El HOMA-IR, o índice de resistencia a la insulina, no es un estudio complicado sino un cálculo sencillo: toma tu glucosa en ayunas y tu insulina en ayunas, las multiplica y las convierte en un solo número que estima cuánto esfuerzo le cuesta a tu cuerpo mantener estable el azúcar. Médicos e investigadores lo usan como indicador aproximado de la resistencia a la insulina, sobre todo la del hígado. Como es fácil de repetir, aparece cada vez más en los perfiles de laboratorio en México, a veces como «perfil de resistencia a la insulina». También es de los valores que más se malinterpretan. En esta guía verás cómo se calcula, qué suelen significar los números, por qué no existe un corte único para todos, qué lo sube o lo baja y cuándo deja de servir.

Qué es el HOMA-IR y qué se ve en él

HOMA-IR son las siglas en inglés de Homeostatic Model Assessment of Insulin Resistance, es decir, evaluación del modelo homeostático de la resistencia a la insulina. Se creó en los años ochenta para describir, con una fórmula matemática sencilla, el equilibrio entre dos valores medidos en la misma muestra en ayunas: el azúcar que circula en tu sangre y la insulina que libera tu páncreas para controlarlo.

La insulina le pide al hígado que deje de soltar el azúcar que tiene guardado y a los músculos y la grasa que lo absorban. Cuando esos tejidos responden peor, el páncreas compensa fabricando más insulina, y durante años ese exceso puede mantener el azúcar perfectamente normal. El índice está diseñado justo para detectar esa situación: un azúcar normal que se logra a costa de una insulina alta.

Un detalle importa. Como usa una muestra en ayunas, refleja sobre todo lo que pasa durante la noche, cuando el hígado regula el azúcar. Por eso describe más la resistencia a la insulina del hígado que la del músculo, que se ve mejor después de comer. Es una de las razones por las que dos personas con el mismo número pueden tener perfiles metabólicos distintos. Empieza por la parte del azúcar en nuestra guía de la glucosa en ayunas.

Fórmula del HOMA-IR en mg/dL y en mmol/L

El cálculo es tan sencillo que lo puedes hacer con la calculadora del celular. La versión depende de las unidades de tu laboratorio; en México lo habitual es la primera.

Con la glucosa en miligramos por decilitro (mg/dL), como se reporta en México, y la insulina en microunidades internacionales por mililitro (µUI/mL), la fórmula es: insulina en ayunas por glucosa en ayunas, entre 405.

Con la glucosa en milimoles por litro (mmol/L) y la insulina en miliunidades internacionales por litro (mUI/L), la fórmula es: insulina en ayunas por glucosa en ayunas, entre 22.5.

Un ejemplo lo aclara. Con una glucosa en ayunas de 92 mg/dL y una insulina de 11 µUI/mL: 92 por 11 da 1,012, y entre 405 da más o menos 2.5. Esa glucosa equivale a unos 5.1 mmol/L, y 5.1 por 11 entre 22.5 da lo mismo. Las dos fórmulas son la misma ecuación en unidades diferentes, así que una calculadora en mg/dL y otra en mmol/L deben coincidir. Si no, revisa la unidad que ingresaste.

Solo dos datos y nada más. Esa es la fuerza y el límite del método: basta con un estudio de laboratorio en ayunas, pero nunca será más confiable que esas dos mediciones. Mira qué significa la insulina por sí sola en nuestra guía de la insulina basal.

Cuánto es lo normal de resistencia a la insulina: por qué no hay un rango único

Si buscas un HOMA-IR normal, encontrarás cifras que van de alrededor de 1.0 hasta bastante más de 3.0, todas presentadas con la misma seguridad. Tres factores explican esa variación.

La insulina no se mide igual en todos los laboratorios

A diferencia de la glucosa, la medición de la insulina nunca se ha armonizado del todo entre laboratorios. Los inmunoensayos reaccionan distinto a los fragmentos de insulina y a la proinsulina, así que un mismo tubo puede dar valores bastante diferentes en dos lugares. Como la insulina es uno de los dos únicos datos de la fórmula, esa variación pasa directo al resultado: un 2.4 de un laboratorio no es exactamente comparable con un 2.4 de otro.

Las poblaciones son distintas

Los cortes suelen fijarse mirando cómo se reparten los valores en un grupo sano de referencia y trazando una línea cerca del extremo alto. Si cambias el grupo, la línea se mueve. Los estudios en población de Asia oriental, del sur de Asia, latinoamericana, europea y africana han dado cortes claramente distintos, en parte porque cambian la composición corporal y la producción habitual de insulina; por eso un corte publicado en otro país no necesariamente aplica a la población mexicana. La edad también influye: en la pubertad la resistencia a la insulina sube de forma natural, así que los valores de adulto no aplican a adolescentes.

El objetivo del valor de corte determina el propio valor de corte

Un corte pensado para detectar al mayor número de personas en riesgo queda más bajo que uno pensado para dar más certeza. La investigación, la detección y el seguimiento clínico necesitan equilibrios distintos. Por eso, en casi todas las guías, este índice sigue siendo una herramienta de investigación y seguimiento, no una prueba diagnóstica.

Existen dos versiones del modelo

La ecuación original de 1985 ha sido reemplazada en la investigación por un modelo de computadora actualizado, el HOMA2, que maneja mejor los valores muy altos y muy bajos y puede calcularse con el péptido C en lugar de la insulina. No son intercambiables: el HOMA2 suele dar un número más bajo que la fórmula clásica con la misma muestra. Casi todos los laboratorios y calculadoras en línea siguen usando la ecuación original, así que revisa qué versión generó tu resultado antes de compararlo con un corte publicado.

Cómo interpretar tu valor de HOMA-IR

Con esas advertencias en mente, los intervalos de la tabla son los que más se usan en la literatura científica. Son orientativos, no diagnósticos, y dicen poco sin el resto de tus resultados y tu historia clínica.

Valor aproximadoCómo se interpreta habitualmenteSiguiente paso recomendable
Por debajo de aproximadamente 1.0Sensibilidad a la insulina típica de grupos de referencia delgados y activosNada en particular; sigue con los hábitos que te trajeron aquí
Entre aproximadamente 1.0 y 2.0Frecuente en la población adulta general; no es preocupante por sí soloLéelo junto con la medida de cintura, la presión arterial, el perfil de lípidos y la HbA1c
Entre aproximadamente 2.0 y 2.9Zona gris: por encima de muchos valores de corte de la literatura científica, pero por debajo de otrosConviene platicarlo con tu médico, idealmente con una segunda muestra
Aproximadamente 3.0 o másPor encima de la mayoría de los umbrales publicados, lo que sugiere una sensibilidad a la insulina reducidaRevisión médica, con los estudios estándar de glucosa para completar el panorama

Fíjate también en el contexto. Un valor alto con cintura amplia, triglicéridos altos, colesterol HDL bajo y presión arterial que va subiendo preocupa mucho más que el mismo valor solito en unos estudios por lo demás normales.

Mira la tendencia, no el decimal. Un índice que baja de 3.4 a 2.6 en un año, en el mismo laboratorio y en las mismas condiciones, dice más que un valor aislado comparado con un número que encontraste en internet. Un índice alto con glucosa en ayunas normal es muy distinto a un índice alto con glucosa que va subiendo. Sigue tu azúcar promedio de tres meses en nuestra guía de la hemoglobina glucosilada.

Qué estudios se usan para la resistencia a la insulina y cómo se compara el HOMA-IR

Ningún estudio de sangre por sí solo define la resistencia a la insulina. Cada método contesta una pregunta un poco distinta y no son intercambiables.

PruebaQué muestraEn ayunasPrincipal ventajaPrincipal limitación
Glucosa en ayunasGlucemia tras un ayuno nocturnoSíEstandarizada; se usa para diagnosticar prediabetes y diabetesPuede quedarse normal años mientras la insulina sube en silencio
Hemoglobina A1CGlucemia media durante aproximadamente tres mesesNoCómoda, estable y bien estandarizadaPuede alterarse por anemia y otras afecciones de los glóbulos rojos
Insulina en ayunasCuánta insulina libera el páncreas en reposoSíPuede elevarse antes de que lo haga la glucemiaLos métodos cambian entre laboratorios; no hay rango normal acordado
HOMA-IREstimación de la resistencia a la insulina, principalmente hepática, a partir de esos dos valoresSíEconómico y repetible; útil para hacer un seguimiento de los cambios a lo largo del tiempoSin corte universal; arrastra el problema de cómo se mide la insulina
Curva de tolerancia oral a la glucosaCómo maneja tu cuerpo una bebida con una cantidad conocida de azúcar durante dos horasSíDetecta problemas posprandiales que las pruebas en ayunas no revelanTarda horas; los resultados cambian de un día a otro
Clamp euglucémicoGlucosa que el organismo absorbe a un nivel fijo de insulina, medida de forma directaSíEl patrón de referencia con el que se evalúan los demás métodosSolo para investigación: dura horas y requiere vías intravenosas y personal especializado

Observa dónde queda el índice: aproxima, con dos valores de laboratorio comunes, algo que el clamp mide directamente. Eso sirve para seguir a una misma persona en el tiempo, pero no sustituye los estudios que definen la prediabetes y la diabetes. Hablamos de esa tensión en nuestro artículo sobre la diferencia entre resistencia a la insulina y HbA1c.

Qué sube el HOMA-IR y cómo influye la toma de muestra

Antes de sacar conclusiones, revisa cómo se tomó la muestra. El índice solo vale con un ayuno real, en general de 8 a 12 horas tomando solo agua. Un café, una mordida del desayuno o una cena muy tarde pueden mover la insulina lo suficiente para cambiar el resultado. El ejercicio intenso la noche anterior, una enfermedad aguda, una mala noche o el estrés de la mañana de la toma también lo alteran. Las mediciones repetidas en una misma persona varían bastante, así que un valor límite aislado casi nunca justifica tomar decisiones.

Factores que tienden a elevar la puntuación

  • La grasa visceral, la que se acumula alrededor de los órganos del abdomen y es metabólicamente más activa que la de debajo de la piel
  • Pasar mucho tiempo sentado y moverse poco en general
  • Dormir poco o mal, y la apnea del sueño sin tratar
  • Ciertos medicamentos, como los glucocorticoides, algunos antipsicóticos y algunos tratamientos para el VIH
  • El embarazo, en el que la resistencia a la insulina aumenta de forma natural en el segundo y tercer trimestre
  • La pubertad, que reduce temporalmente la sensibilidad a la insulina en adolescentes sanos
  • Trastornos hormonales como el síndrome de ovario poliquístico, el síndrome de Cushing y las enfermedades tiroideas sin tratar
  • La acumulación de grasa en el hígado, que suele ir acompañada de una puntuación elevada

Algunos de estos factores son pasajeros y esperables. El embarazo y la pubertad son etapas normales, no enfermedades, y un índice obtenido en ellas no se compara con los rangos de adulto. Las causas relacionadas con el hígado conviene revisarlas con tu médico; la enzima que más se usa para eso está en nuestra guía de la ALT (TGP), y una segunda enzima se explica en nuestro artículo sobre la gamma-glutamil transferasa.

Cómo se quita la resistencia a la insulina: qué baja el HOMA-IR

La sensibilidad a la insulina responde a los cambios de hábitos más rápido que casi cualquier otro valor de laboratorio, muchas veces en semanas. Nada de esto es una receta ni sustituye a tu médico, pero son los factores con más evidencia.

  • Actividad física constante. Sirven tanto el ejercicio aeróbico como el de fuerza, y una sola sesión mejora la captación de glucosa por un día o más; por eso pesa más la constancia que la intensidad.
  • Bajar un poco de peso. Alrededor de 5 a 7 % del peso corporal es la meta de los grandes programas de prevención de la diabetes, y basta para mejorar los marcadores metabólicos.
  • Cortar el tiempo sentado. Caminar un poco cada hora baja mejor la respuesta de insulina después de comer que una sola sesión larga al final de un día sedentario.
  • El sueño. Recuperar un sueño adecuado y tratar la apnea del sueño mejoran la sensibilidad a la insulina de forma independiente al peso.
  • La calidad de la alimentación. Más fibra, granos enteros, frijoles y otras leguminosas, verduras y grasas insaturadas, y menos refrescos, jugos y harinas refinadas. El patrón completo importa más que cualquier alimento aislado.
  • Moderar el consumo de alcohol, lo que también reduce la carga sobre el hígado.

Las grasas de la sangre suelen moverse en la misma dirección, así que un índice que baja muchas veces viene con triglicéridos más bajos. Lee ambos valores juntos en nuestro resumen sobre los triglicéridos.

Cuándo ir al médico y lo que el número no te dice

Un resultado aquí es el inicio de una conversación, no un veredicto. Agenda consulta si tu índice está claramente por encima de los rangos de arriba, si sube en estudios repetidos, si tu glucosa en ayunas o tu HbA1c también van al alza, o si tienes sed fuera de lo común, ganas frecuentes de orinar, vista borrosa o cambios de peso sin explicación. Tener familiares con diabetes tipo 2, haber tenido diabetes gestacional o vivir con síndrome de ovario poliquístico baja el umbral para revisarte. En el IMSS, tu médico familiar puede solicitarte los estudios estándar de glucosa; en un laboratorio privado puedes hacerte la glucosa y la insulina sin orden médica. La enfermedad en sí se describe en nuestro artículo sobre la diabetes tipo 2.

Ten claros los límites. Este cálculo no diagnostica diabetes ni prediabetes; para eso se necesitan la glucosa en ayunas, la HbA1c o la curva de tolerancia, con los cortes de la NOM-015-SSA2-2010. Tampoco dice si tu páncreas está perdiendo capacidad de producir insulina, algo que miden otros marcadores, como el de nuestra guía del péptido C. No dice cómo procesan tus músculos el azúcar después de comer ni predice quién en lo individual tendrá diabetes. Y si te aplicas insulina, la fórmula deja de valer por completo, porque esa insulina no viene de tu páncreas. El azúcar en la orina es otra señal, que explicamos en nuestra página sobre la glucosa en orina.

Últimos avances científicos

La investigación de los últimos tres años se ha enfocado menos en encontrar el corte perfecto y más en entender qué mueve realmente este valor.

Una revisión sistemática de 2025 juntó 87 estudios con más de 235,000 adultos para estimar cuánta gente tiene resistencia a la insulina en el mundo: alrededor de uno de cada cuatro adultos cumplía los criterios usados. Lo más útil está en el método: los estudios usaban cortes muy distintos y aun así la estimación global se sostuvo. Para ti: el corte exacto que imprime tu laboratorio importa menos que dónde queda tu valor frente a tus resultados anteriores. Sigue sin existir un corte estandarizado.

Un metaanálisis de 2026, que combina estadísticamente muchos ensayos, revisó 77 ensayos aleatorizados de programas de cambio de hábitos en personas con prediabetes, con más de 22,000 participantes. Bajar al menos 5 % del peso se asoció con una probabilidad claramente mayor de que el azúcar volviera a la normalidad que bajar menos. Los programas con ejercicio supervisado redujeron más los casos nuevos de diabetes que solo dar consejos, y los participantes más jóvenes mejoraron más su insulina. Para ti: la estructura y el acompañamiento parecen importar, no solo las ganas.

Un análisis del ensayo PREMIER, publicado en 2023, siguió a 685 adultos durante 18 meses y separó el efecto de la calidad de la dieta, la condición física y la pérdida de peso. Comer mejor y estar en mejor forma se asociaron, cada uno por su lado, con menos resistencia a la insulina, y parte del beneficio se mantuvo aun descontando el peso perdido. Para ti: comer mejor y moverte más parece ayudar incluso cuando la báscula no se mueve.

Un ensayo aleatorizado de 2025 comparó ejercicio aeróbico, de fuerza y la combinación de ambos en 160 adultos mayores con obesidad que además bajaban de peso con dieta. El grupo combinado mejoró la sensibilidad a la insulina más que cualquiera de los dos por separado, y el de fuerza fue el que mejor conservó la masa muscular. Para ti: combinar cardio con fuerza es una opción razonable de entrada. Son ensayos y análisis en grupos específicos: marcan una dirección más que cerrar el tema, y ninguno cambia cómo se diagnostica formalmente la resistencia a la insulina.

Glosario

TérminoDefinición
HOMA-IRModelo de evaluación homeostática de la resistencia a la insulina: un número calculado que estima la resistencia a la insulina con la glucosa y la insulina en ayunas de la misma muestra.
Resistencia a la insulinaEstado en el que el hígado, el músculo y la grasa responden peor a la insulina, así que el páncreas tiene que liberar más para mantener el azúcar en rango.
Insulina en ayunasLa insulina circulante tras 8 a 12 horas de ayuno, expresada en microunidades internacionales por mililitro.
HepáticoRelativo al hígado. La resistencia a la insulina hepática significa que el hígado sigue soltando glucosa aunque la insulina le pida que pare.
Grasa visceralGrasa acumulada en la profundidad del abdomen, alrededor de los órganos, más estrechamente relacionada con problemas metabólicos que la grasa situada justo bajo la piel.
HbA1cHemoglobina A1C, un análisis de sangre que refleja el nivel medio de azúcar en sangre durante aproximadamente tres meses. Se utiliza para diagnosticar y controlar la diabetes.
Clamp euglucémicoProcedimiento de investigación que mantiene la insulina y el azúcar en sangre a niveles fijos para medir directamente la sensibilidad a la insulina. Se considera el método de referencia estándar.
Ensayo analíticoEl método de laboratorio utilizado para medir una sustancia. Distintos ensayos de insulina pueden dar valores diferentes para la misma muestra.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto es lo normal de resistencia a la insulina?

No hay un rango normal oficial para el HOMA-IR, ni internacional ni mexicano, y cada laboratorio o estudio usa cortes distintos. Valores alrededor de 1.0 o menos son típicos de grupos con peso saludable y vida activa, y casi todos los cortes publicados para una sensibilidad reducida quedan entre 2.0 y 3.0. Como la insulina no se mide igual en todos lados, la misma sangre puede dar índices distintos en dos laboratorios. Toma cualquier rango como orientación, compara contra tus resultados anteriores del mismo laboratorio y deja que tu médico lo interprete con tu glucosa, tu HbA1c, tu presión y tu historia clínica.

¿Puedo calcularlo yo con mis resultados?

Sí, si tu hoja trae glucosa e insulina en ayunas de la misma toma. Con la glucosa en mg/dL, multiplica la insulina en µUI/mL por la glucosa y divide entre 405. Con la glucosa en mmol/L, multiplica la insulina en mUI/L por la glucosa y divide entre 22.5. Las calculadoras en línea hacen exactamente eso, así que deben coincidir. El resultado solo vale si la muestra se tomó en ayunas reales y no aplica si te inyectas insulina.

¿Qué es más peligroso, la resistencia a la insulina o la diabetes?

La diabetes, porque ya implica azúcar alta que daña con los años ojos, riñones, nervios y vasos sanguíneos; la resistencia a la insulina es una etapa previa en la que el azúcar todavía se mantiene en rango gracias a una insulina alta. Pero no es inofensiva: suele venir con triglicéridos altos, HDL bajo, presión alta e hígado graso, y es el momento en que los cambios de hábitos funcionan mejor. Por eso el HOMA-IR y la HbA1c no compiten: la HbA1c dice cómo ha estado tu azúcar unos tres meses y sirve para diagnosticar; el índice estima cuánta insulina hizo falta para lograrlo, algo que puede cambiar antes.

¿Puedo tener resistencia a la insulina con la HbA1c normal?

Sí, y es frecuente. La resistencia a la insulina suele aparecer años antes de que suba el azúcar, porque el páncreas compensa produciendo más insulina. En ese periodo la glucosa en ayunas y la HbA1c pueden verse normales mientras la insulina en ayunas sube poco a poco: justo la ventana que este índice quiere captar. Por eso una HbA1c normal no descarta un problema metabólico y conviene revisar también la cintura, la presión y los triglicéridos en la misma consulta.

¿De verdad necesito ir en ayunas?

Sí. La fórmula necesita un ayuno de 8 a 12 horas, tomando solo agua, y pierde validez si no se cumple: hasta un poco de comida dispara la insulina e infla el resultado. También ayuda repetir las condiciones de un estudio a otro: mismo laboratorio, hora parecida en la mañana, sin ejercicio intenso la noche anterior ni enfermedad aguda. Como las mediciones repetidas varían bastante, muchos médicos confirman un resultado límite o inesperado con una segunda muestra.

¿Qué tan rápido puede cambiar el índice?

Más rápido que casi cualquier otro marcador de sangre. La sensibilidad a la insulina responde a una sola sesión de ejercicio en un día, y los programas de cambio de hábitos suelen ver cambios medibles en 8 a 12 semanas. Esa rapidez tiene dos caras: una semana de mal sueño, un ciclo de corticoides o una enfermedad pueden subirlo por un tiempo. Repetir el estudio después de al menos tres meses de hábitos constantes, y siempre en el mismo laboratorio, da una imagen más confiable que hacerlo cada pocas semanas.

Fuentes

  • Instituto Nacional de Diabetes y Enfermedades Digestivas y Renales: «Resistencia a la insulina y prediabetes». — niddk.nih.gov
  • MedlinePlus, Biblioteca Nacional de Medicina: «Prediabetes». — medlineplus.gov
  • Cleveland Clinic: «Resistencia a la insulina: qué es, causas, síntomas y tratamiento». — my.clevelandclinic.org
  • Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades: «Prevención de la diabetes tipo 2». — cdc.gov
  • Ballena-Caicedo J, Zuzunaga-Montoya FE, Loayza-Castro JA, et al.: «Prevalencia global de la resistencia a la insulina en la población adulta: revisión sistemática y metaanálisis». Frontiers in Endocrinology, 2025. — doi.org/10.3389/fendo.2025.1646258
  • Rong J, Ho M, Zhou D, Chau PH: «Identificación de prácticas prometedoras en programas de intervención sobre el estilo de vida para la población con prediabetes: metaanálisis y metarregresión de ensayos controlados aleatorizados». Worldviews on Evidence-Based Nursing, 2026. — doi.org/10.1111/wvn.70152
  • Gradinariu V, Ard J, van Dam RM: «Efectos de la calidad de la dieta, la actividad física y la pérdida de peso sobre la homeostasis de la glucosa en personas con y sin prediabetes en el ensayo PREMIER». Diabetes, Obesity and Metabolism, 2023. — doi.org/10.1111/dom.15160
  • Colleluori G, Viola V, Bathina S, et al.: «Efecto del ejercicio aeróbico, el ejercicio de resistencia o ambos sobre la secreción de insulina, el factor neurotrófico ciliar y el factor de crecimiento similar a la insulina tipo 1 en adultos mayores con obesidad sometidos a dieta». Clinical Nutrition, 2025. — doi.org/10.1016/j.clnu.2025.05.016
  • MedlinePlus en español: «Prueba de insulina en la sangre» — medlineplus.gov
  • Secretaría de Salud: NOM-015-SSA2-2010, para la prevención, tratamiento y control de la diabetes mellitus (DOF 23/11/2010) — dof.gob.mx
  • MedlinePlus en español: «Prediabetes» — medlineplus.gov

Lecturas recomendadas

  • Sigue los cambios de azúcar de corto plazo con nuestra guía de la fructosamina.
  • Conoce el conteo de partículas detrás de tu colesterol en nuestra guía de la apolipoproteína B.
  • Entiende el trastorno hormonal que más se asocia a un índice alto en nuestro resumen sobre el síndrome de ovario poliquístico.
  • Descubre qué significa el azúcar promedio de tus estudios con nuestra breve explicación de la glucosa promedio estimada.
  • Revisa el colesterol protector que suele bajar con la resistencia a la insulina en nuestra guía del colesterol HDL.

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