La laringitis es la inflamación de la laringe, la "caja de la voz", que impide que las cuerdas vocales vibren como siempre y deja la voz ronca, débil o, por unos días, casi ausente. La mayoría de los casos llega junto con un resfriado o después de gritar en un partido, cantar en una fiesta o hablar mucho tiempo en voz alta, y se quita sola en una o dos semanas. Unos pocos casos se vuelven crónicos y duran semanas o meses; ahí la causa suele ser un irritante que no se va, como el reflujo o el cigarro, más que una infección. La laringitis casi nunca es grave, pero una ronquera que no mejora o que empeora sí merece revisión, porque a veces esconde un problema que necesita un tratamiento específico. En esta guía te contamos qué es la laringitis, sus síntomas, causas, cómo se diagnostica, cómo se quita y qué dice la investigación reciente.

¿Qué es la laringitis?

La laringitis es la inflamación de la laringe, el órgano que está en la parte alta de la tráquea y que contiene las cuerdas vocales, dos pliegues de tejido que vibran cuando pasa el aire y así producen la voz. Al inflamarse, las cuerdas vocales se hinchan y se ponen rígidas, ya no se juntan ni vibran bien, y la voz sale ronca, rasposa o apagada; en los casos más fuertes queda reducida a un susurro durante unos días. Los médicos hablan de laringitis aguda cuando dura menos de unas tres semanas, y de laringitis crónica cuando la ronquera sigue después de ese tiempo.

Es un problema muy común y casi todos lo vivimos alguna vez, sobre todo en temporada de frío y de gripa o después de echar porras, cantar o hablar fuerte durante horas. La laringitis aguda suele ser una molestia breve que se va sola conforme pasa la enfermedad que la provocó. La crónica es menos frecuente y casi siempre refleja una exposición continua, como el reflujo, el tabaquismo o las alergias, más que una infección que no se cura; por eso se estudia y se trata de otra manera.

Síntomas de la laringitis

El síntoma principal de la laringitis es la ronquera, un cambio en la voz que va desde una ligera aspereza hasta una voz que apenas se escucha. Además, mucha gente nota la garganta seca o irritada, un dolor de garganta leve, tos seca y ganas constantes de carraspear sin que eso quite la molestia. Como la laringitis aguda suele acompañar a una infección viral de las vías respiratorias altas, también son comunes los mocos, la nariz tapada o una fiebre ligera.

La laringitis crónica da los mismos síntomas, pero duran semanas o meses y pueden ir y venir según la exposición al desencadenante. Quien la padece a veces siente una especie de nudo en la garganta, flemas en la garganta o una voz que se cansa rápido al hablar. Hay señales de alarma que no deben esperar: dificultad para respirar o para tragar, estridor (un silbido agudo al respirar), tos con sangre, pérdida de peso sin explicación o fiebre alta que no cede. En niños pequeños, una tos "de perro" o "de foca", babeo o fiebre con estridor necesitan atención médica inmediata; si al niño le cuesta respirar, llama al 911 o acude a urgencias.

Causas de la laringitis y factores de riesgo

La mayoría de las laringitis agudas las causan los mismos virus del resfriado o de la gripa, que inflaman las vías respiratorias altas, incluida la laringe, mientras el cuerpo se defiende. Forzar la voz, ya sea gritando, cantando o hablando fuerte mucho tiempo, inflama las cuerdas vocales de forma muy parecida aunque no haya infección, y es frecuente que ambas cosas se junten cuando alguien sigue hablando mucho estando resfriado. Conocer cómo evoluciona un resfriado común o los síntomas de la gripa ayuda a entender por qué apareció la ronquera y cuándo debería empezar a mejorar.

La laringitis crónica, en cambio, suele deberse a una irritación constante y no a una infección. La causa más común es el reflujo laringofaríngeo: el ácido del estómago sube hasta la garganta e irrita las cuerdas vocales, muchas veces sin la agruras o el ardor en el pecho típicos del reflujo gastroesofágico; este reflujo "silencioso" se encuentra en más de la mitad de las personas con ronquera crónica. Otros factores que contribuyen son fumar o respirar humo de otros, tomar mucho alcohol, las alergias, los problemas de senos paranasales con escurrimiento nasal hacia la garganta, los corticoides inhalados y respirar polvo o vapores químicos por mucho tiempo, algo común en algunos trabajos. Como casi todas estas exposiciones se pueden cambiar, descubrir cuál es la responsable es la clave para quitar una laringitis crónica.

¿Cómo se diagnostica la laringitis?

La laringitis se diagnostica casi siempre en la consulta, con lo que cuentas y con cómo suena tu voz, sin necesidad de estudios de sangre ni de imagen. En el caso típico de ronquera que empezó con un resfriado y va mejorando en una o dos semanas, basta con que tu médico familiar, en tu UMF del IMSS, tu clínica del ISSSTE, el centro de salud o un consultorio particular, escuche tu voz y revise garganta, oídos y nariz. Los estudios cobran importancia cuando la ronquera es crónica, muy intensa o no se comporta como una simple infección viral.

EvaluaciónEn qué consiste
Historia clínica y revisión de la vozPreguntas sobre enfermedades recientes, uso de la voz, reflujo, cigarro y alergias; después se escucha la voz y se revisa la garganta
LaringoscopiaRevisión con un espejito o con un endoscopio flexible que entra por la nariz para ver directamente las cuerdas vocales; se reserva para ronqueras de más de 2 a 3 semanas o casos raros
Envío al otorrinolaringólogoSe recomienda cuando la ronquera dura más de 2 a 3 semanas (hasta 4 semanas según algunas guías) para descartar nódulos, pólipos o cáncer de laringe, sobre todo en fumadores
Estudios complementariospH-metría de 24 horas o manometría esofágica si se sospecha reflujo, exudado faríngeo, estudios de imagen o biopsia en casos crónicos raros o que no responden

Los estudios de sangre no diagnostican la laringitis, pero el médico a veces revisa marcadores generales de inflamación cuando el cuadro no está claro o sospecha una infección bacteriana. Revisar la proteína C reactiva (PCR) y la velocidad de sedimentación globular (VSG) puede apoyar la idea de una inflamación o infección importante, pero un resultado normal no descarta la laringitis y uno elevado tampoco la confirma; estos valores se leen junto con la revisión y, en la ronquera crónica, con lo que muestre la laringoscopia. También existe una PCR ultrasensible que detecta inflamación silenciosa, pero sirve sobre todo para valorar riesgo cardiovascular, no para la garganta.

¿Cómo se puede quitar la laringitis? Opciones de tratamiento

La laringitis aguda se quita casi siempre con cuidados sencillos: descansar la voz, tomar suficientes líquidos y darle tiempo al cuerpo, porque suele ser viral y desaparece en una o dos semanas. Ayuda mucho evitar susurrar, ya que forzar un susurro cansa más las cuerdas vocales que hablar bajito con voz normal. El aire húmedo, las gárgaras con agua tibia y sal y las pastillas para la garganta alivian la irritación, y reducir el alcohol, la cafeína y los descongestionantes que resecan la garganta crea un mejor ambiente para que las cuerdas se recuperen. Como casi siempre es viral, los antibióticos no sirven y no se recomiendan de rutina, salvo que el médico encuentre una causa bacteriana concreta; no los tomes por tu cuenta.

EnfoquePara qué sirve
Reposo de la voz e hidrataciónReduce el esfuerzo sobre las cuerdas vocales y las mantiene lubricadas mientras baja la inflamación
Aire húmedo, gárgaras con agua y sal, pastillas para la gargantaCalman la irritación y reducen la resequedad y la tos
AntibióticosSolo en los pocos casos con una causa bacteriana clara; no se usan de rutina porque la mayoría de las laringitis son virales
Tratar la causa de fondoControlar el reflujo, dejar de fumar, tomar menos alcohol o tratar las alergias ataca las causas crónicas no infecciosas
Terapia de vozUn terapeuta de lenguaje o foniatra enseña técnicas que reducen la tensión y ayudan a recuperar la voz en casos crónicos o repetidos

En la laringitis crónica, los cuidados de apoyo casi nunca bastan: lo que quita la ronquera es encontrar y tratar el desencadenante. Si se sospecha reflujo, el médico puede recomendarte no cenar tarde, evitar los alimentos que te lo provocan (picante, grasa, café o refresco, según cada persona) y, a veces, un tratamiento corto para bajar el ácido. La terapia de voz corrige hábitos que fuerzan la voz, algo muy útil en maestros, vendedores, cantantes y personas que hablan mucho por trabajo, y dejar de fumar o tomar menos alcohol elimina dos irritantes muy comunes. Casi todo el mundo mejora cuando se ataca la causa, aunque la forma crónica tarda más en irse que la aguda.

Vivir con la laringitis y pronóstico a largo plazo

El pronóstico de la laringitis aguda es excelente: la mayoría de las personas se recupera por completo en una o dos semanas, en cuanto se quita el resfriado o el esfuerzo de voz que la causó, y muchas veces sin ir al médico. Lo más importante durante un episodio es cuidar la voz, hidratarte y darles tiempo a las cuerdas vocales, en lugar de forzarlas hablando o cantando ronco, porque eso alarga la irritación o hace que los episodios se repitan.

La laringitis crónica tiene una evolución más variable, porque depende de identificar y controlar el desencadenante, sea el reflujo, el tabaco, las alergias u otra exposición. Con un tratamiento constante, la mayoría nota mejoría en la voz, aunque tome semanas o meses, y es normal tener recaídas si el desencadenante vuelve. Si tu ronquera dura más de dos o tres semanas, se repite seguido o viene con dificultad para respirar o tragar, pérdida de peso o flemas con sangre, consulta pronto a tu médico: esas señales necesitan una revisión más a fondo con laringoscopia, no solo seguir con remedios caseros. Ser fumador hace todavía más importante no dejar pasar una ronquera persistente.

Últimos avances científicos en la investigación sobre la laringitis

Según investigaciones indexadas en PubMed, una revisión sistemática con un estudio de cohorte retrospectivo de 2025 sobre la laringitis bacteriana crónica y la laringitis seca encontró que los antibióticos fueron el tratamiento principal en alrededor de 71 % de los casos, pero la curación completa fue irregular: se vio en menos de la mitad de los trabajos revisados y apenas en 1 de cada 10 pacientes de la cohorte. Tomar medicamentos para el reflujo y fumar eran frecuentes en estos pacientes, y la diabetes aumentaba la probabilidad de necesitar un nuevo tratamiento (Howser et al., 2025). Qué significa para ti: la laringitis crónica, sobre todo si está ligada al reflujo o al cigarro, muchas veces no se quita solo con antibióticos, así que una ronquera que no se va pide la valoración de un especialista y no otra tanda de antibióticos.

Un estudio de 2026 en el Journal of Voice usó herramientas objetivas, como la medición del pH del aire exhalado durante 24 horas, la presión del esfínter esofágico y la grabación de alta velocidad de las cuerdas vocales, para confirmar el reflujo laringofaríngeo como causa medible de laringitis; lo que más se veía era inflamación y enrojecimiento alrededor de las cuerdas vocales y de la zona aritenoidea, en la parte de atrás de la laringe (Kosztyla-Hojna et al., 2026). Qué significa para ti: cuando se sospecha que el reflujo está detrás de una ronquera persistente, hay pruebas que pueden confirmarlo y orientar un tratamiento más preciso.

Una evaluación de calidad de 2025 de las guías de práctica clínica sobre laringitis y faringitis, hecha con el instrumento AGREE II, encontró 81 guías en el mundo, pero solo 7 cumplían los criterios para una evaluación rigurosa, y las calificaciones más bajas fueron en participación de los interesados e independencia editorial. Entre las guías con recomendaciones de medicamentos, 75 % seguía avalando los antibióticos aunque la mayoría de las laringitis son virales (Carvalho et al., 2025). Qué significa para ti: guías poco consistentes y a veces desactualizadas probablemente explican por qué se recetan antibióticos para la laringitis más de lo que justifica la evidencia; la ronquera de un resfriado normalmente se quita sin ellos. En conjunto, estos estudios dicen lo mismo: casi todas las laringitis son virales y pasajeras, la ronquera crónica merece buscar un desencadenante como el reflujo, y los antibióticos son solo para la minoría de casos que de verdad los necesita.

Glosario de términos clave sobre la laringitis

TérminoDefinición
LaringeLa caja de la voz, en la parte alta de la tráquea, donde están las cuerdas vocales.
Cuerdas vocalesDos pliegues de tejido de la laringe que vibran con el paso del aire para producir la voz.
Ronquera (disfonía)Cambio en la voz que la vuelve áspera, forzada o apagada; es el síntoma principal de la laringitis.
Laringitis agudaLaringitis de menos de unas tres semanas, casi siempre por un virus o por forzar la voz.
Laringitis crónicaLaringitis de más de unas tres semanas, generalmente por un irritante persistente y no por una infección.
Reflujo laringofaríngeoÁcido del estómago que sube hasta la garganta e irrita las cuerdas vocales, muchas veces sin agruras.
LaringoscopiaRevisión que permite ver directamente las cuerdas vocales con un espejo o un endoscopio flexible.
CrupInfección de la laringe y la tráquea en niños pequeños que causa tos "de perro" y, a veces, estridor.

Preguntas frecuentes sobre la laringitis

¿Cuánto dura la laringitis?

La laringitis aguda suele mejorar en una o dos semanas, conforme se quita el resfriado o el esfuerzo de voz que la causó, aunque a veces se alarga hasta tres semanas. La crónica dura más, a menudo semanas o meses, porque depende de controlar un desencadenante como el reflujo o el tabaco. Si la ronquera pasa de dos o tres semanas, consulta a tu médico.

¿La laringitis es contagiosa?

La laringitis en sí no se contagia, pero los virus que causan la mayoría de los casos agudos, como el del resfriado o la gripa, sí pasan fácilmente de una persona a otra al toser, estornudar o estar muy cerca. La laringitis por forzar la voz, por reflujo, por tabaco o por alergias no es contagiosa en absoluto, porque no hay infección de por medio.

¿Cómo saber si tengo laringitis o faringitis?

La forma más sencilla de distinguirlas es fijarte en la voz: en la laringitis lo principal es la ronquera o quedarte sin voz, mientras que en la faringitis lo principal es el dolor de garganta al tragar, a veces con anginas rojas o con pus. Pueden darse juntas en el mismo resfriado. Si el dolor de garganta es intenso, con fiebre alta y sin tos, consulta al médico para que valore si se trata de una infección bacteriana.

¿Cómo se trata la tos de perro en los niños?

La tos de perro en un niño pequeño suele deberse al crup, una forma de laringitis infantil que puede estrechar la vía respiratoria, así que siempre debe valorarla un médico. El pediatra decide el tratamiento, que con frecuencia incluye un medicamento antiinflamatorio. Si el niño hace un silbido al respirar estando tranquilo, se le hunden las costillas al respirar, babea o se pone morado, ve a urgencias o llama al 911 de inmediato.

¿Un humidificador ayuda con la laringitis?

Sí, poner humedad en el ambiente puede aliviar una laringe inflamada y calmar la resequedad que empeora la ronquera, por eso es parte habitual de los cuidados de apoyo. No es una cura, porque la laringitis se quita cuando pasa el resfriado o el esfuerzo de voz de fondo, pero es una manera sencilla y segura de sentirte mejor.

¿Necesito antibióticos para la laringitis?

Normalmente no: la mayoría de las laringitis agudas son virales y los antibióticos no hacen nada contra los virus, por eso no se recomiendan de rutina. Incluso en la laringitis crónica, los estudios muestran que los antibióticos no quitan los síntomas de forma confiable y se recetan más de lo que justifica la evidencia. Lo adecuado es reservarlos para los pocos casos con una causa bacteriana clara, indicada por tu médico.

Fuentes

  • Mayo Clinic — Laryngitis — Mayo Clinic, 2023 — mayoclinic.org (en inglés)
  • MedlinePlus, National Library of Medicine — Laryngitis — MedlinePlus, 2024 — medlineplus.gov (en inglés)
  • National Institute on Deafness and Other Communication Disorders — Hoarseness — NIDCD, 2023 — nidcd.nih.gov (en inglés)
  • Howser et al. — Chronic Bacterial and Sicca Laryngitis: A Retrospective Cohort and Systematic Review — Annals of Otology, Rhinology & Laryngology, 2025 — doi.org/10.1177/00034894251405127 (en inglés)
  • Kosztyla-Hojna et al. — Complex Diagnosis of Clinical Forms of Laryngitis Caused by Laryngopharyngeal Reflux Disease (LPRD) — Journal of Voice, 2026 — doi.org/10.1016/j.jvoice.2026.01.027 (en inglés)
  • Carvalho et al. — Quality assessment of clinical guidelines in the care of laryngitis and pharyngitis according to AGREE II — CoDAS, 2025 — doi.org/10.1590/2317 — doi.org/10.1590/2317-1782/e20240016en (en inglés)
  • MedlinePlus en español — Laringitis (enciclopedia médica) — Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. — medlineplus.gov

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La laringitis se diagnostica casi siempre en la consulta, pero a veces el médico pide estudios de sangre como la PCR, la VSG o una biometría hemática para valorar si hay una inflamación o infección importante, sobre todo cuando la ronquera dura más de lo esperado. Estos valores no confirman ni descartan la laringitis por sí solos, pero leerlos con contexto te ayuda a entender lo que te dijo tu médico y qué preguntarle en la siguiente cita. Sube tus estudios de laboratorio y recibe un reporte claro, en línea.

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