El melanoma es un cáncer que nace en los melanocitos, las células que le dan color a la piel, y es el tipo de cáncer de piel más grave porque, si no se detecta a tiempo, puede extenderse a otras partes del cuerpo. Es solo una pequeña parte de todos los cánceres de piel, pero causa la gran mayoría de las muertes por esta enfermedad. La buena noticia es que el melanoma tiene un tratamiento muy eficaz cuando se descubre pronto, y la mayoría de los casos se curan si se atienden rápido, sobre todo cuando conoces las señales de alerta y revisas tu piel con regularidad. En esta guía te explicamos qué es el melanoma, cómo empieza, cuáles son sus síntomas y causas, cómo se diagnostica, qué tratamientos existen y qué dice la investigación más reciente.

¿Qué es el melanoma?

El melanoma es un tumor maligno de los melanocitos, las células que fabrican melanina, el pigmento que da color a la piel, al pelo y a los ojos y que protege la piel del daño del sol. Aparece cuando estas células empiezan a crecer y dividirse sin control y forman un tumor que puede invadir el tejido de alrededor y, sin tratamiento, llegar a los ganglios linfáticos y a órganos lejanos. La mayoría de los melanomas empieza en la piel, a veces en un lunar que ya tenías o como una mancha nueva con pigmento, pero también puede salir en lugares menos obvios: debajo de las uñas, en las palmas de las manos y las plantas de los pies, en los ojos y en mucosas que nunca ven el sol.

El melanoma es mucho menos frecuente que otros cánceres de piel, pero es el que más muertes causa por lo fácil que se disemina. El pronóstico depende sobre todo del momento en que se detecta: según la American Cancer Society, la supervivencia relativa a cinco años supera el 99 % cuando el melanoma sigue localizado en la piel, baja a alrededor de 76 % cuando ya alcanzó ganglios cercanos y queda en torno a 35 % cuando llegó a órganos distantes. Para todas las etapas juntas, ronda el 95 %, lo que muestra cuánto cambia todo la detección temprana. Estas cifras vienen de Estados Unidos, donde la mayoría de los casos se detecta pronto. El riesgo varía también con la edad y el sexo: antes de los 50 años es más común en mujeres y después de los 50, en hombres.

¿Cómo empieza el melanoma? Síntomas y señales de alerta

El melanoma suele empezar como un lunar que cambia o como una mancha nueva que no se parece a tus demás lunares, y la forma más clara de reconocerlo es la regla ABCDE. La A de asimetría significa que una mitad del lunar no es igual a la otra. La B de bordes se refiere a orillas irregulares, dentadas o borrosas en lugar de lisas. La C de color indica varios tonos dentro de la misma mancha: café, negro, beige, rojo, blanco o azul. La D de diámetro señala lunares de más de unos 6 milímetros, el tamaño aproximado de la goma de un lápiz, aunque un melanoma detectado a tiempo puede ser más pequeño. La E de evolución describe cualquier lunar que cambia de tamaño, forma, color o textura en semanas o meses. Basta con una sola de estas características para que valga la pena que te revise un médico.

Además de la regla ABCDE, hay otras señales. Un lunar nuevo, o uno que se ve muy distinto a todos los demás (el llamado signo del "patito feo"), merece atención, igual que un lunar que empieza a dar comezón, sangra o no cicatriza. Aunque el melanoma es más común en zonas expuestas al sol, como la espalda, las piernas, los brazos y la cara, también aparece en lugares que casi nadie revisa: el cuero cabelludo, las plantas de los pies, debajo de las uñas y, con menos frecuencia, los ojos. En México, los subtipos que más se reportan son el melanoma nodular, que crece como una bolita oscura o rojiza que aumenta rápido, y el melanoma acral lentiginoso, que aparece en palmas, plantas y uñas. Por eso conviene que tu autoexploración incluya los pies y las uñas, y que la combines con revisiones profesionales periódicas.

Causas del melanoma y factores de riesgo

La causa más importante y más prevenible del melanoma es la radiación ultravioleta (UV), ya sea del sol o de las camas y lámparas de bronceado, que daña el ADN de los melanocitos y puede desatar el crecimiento sin control. Algunas características aumentan todavía más el riesgo: piel clara, pelo o ojos claros, y facilidad para tener pecas o quemarse con el sol indican que tu piel tiene menos protección natural frente a la radiación UV. Tener muchos lunares (más de 50) o lunares de aspecto raro también aumenta el riesgo, y alrededor de 1 de cada 10 personas con melanoma tiene un familiar que lo padeció, lo que apunta a un componente hereditario en algunos casos. Tener piel morena no protege por completo: el melanoma de palmas, plantas y uñas no depende tanto del sol y puede aparecer en cualquier tono de piel.

Un sistema inmunitario debilitado es otro factor de riesgo importante: las personas con un trasplante de órgano o que viven con VIH desarrollan melanoma con más frecuencia, porque unas defensas menos activas detectan peor las células anormales antes de que se vuelvan cáncer. Esa misma vulnerabilidad aumenta el riesgo de otros cánceres; conocer los síntomas y causas del linfoma muestra cómo la inmunosupresión puede afectar a más de un tipo de cáncer. Cerca de la mitad de los melanomas tiene además una alteración en el gen BRAF, algo que cambió el tratamiento porque convirtió al tumor en blanco de medicamentos específicos. Como la radiación UV causa la mayoría de los casos, protegerte buscando sombra, usando protector solar de amplio espectro FPS 30 o mayor, ropa que cubra y sombrero, y evitando por completo las camas de bronceado sigue siendo la mejor manera de bajar el riesgo, algo especialmente importante con el sol intenso de buena parte del país.

¿Cómo se diagnostica el melanoma?

El diagnóstico del melanoma empieza con una revisión de la piel, muchas veces con dermatoscopia, una lupa con luz especial que permite estudiar el patrón y el color de un lunar. Puedes empezar con tu médico familiar, en la UMF del IMSS, tu clínica del ISSSTE o el centro de salud, que te enviará al dermatólogo si algo le parece sospechoso; también puedes consultar directamente a un dermatólogo particular. Cualquier mancha sospechosa se estudia con una biopsia de piel, que puede ser por rasurado, con sacabocados, incisional o escisional según el tamaño y la ubicación, y se analiza al microscopio para confirmar si hay melanoma. Con esa misma muestra, el patólogo mide el índice de Breslow, es decir, cuántos milímetros creció el tumor hacia adentro, uno de los factores pronósticos más importantes y parte clave de la categoría T de la estadificación.

Índice de BreslowQué significa para la etapa
Menos de 0.8 mmTumores delgados, por lo general T1, casi siempre los más curables
De 0.8 mm a 4.0 mmGrosor intermedio, por lo general T2 a T3
Más de 4.0 mmTumores gruesos, T4, con mayor riesgo de diseminación

En los tumores de grosor intermedio, la biopsia del ganglio centinela revisa si las células del melanoma llegaron a los ganglios linfáticos más cercanos, lo que define la categoría N y qué tan intenso debe ser el tratamiento. En etapas más avanzadas, los estudios de imagen como la tomografía, el PET o la resonancia magnética buscan diseminación a órganos lejanos. Los estudios de sangre también importan en la enfermedad avanzada (etapa IV): la deshidrogenasa láctica (DHL o LDH) forma parte del propio sistema de estadificación, porque un valor normal o elevado separa a los pacientes en grupos de pronóstico distintos y refleja, en general, cuánta enfermedad hay. Recuerda que la DHL puede subir por muchas otras causas, así que un valor alto aislado no significa melanoma.

Opciones de tratamiento del melanoma

El tratamiento del melanoma depende sobre todo del grosor y la etapa del tumor: los melanomas delgados y tempranos suelen curarse solo con cirugía, quitando el tumor con un margen de piel sana alrededor. Cuando el melanoma es más grueso o ya llegó a ganglios u órganos lejanos, se recurre cada vez más a tratamientos sistémicos, que actúan en todo el cuerpo y no solo en la piel.

EnfoquePara qué sirve
CirugíaQuita el tumor y un margen de piel sana; es el tratamiento principal del melanoma localizado y temprano
InmunoterapiaAyuda al sistema inmunitario a reconocer y atacar las células del melanoma; se usa en etapas avanzadas y, cada vez más, antes de la cirugía
Terapia dirigidaMedicamentos contra mutaciones específicas, como BRAF, que impulsan el tumor en cerca de la mitad de los melanomas
RadioterapiaSe usa en casos seleccionados, por ejemplo después de operar ganglios o para aliviar síntomas de la enfermedad diseminada

Cuando el melanoma ya llegó a ganglios cercanos o más allá, el tratamiento suele combinar varias estrategias. Los medicamentos de inmunoterapia llamados inhibidores de puntos de control, que le quitan los "frenos" al sistema inmunitario para que ataque al cáncer, se usan después de la cirugía y, cada vez más, antes de ella, a veces combinando dos medicamentos para un efecto más fuerte. Si el tumor tiene una mutación BRAF, se puede añadir o usar sola la terapia dirigida, sobre todo cuando se necesita una respuesta rápida. Son medicamentos potentes, con efectos secundarios propios, y su disponibilidad puede variar según la institución donde te atiendas; por eso las decisiones se toman caso por caso con el equipo de oncología, considerando el grosor, la etapa, el estado de BRAF y tu salud general.

Vivir con melanoma y pronóstico a largo plazo

La mayoría de las personas diagnosticadas con melanoma, sobre todo en etapa temprana, vive muchos años con buena salud, y muchas no necesitan ningún otro tratamiento contra el cáncer después de quitar el tumor. El seguimiento suele incluir revisiones de piel periódicas, porque quien ya tuvo un melanoma tiene más riesgo de tener otro, además de revisar los ganglios cercanos al sitio original. En los casos detectados más avanzados, el seguimiento puede incluir estudios de imagen y estudios de sangre para buscar señales de que el cáncer regresó.

Protegerte del sol sigue siendo importante toda la vida, porque la exposición continua a los rayos UV aumenta el riesgo de nuevos melanomas y de otros cánceres de piel. Aprender a revisarte la piel a fondo cada mes, y pedirle a alguien de tu familia que te ayude con las zonas difíciles como la espalda y el cuero cabelludo, te da confianza para detectar cambios a tiempo; no olvides las plantas de los pies, entre los dedos y las uñas. Como el melanoma puede tener un componente hereditario, a los familiares de primer grado de una persona con melanoma también les conviene revisarse la piel con regularidad. Con detección temprana, el tratamiento adecuado y un seguimiento constante, el pronóstico del melanoma sigue mejorando.

Últimos avances científicos en la investigación del melanoma

Según investigaciones indexadas en PubMed, dar inmunoterapia antes de la cirugía se perfila como una estrategia más eficaz que darla solo después en el melanoma operable de alto riesgo. En el ensayo de fase 3 NADINA, los pacientes con melanoma etapa III resecable que recibieron ipilimumab y nivolumab antes de operarse tuvieron una supervivencia libre de eventos a 12 meses de 83.7 %, frente a 57.2 % de quienes recibieron solo nivolumab después de la cirugía (Blank et al., 2024). Qué significa para ti: recibir inmunoterapia antes de la operación, y no solo después, puede bajar mucho el riesgo de que el melanoma regrese en la etapa III operable.

La investigación también avanza en vacunas contra el cáncer hechas a la medida del tumor de cada paciente. En el ensayo KEYNOTE-942, añadir una vacuna de ARN mensajero individual, diseñada a partir de las mutaciones del tumor de cada persona, al medicamento de inmunoterapia pembrolizumab después de la cirugía elevó la supervivencia libre de recaída a 18 meses a 79 %, frente a 62 % con pembrolizumab solo, en personas con melanoma de alto riesgo ya operado (Weber et al., 2024). Qué significa para ti: una vacuna adaptada a tu propio cáncer, junto con la inmunoterapia habitual, podría reducir todavía más el riesgo de recaída después de la cirugía.

Una actualización a cinco años de ese mismo ensayo confirmó que el beneficio es duradero y no pasajero, con menos recaídas y menos metástasis a distancia de forma sostenida, una tendencia favorable en la supervivencia global y sin nuevos problemas de seguridad tras una mediana de seguimiento de poco más de cinco años (Khattak et al., 2026). Qué significa para ti: esta vacuna personalizada parece dar un beneficio que se mantiene en el tiempo, lo que respalda probarla en ensayos más grandes y es un motivo de esperanza para quienes tienen melanoma de alto riesgo. Aún es un tratamiento en investigación y no está disponible de forma rutinaria.

Glosario de términos clave sobre el melanoma

TérminoDefinición
MelanocitoCélula de la piel que produce pigmento y de la que se origina el melanoma.
Regla ABCDELista para revisar lunares (asimetría, bordes, color, diámetro y evolución) que ayuda a identificar uno que podría ser melanoma.
Índice de BreslowGrosor del melanoma en milímetros, medido en la biopsia, que se usa para definir la etapa.
Biopsia de ganglio centinelaProcedimiento que extrae el primer o los primeros ganglios a los que llegaría el melanoma, para ver si se extendió.
Mutación BRAFCambio genético presente en cerca de la mitad de los melanomas que se puede tratar con medicamentos específicos.
Deshidrogenasa láctica (DHL)Marcador en sangre que se vigila en el melanoma avanzado; un valor alto puede indicar más carga de enfermedad.
Melanoma acral lentiginosoSubtipo que aparece en palmas, plantas o debajo de las uñas; es de los más reportados en México.
InmunoterapiaTratamiento que ayuda al propio sistema inmunitario a reconocer y atacar las células del cáncer.

Preguntas frecuentes sobre el melanoma

¿Cómo empieza el melanoma?

El melanoma suele empezar como un lunar que cambia de tamaño, forma o color, o como una mancha nueva que se ve distinta a tus demás lunares. Puede ser asimétrico, con bordes irregulares, de varios colores o de más de unos 6 milímetros. En palmas, plantas y uñas puede empezar como una mancha café o negra que crece poco a poco, o como una línea oscura en la uña.

¿Qué es el cáncer de piel?

El cáncer de piel es el crecimiento sin control de células de la piel, y hay varios tipos: el carcinoma basocelular y el carcinoma epidermoide, que son los más comunes y rara vez se extienden, y el melanoma, menos frecuente pero más peligroso. Puedes conocer más en nuestra guía completa sobre el cáncer de piel.

¿Cuáles son los síntomas del cáncer de uñas?

El llamado cáncer de uñas suele ser un melanoma debajo de la uña (subungueal), y su señal típica es una franja café o negra a lo largo de la uña que se ensancha, se oscurece o tiene bordes borrosos. Otras señales son que el pigmento se extienda a la piel de alrededor, que la uña se rompa o se levante sin golpe, o una herida que no sana. Es más frecuente en el dedo gordo del pie y en el pulgar; cualquier cambio así merece revisión con un dermatólogo.

¿Las manchas blancas en la piel pueden ser un síntoma de cáncer?

Las manchas blancas en la piel casi nunca son cáncer; la mayoría se debe a causas benignas como hongos, vitiligo o manchas por el sol. El melanoma, en cambio, suele ser oscuro, aunque a veces tiene zonas blancas, rojas o azules dentro de un lunar. Si una mancha cambia, crece, sangra o no se parece a las demás, consúltala con tu médico.

¿Cuál es la tasa de supervivencia del melanoma?

La supervivencia del melanoma depende sobre todo de la etapa al diagnóstico. Según datos de Estados Unidos, la supervivencia relativa a cinco años supera el 99 % cuando el melanoma sigue en la piel, es de alrededor de 76 % cuando llegó a ganglios cercanos y de cerca de 35 % cuando se extendió a órganos lejanos; para todas las etapas juntas, ronda el 95 %.

¿Cómo se trata el melanoma?

El melanoma temprano se trata con cirugía para quitar el tumor con un margen de piel sana, y eso por lo general basta para curarlo. El melanoma más avanzado necesita tratamientos sistémicos, como la inmunoterapia y la terapia dirigida para tumores con mutaciones como BRAF, a veces junto con cirugía o radioterapia.

Fuentes

  • American Academy of Dermatology — The ABCDEs of Melanoma — AAD, 2024 — aad.org (en inglés)
  • American Cancer Society — Melanoma Skin Cancer Survival Rates by Stage — American Cancer Society, 2025 — cancer.org (en inglés)
  • Mayo Clinic — Melanoma: Symptoms and Causes — Mayo Clinic, 2024 — mayoclinic.org (en inglés)
  • Blank CU, et al. — Neoadjuvant Nivolumab and Ipilimumab in Resectable Stage III Melanoma — New England Journal of Medicine, 2024 — doi.org/10.1056/NEJMoa2402604 (en inglés)
  • Weber JS, et al. — Individualised neoantigen therapy mRNA-4157 (V940) plus pembrolizumab versus pembrolizumab monotherapy in resected melanoma (KEYNOTE-942): a randomised, phase 2b study — The Lancet, 2024 — doi.org/10.1016/S0140-6736(23)02268 — doi.org/10.1016/S0140-6736(23)02268-7 (en inglés)
  • Khattak A, et al. — Intismeran Autogene Plus Pembrolizumab Versus Pembrolizumab Alone in High-Risk Resected Melanoma: 5-Year Update of the Randomized Phase IIb KEYNOTE-942 Study — Journal of Clinical Oncology, 2026 — doi.org/10.1200/JCO-26 — doi.org/10.1200/JCO-26-00835 (en inglés)
  • Barrera Jácome A, Herrera González NE, Fernández Ramírez F, Mercadillo Pérez P — Características clínicas e histopatológicas del melanoma nodular y acral lentiginoso en pacientes mexicanos — Dermatología Cosmética, Médica y Quirúrgica (Hospital General de México), 2019 — medigraphic.com
  • MedlinePlus en español — Melanoma — Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. — medlineplus.gov

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El melanoma se diagnostica con la revisión de la piel y la biopsia, pero los estudios de sangre ganan importancia en la enfermedad avanzada y durante el tratamiento. La DHL forma parte de la estadificación del melanoma etapa IV, y la biometría hemática y las pruebas de función hepática ayudan a vigilar los efectos de la inmunoterapia y de la terapia dirigida. Entender estos valores, y cómo cambian de un estudio a otro, te ayuda a llegar mejor preparado a tus citas de oncología. Sube tus estudios de laboratorio y recibe un reporte claro, en línea.

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