacuna con componente contra sarampión, sobre todo niños con el esquema incompleto, adolescentes, adultos jóvenes, personal de salud y quienes viajan a zonas con brotes, salvo que tengan una contraindicación como el embarazo o una inmunosupresión importante. Revisa tu Cartilla Nacional de Salud y acude a tu centro de salud o unidad médica, donde te dirán qué te falta según las indicaciones vigentes.
¿Cuándo se aplica la vacunación selectiva?
Se habla de vacunación selectiva cuando se revisa la cartilla de cada persona y solo se aplican las dosis que le faltan, en lugar de vacunar a todos por igual. Se usa en la vacunación de rutina y en brotes para completar esquemas. Si no tienes tu cartilla, el personal de salud te indicará qué hacer.
¿Cuánto tiempo contagia el sarampión?
Desde unos cuatro días antes de que salga el salpullido hasta unos cuatro días después, una ventana de ocho días. Lo difícil es el inicio, cuando parece una gripa y nadie sospecha. El virus también se queda en el aire hasta dos horas. Quédate en casa hasta el cuarto día del salpullido.
¿Cuánto dura el sarampión?
Un caso sin complicaciones dura de 10 a 14 días desde los primeros síntomas. Primero dos a cuatro días de fiebre, tos y ojos rojos; luego el salpullido, que se extiende en unos tres días y se va en el mismo orden. La tos y el cansancio pueden seguir otra semana, y contando la incubación pasan unas tres semanas entre el contacto y sentirse bien. Si la fiebre regresa, puede ser una complicación.
¿Me puede dar sarampión si estoy vacunado?
Es posible, pero raro. Dos dosis tienen cerca de 97 % de eficacia, así que alrededor de 3 de cada 100 personas con esquema completo pueden infectarse si se exponen. Esos casos suelen ser más leves y contagian mucho menos. Casi todos los casos en brotes son en personas sin vacunar o sin cartilla. Si te expusiste, tu médico puede revisar tu inmunidad con una IgG.
¿Cómo se ve el sarampión?
El salpullido empieza como manchas rojas o de otro tono en la línea del pelo y detrás de las orejas y baja por cara, cuello, tronco, brazos y piernas en unos tres días. En piel morena u oscura suele verse morado, café o gris, y se nota más al tacto, así que revisa la textura con buena luz. Mira también por dentro de los cachetes para buscar las manchas de Koplik.
Fuentes
- Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) — Sarampión — paho.org
- MedlinePlus en español — Sarampión — medlineplus.gov
- CDC — Casos y brotes de sarampión (en inglés), 2026 — cdc.gov
- CDC — Signos y síntomas del sarampión (en inglés), 2025 — cdc.gov
- CDC — Vacunación contra el sarampión (en inglés), 2025 — cdc.gov
- MedlinePlus (Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.) — Measles, en inglés, 2025 — medlineplus.gov
- Academia Americana de Pediatría — Guía clínica sobre sarampión (en inglés), 2025 — aap.org
- Organización Mundial de la Salud — Nota descriptiva sobre sarampión, 2025 — who.int
- Kiang MV y cols. — Modelado del regreso de enfermedades eliminadas por vacunas si baja la vacunación — JAMA, 2025 — doi.org/10.1001/jama.2025.6495
- Chan AKP y cols. — El remdesivir tras la exposición limita la amnesia inmunitaria por sarampión — JCI Insight, 2025 — doi.org/10.1172/jci.insight.190740
- Martoma RA y cols. — Cobertura de vacunación contra sarampión tras un brote posteliminación — JAMA Netw Open, 2025 — doi.org/10.1001/jamanetworkopen.2025.33732
Lecturas recomendadas
- Otra enfermedad con salpullido y fiebre que se confunde con el sarampión es la escarlatina.
- Si la tos dura más que todo lo demás, conviene entender la bronquitis aguda.
- Para saber si una fiebre derivó en infección por bacterias, se mide la proteína C reactiva.
- Si revisas el estado nutricional de tu familia, consulta la vitamina D en sangre.
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Las dudas sobre sarampión muchas veces se vuelven dudas sobre estudios de sangre. ¿Sigo protegido con la vacuna de niño? ¿Una IgM positiva es infección activa o un falso positivo? Las serologías llegan como índices con poca explicación, y la diferencia entre IgM e IgG es la diferencia entre una infección en curso y una protección duradera.
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