Enfermedad renal crónica: síntomas, causas, etapas, estudios y tratamiento

La enfermedad renal crónica (ERC) es una pérdida lenta y duradera de la función de los riñones, y en México es un problema enorme: según el IMSS, en 2025 se detectaron en su primer nivel de atención alrededor de 2.3 millones de derechohabientes con algún grado de enfermedad renal, y unas 85 mil personas ya necesitaban diálisis peritoneal o hemodiálisis. La mayoría de quienes la tienen no lo sabe, porque las primeras etapas casi nunca dan síntomas. Los riñones filtran en silencio los desechos y el exceso de líquido de la sangre, regulan minerales y ayudan a controlar la presión, así que cuando pierden fuerza durante meses y años, los problemas se acumulan sin notarse. La buena noticia es que la ERC se detecta con estudios sencillos de sangre y orina mucho antes de que haya síntomas, y los tratamientos más nuevos pueden frenar mucho su avance. En esta guía te explicamos qué es, sus síntomas, causas, cómo se diagnostica y clasifica, sus tratamientos y la investigación reciente.
¿Qué es la enfermedad renal crónica o insuficiencia renal crónica?
La enfermedad renal crónica significa que tus riñones tienen daño o filtran menos de lo normal desde hace al menos tres meses; cuando llega a etapas avanzadas, mucha gente la llama insuficiencia renal crónica. Los riñones sanos eliminan desechos y agua de más, mantienen el equilibrio de minerales como el sodio, el potasio y el calcio, y liberan hormonas que regulan la presión arterial y la producción de glóbulos rojos. Al bajar su función, se acumulan desechos y líquidos, y esas otras tareas también fallan; por eso la enfermedad renal avanzada afecta a todo el cuerpo.
Es una enfermedad común y muchas veces silenciosa. En Estados Unidos se calcula que más de 1 de cada 7 adultos la tiene y que alrededor de 87 % no lo sabe. Su frecuencia aumenta mucho con la edad, y en México está muy ligada a la diabetes y la hipertensión, tan frecuentes en el país. Por eso las revisiones de rutina son tan importantes: detectarla a tiempo abre la puerta a tratamientos que protegen el riñón durante años.
Síntomas de la enfermedad renal crónica
En sus primeras etapas, la enfermedad renal crónica no suele dar síntomas, así que muchas veces se descubre en estudios de sangre y orina hechos por otro motivo. Conforme la función baja, los síntomas aparecen poco a poco, a medida que se acumulan desechos y líquido en el cuerpo.
Los síntomas más tardíos pueden ser cansancio y dificultad para concentrarte, hinchazón en piernas, tobillos, pies o cara, orina con espuma o cambios en las veces que orinas, falta de apetito y náuseas, calambres y piel seca con comezón; el IMSS menciona además la anemia y las alteraciones de los huesos. Como estas señales se atribuyen fácilmente a otras causas, suelen notarse cuando la enfermedad ya está avanzada, y por eso las revisiones en personas de riesgo son tan importantes. La hinchazón y la falta de aire también pueden reflejar la sobrecarga de líquidos que une a la enfermedad renal con la insuficiencia cardiaca, porque corazón y riñones están muy conectados.
¿Qué causa la enfermedad renal crónica?
Las dos causas principales de la enfermedad renal crónica son la diabetes y la presión arterial alta, que juntas explican la mayoría de los casos. Con los años, el azúcar alto en la sangre daña las pequeñas unidades de filtrado del riñón, y la hipertensión sostenida desgasta los vasos que lo alimentan. Controlar bien ambas es de lo más eficaz para proteger tus riñones, y por eso son tan útiles las guías sobre el azúcar alta de la diabetes y las cifras elevadas de la hipertensión arterial. En México, la norma oficial de hipertensión (NOM-030-SSA2-2009) incluye la creatinina y el examen general de orina entre los estudios indispensables de toda persona con presión alta.
Otros factores que contribuyen son las enfermedades del corazón, la obesidad, la edad avanzada, tener familiares con insuficiencia renal, fumar y el uso repetido o prolongado de algunos medicamentos. El IMSS añade el consumo excesivo de bebidas azucaradas y el uso sin control de analgésicos, antiinflamatorios y algunos antibióticos. Algunas personas tienen más riesgo por enfermedades hereditarias o problemas renales repetidos. Como estos factores son tan comunes, conviene revisarse de forma periódica si tienes diabetes, hipertensión o antecedentes familiares de enfermedad renal.
¿Cómo se diagnostica y clasifica la enfermedad renal crónica?
La enfermedad renal crónica se diagnostica y se vigila con dos estudios sencillos que juntos muestran qué tan bien filtran los riñones y si están perdiendo proteínas. El primero es la tasa de filtración glomerular estimada (TFGe), un cálculo a partir de la creatinina en sangre de tu química sanguínea, tu edad y tu sexo; una TFGe por debajo de 60 de forma sostenida indica función reducida. El segundo es el índice albúmina-creatinina en orina, que detecta pequeñas cantidades de albúmina que se escapan a la orina, una señal temprana de daño que puede aparecer aunque la TFGe todavía sea normal. En el IMSS la detección se hace con creatinina en sangre y pruebas de orina, y en la mayoría de los laboratorios privados puedes hacerte estos estudios sin orden médica.
Entender estos valores te ayuda a seguir la salud de tus riñones. Vale la pena saber qué mide la creatinina en sangre, cómo la tasa de filtración glomerular estima tu función renal y qué revela el índice albúmina-creatinina en orina. El médico puede añadir la cistatina C, que no depende de la masa muscular, para confirmar la TFGe cerca de los límites, y el nitrógeno ureico (BUN) como apoyo. La enfermedad se clasifica en etapas con el esquema siguiente, combinado con el resultado de la albúmina.
| Etapa | TFGe (mL/min/1.73 m²) | Qué significa |
|---|---|---|
| G1 | 90 o más | Filtración normal, pero con señales de daño como proteína en la orina |
| G2 | 60 a 89 | Filtración ligeramente reducida con evidencia de daño |
| G3a y G3b | 30 a 59 | Filtración moderadamente reducida; las complicaciones se vuelven más probables |
| G4 | 15 a 29 | Filtración muy reducida; empieza la preparación para tratamientos futuros |
| G5 | Menos de 15 | Insuficiencia renal, que puede requerir diálisis o trasplante |
Tratamiento de la enfermedad renal crónica
El tratamiento de la enfermedad renal crónica busca frenar la pérdida de función, tratar la causa y prevenir complicaciones. Controlar la presión arterial y la glucosa es fundamental, y en los últimos años se ha demostrado que varios grupos de medicamentos protegen directamente al riñón.
| Enfoque | Ejemplos | Para qué sirve |
|---|---|---|
| Control de la presión arterial | IECA (como enalapril), ARA II (como losartán) | Bajan la presión y la pérdida de proteínas para proteger el riñón |
| Inhibidores de SGLT2 | Dapagliflozina, empagliflozina | Frenan el deterioro renal en muchas personas, con o sin diabetes |
| Otros medicamentos protectores | Finerenona, algunos agonistas del receptor GLP-1 | Añaden protección, sobre todo en la enfermedad renal por diabetes |
| Estilo de vida y alimentación | Menos sal, alimentación saludable, ejercicio, no fumar | Ayudan a controlar presión, peso y salud renal |
| Atención en etapa avanzada | Diálisis peritoneal, hemodiálisis, trasplante renal | Sustituyen la función del riñón cuando llega a la insuficiencia |
Además de estos medicamentos, a las personas con ERC se les recomienda limitar la sal, evitar los antiinflamatorios como el ibuprofeno o el naproxeno que sobrecargan el riñón, no automedicarse y seguir con su equipo de salud un plan de alimentación adecuado; el IMSS recomienda más frutas y verduras y menos ultraprocesados, grasas y harinas refinadas. Conforme avanza, el tratamiento atiende complicaciones como la anemia, el potasio alto y los problemas de los huesos. Cuando los riñones fallan, la diálisis peritoneal, la hemodiálisis o el trasplante se encargan de filtrar la sangre.
Vivir con enfermedad renal crónica: ¿tiene cura?
La insuficiencia renal crónica no tiene cura, pero la mayoría de las personas con ERC nunca llega a necesitar diálisis, sobre todo si se detecta a tiempo y se controla bien. Vigilar periódicamente la TFGe y la albúmina en orina permite ajustar el tratamiento, y controlar la presión, la glucosa y el peso puede frenar o incluso estabilizar la enfermedad. Como la enfermedad del corazón es la principal causa de muerte en personas con ERC, cuidar el corazón es tan importante como cuidar los riñones.
Vivir bien también significa adelantarse a las complicaciones. La baja función renal puede reducir la producción de glóbulos rojos y causar anemia, así que se revisan la biometría hemática y otros estudios con el tiempo, y entender la anemia y sus síntomas ayuda a explicar el cansancio. La salud de los huesos, el potasio y la nutrición se vigilan como parte de un seguimiento completo, y un equipo coordinado ayuda a anticipar problemas.
Últimos avances científicos en la investigación sobre la enfermedad renal crónica
Los últimos años trajeron algunos de los avances más importantes de la nefrología en décadas. Según investigaciones indexadas en PubMed, el ensayo FLOW de 2024, publicado en el New England Journal of Medicine, demostró que el agonista del receptor GLP-1 semaglutida redujo 24 % los eventos renales graves en personas con diabetes tipo 2 y enfermedad renal crónica, y también bajó los eventos cardiovasculares y la mortalidad; el ensayo se detuvo antes de tiempo por los beneficios (Perkovic et al., 2024). Qué significa para ti: un medicamento muy usado para la diabetes y el peso también puede proteger tus riñones.
El ensayo EMPA-KIDNEY, publicado en 2023 en el New England Journal of Medicine, mostró que el inhibidor de SGLT2 empagliflozina redujo 28 % el riesgo de progresión de la enfermedad renal o de muerte cardiovascular en un grupo amplio de pacientes, muchos sin diabetes (Herrington et al., 2023). Qué significa para ti: estos medicamentos ya son un pilar del tratamiento de la ERC, no solo de la diabetes. Para unirlo todo, la guía KDIGO de 2024, resumida en Kidney International, fue la primera actualización completa desde 2012 e integró los inhibidores de SGLT2, la finerenona y los agonistas GLP-1 en un plan basado en el riesgo (Levin et al., 2024). Qué significa para ti: tu equipo médico tiene ahora una ruta clara para combinar varios tratamientos protectores según tu etapa y tu riesgo, aunque su disponibilidad puede variar según tu institución.
Glosario de términos clave sobre la enfermedad renal crónica
| Término | Definición |
|---|---|
| TFGe | Tasa de filtración glomerular estimada; mide qué tan bien filtran la sangre los riñones. |
| Creatinina | Desecho que filtran los riñones; se usa para calcular la TFGe y se reporta en mg/dL. |
| Índice albúmina-creatinina | Estudio de orina que detecta la proteína que se escapa por riñones dañados. |
| Cistatina C | Marcador en sangre de la filtración que no depende de la masa muscular. |
| Proteinuria | Proteína en la orina; señal temprana de daño renal. |
| Diálisis | Tratamiento que filtra la sangre cuando los riñones ya no pueden hacerlo. |
| Inhibidor de SGLT2 | Grupo de medicamentos que frena el deterioro renal en muchas personas con ERC. |
Preguntas frecuentes sobre la enfermedad renal crónica
¿Qué es la insuficiencia renal crónica?
La insuficiencia renal crónica es la etapa avanzada de la enfermedad renal crónica, cuando los riñones ya filtran muy poco (TFGe menor de 15) y no pueden mantener al cuerpo por sí solos. En el lenguaje común, mucha gente usa el término para cualquier etapa de la enfermedad. En la fase final se necesita diálisis o un trasplante.
¿Cuáles son los tres signos de alerta temprana de una enfermedad renal?
Las tres señales tempranas más útiles son proteína en la orina (orina espumosa o albúmina en el estudio), una creatinina que sube o una TFGe que baja, y la presión arterial alta. Las tres se detectan con estudios, no con síntomas, porque al principio la enfermedad no se siente; por eso conviene revisarse si tienes diabetes, hipertensión o familiares con enfermedad renal.
¿Cuáles son los síntomas de la creatinina alta?
La creatinina alta por sí misma no da síntomas; lo que se siente son los efectos de una función renal baja cuando ya está avanzada: cansancio, hinchazón en piernas o cara, menos orina o cambios al orinar, náuseas, falta de apetito y comezón. Una creatinina un poco alta también puede deberse a deshidratación, mucho músculo o algunos medicamentos, así que tu médico la interpreta junto con la TFGe y otros estudios.
¿Cuáles son las etapas de la enfermedad renal crónica?
Las etapas van de G1 a G5 según la TFGe: G1 y G2 tienen filtración normal o un poco baja con señales de daño, G3 es una reducción moderada, G4 una reducción grave y G5 es insuficiencia renal que puede requerir diálisis o trasplante. La etapa se combina con la albúmina en orina para calcular el riesgo.
¿Cuál es un resultado normal de TFGe?
Una TFGe normal suele ser de 90 o más. Una TFGe menor de 60 sostenida al menos tres meses indica enfermedad renal crónica, y los valores más bajos reflejan una enfermedad más avanzada. Como puede variar, el médico mira la tendencia en varias mediciones y no un solo resultado.
¿Se puede revertir la enfermedad renal crónica?
Por lo general no se revierte, pero su avance se puede frenar mucho y, en etapas tempranas, estabilizar. Controlar la presión y la glucosa, tomar medicamentos que protegen el riñón y llevar hábitos saludables puede conservar tu función renal durante muchos años.
Fuentes
- National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases — Chronic Kidney Disease — NIDDK, 2024 — niddk.nih.gov (en inglés)
- Centers for Disease Control and Prevention — Chronic Kidney Disease Basics — CDC, 2024 — cdc.gov (en inglés)
- National Kidney Foundation — Chronic Kidney Disease — NKF, 2024 — kidney.org (en inglés)
- Perkovic V, Tuttle KR, Rossing P, et al. — Effects of Semaglutide on Chronic Kidney Disease in Patients with Type 2 Diabetes — New England Journal of Medicine, 2024 — doi.org/10.1056/NEJMoa2403347 (en inglés)
- Herrington WG, Staplin N, Wanner C, et al. — Empagliflozin in Patients with Chronic Kidney Disease — New England Journal of Medicine, 2023 — doi.org/10.1056/NEJMoa2204233 (en inglés)
- Levin A, Ahmed SB, Carrero JJ, et al. — Executive summary of the KDIGO 2024 Clinical Practice Guideline for the Evaluation and Management of Chronic Kidney Disease — Kidney International, 2024 — doi.org/10.1016/j.kint.2023.10.016 (en inglés)
- IMSS — Boletín de prensa 132/2026: Llama IMSS a prevenir la enfermedad renal y detectar oportunamente daño en los riñones — Instituto Mexicano del Seguro Social, 2026 — imss.gob.mx
- Secretaría de Salud — NOM-030-SSA2-2009, para la prevención, detección, diagnóstico, tratamiento y control de la hipertensión arterial sistémica — Diario Oficial de la Federación, 2010 — dof.gob.mx
- MedlinePlus en español — Enfermedad renal crónica — Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. — medlineplus.gov
Lecturas recomendadas
- Entiende el estudio clave del riñón en esta guía sobre la tasa de filtración glomerular.
- Descubre qué significa tu resultado en esta guía sobre la creatinina en sangre.
- Conoce la señal más temprana de daño en esta guía sobre el índice albúmina-creatinina.
- Aprende a proteger tus riñones desde la causa principal en esta guía sobre la diabetes.
- Gana confianza para leer tus valores con esta guía para entender tus resultados de laboratorio.
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La enfermedad renal crónica se detecta y se sigue casi por completo con estudios de laboratorio. La creatinina y el BUN de tu química sanguínea, la tasa de filtración glomerular, el índice albúmina-creatinina y el examen general de orina muestran cómo están filtrando tus riñones, y el potasio, la hemoglobina, el calcio y el fósforo revelan complicaciones. Ver estos valores juntos, y cómo cambian de un estudio a otro, te ayuda a entender tu etapa y a preparar tus preguntas. Sube tus estudios de laboratorio y recibe un reporte claro, en línea.



