Los cálculos renales, las famosas piedras en el riñón, llegan sin avisar. Un momento estás bien y al siguiente una oleada de dolor te aprieta el costado y no te suelta. En Estados Unidos, alrededor de una de cada diez personas forma un cálculo urinario en su vida, y quienes han pasado por ambas cosas califican ese dolor como peor que el de un parto.

Lo que casi nadie te dice es lo que más importa: expulsar la piedra es el principio de la historia, no el final. Sin un plan de prevención, cerca de la mitad de quienes forman cálculos vuelve a formar otro en cinco a diez años. No es el destino. La mayoría sale de urgencias con algo para el dolor y un colador para la orina, y nunca recibe los estudios de laboratorio que explican por qué se formó.

¿Qué son los cálculos renales o piedras en el riñón?

Un cálculo renal es una masa dura de cristales que se forma cuando los minerales de la orina están tan concentrados que ya no pueden seguir disueltos. La orina es una solución con límites: cuando el calcio, el oxalato, el ácido úrico o el fosfato superan lo que el agua puede sostener, se cristalizan, se pegan entre sí y crecen.

Dos fuerzas lo deciden: qué tan concentrada está la orina y cuántos inhibidores contiene. El citrato es el principal, porque atrapa al calcio para que no se una al oxalato. La acidez importa igual: el ácido úrico se cristaliza en orina ácida, mientras que el fosfato de calcio y la estruvita prefieren la orina alcalina. Por eso la prevención empieza con el pH de la orina medido a lo largo del día y no en un solo momento.

Las piedras que se quedan dentro del riñón muchas veces no dan molestias. El problema empieza cuando una entra al uréter, el tubo delgado que va del riñón a la vejiga: se bloquea el paso, la presión se regresa y aparece el cólico renal.

Síntomas de los cálculos renales: cómo se siente un cólico renal

El cólico renal no es un dolor constante. Llega en oleadas de veinte minutos a una hora, baja y vuelve. Empieza en el costado, entre las costillas de abajo y la cadera, y se corre hacia la ingle conforme la piedra baja. Lo más característico: ninguna posición lo calma. Quien tiene un cólico renal camina, se mece y no puede quedarse quieto, a diferencia de un dolor muscular de espalda, que mejora al quedarse quieto.

Son comunes la sangre en la orina, las náuseas, el vómito y las ganas urgentes de orinar poquito cuando la piedra se acerca a la vejiga. Una orina turbia o con mal olor sugiere que además hay infección.

Fiebre con dolor de piedra: una emergencia médica

Si el dolor por una piedra viene con fiebre o escalofríos, ve de inmediato a urgencias. Sugiere un riñón infectado y obstruido: la orina atrapada detrás de un uréter tapado se vuelve un depósito cerrado donde las bacterias se multiplican sin poder salir. Los antibióticos solos no lo resuelven, porque no llegan bien a un sistema obstruido, y la presión empuja a las bacterias hacia la sangre. Esto puede avanzar en horas a una sepsis que pone en riesgo la vida. El tratamiento exige drenar con urgencia, casi siempre con un catéter doble J o una sonda a través de la piel, además de antibióticos por la vena. No esperes a que amanezca.

Otras señales que obligan a ir a urgencias

  • No puedes orinar nada.
  • Vómito que no se controla, de modo que no retienes líquidos ni medicamentos.
  • Dolor que no se controla en casa o que aumenta a pesar del medicamento.
  • Tienes un solo riñón que funciona, un trasplante o una enfermedad renal conocida.
  • Dolor durante el embarazo, que cambia los estudios de imagen y las decisiones de tratamiento.

Tipos de cálculos renales

Tipo de cálculoQué tan frecuente esQué lo provocaQué ayuda a prevenirlo
Oxalato de calcioLa gran mayoría de los cálculosPoca orina, calcio y oxalato altos, citrato bajo, mucho sodioLíquidos, menos sal, calcio normal en la dieta con las comidas
Fosfato de calcioCerca de uno de cada diezOrina alcalina, calcio alto en orina, acidosis tubular renalTratar la causa, bajar la sal, tratamiento alcalino supervisado
Ácido úricoAlrededor de uno de cada diez, más con la obesidadOrina ácida, poco volumen, proteína animal, resistencia a la insulinaSubir el pH de la orina, más líquidos, menos proteína animal
EstruvitaMenos de uno de cada diez, más en mujeresInfección crónica por bacterias que descomponen la ureaRetirar por completo la piedra con cirugía y eliminar la infección
CistinaRara, alrededor de uno de cada cienDefecto heredado que deja escapar cistina a la orinaMucho líquido de día y de noche, alcalinizar, medicamentos que fijan la cistina

Causas de los cálculos renales y factores de riesgo

La poca orina es el denominador común de casi todos los tipos de cálculo. El calor, el trabajo pesado, el ejercicio de resistencia, la diarrea crónica o simplemente tomar poca agua concentran la orina, y por eso los casos aumentan en verano y en los climas calurosos.

La alimentación influye de formas que sorprenden. La sal es un factor importante, porque el riñón elimina calcio junto con el sodio: una dieta salada empuja calcio a la orina sin importar cuánto calcio comas. Mucha proteína animal acidifica la orina, sube el ácido úrico y baja el citrato. Los refrescos y otras bebidas azucaradas aumentan el riesgo; el café, el té y los jugos cítricos no.

Los antecedentes pesan: un cálculo casi duplica la probabilidad de otro, y tener un familiar directo con piedras aumenta el riesgo por sí mismo. La obesidad, la diabetes tipo 2, la presión alta y la gota favorecen la formación, igual que algunos medicamentos para las convulsiones y para el VIH, la vitamina C en dosis altas y variantes como el riñón en herradura, donde la orina se estanca.

¿Cómo se diagnostican los cálculos renales?

Durante una crisis, los estudios de imagen responden si hay una piedra, de qué tamaño es y dónde está. La tomografía simple de baja dosis (la «urotomografía») es la prueba más precisa, mientras que el ultrasonido no usa radiación y va primero en el embarazo, en niños y cada vez más en adultos.

El examen general de orina (EGO) busca sangre, infección y los cristales microscópicos que sugieren de qué está hecha la piedra. Si hay bacterias junto con leucocitos elevados en la orina, el manejo cambia por completo y apunta a drenar con urgencia.

El estudio metabólico: los análisis que permiten prevenir

Todo lo anterior es medicina de urgencia. Los estudios que previenen la siguiente piedra se hacen semanas después, cuando ya regresaste a tu alimentación habitual. Este panel identifica qué alteración química está formando tus piedras y te da cifras para volver a medir después. En muchos laboratorios privados de México se pueden hacer sin orden médica, pero conviene interpretarlos con tu médico o urólogo.

EstudioQué mideQué indica un resultado alterado
Análisis de composición del cálculoDe qué minerales está hecha una piedra expulsada o retiradaDefine toda la estrategia: la cistina indica un trastorno heredado; la estruvita, una infección crónica
Volumen de orina de 24 horasToda la orina que produces en un día completoLa alteración más común y más fácil de corregir; concentra todos los demás factores
Calcio en orina de 24 horasCalcio que eliminan tus riñones al díaExceso de sal, una fuga renal de calcio o paratiroides hiperactivas
Oxalato en orina de 24 horasOxalato eliminado al díaMucho oxalato en la dieta, mala absorción por enfermedad intestinal o cirugía bariátrica
Citrato en orina de 24 horasEl principal inhibidor natural de cristalesCarga ácida crónica por proteína animal, falta de potasio o diarrea
Ácido úrico en orina de 24 horasÁcido úrico eliminado al díaMucha purina en la dieta o gota; favorece las piedras de ácido úrico
Sodio en orina de 24 horasRegistro objetivo de cuánta sal comes en realidadExplica el calcio alto en orina y es la palanca más fácil de mover primero
pH de la orinaQué tan ácida o alcalina es tu orinaUn pH bajo favorece el ácido úrico; uno alto, el fosfato de calcio y la estruvita
Calcio en sangreCalcio que circula en la sangreSi está alto y hay piedras, es la pista clásica de un hiperparatiroidismo primario
Hormona paratiroidea (PTH)La hormona que regula el equilibrio del calcioPTH alta con calcio alto en sangre confirma una causa curable de piedras repetidas
Ácido úrico en sangre (mg/dL)Ácido úrico en la circulaciónRelaciona las piedras con la gota y el síndrome metabólico; puede llevar a tratamiento para bajarlo
Creatinina y TFGeQué tan bien filtran tus riñones en generalUna TFGe que baja indica daño por obstrucciones repetidas y limita qué medicamentos son seguros

Junta la orina de 24 horas mientras comes como siempre, porque la meta es conocer tu química real, y repítela unos meses después de empezar un plan. Al mismo tiempo, revisa la creatinina y la TFGe, que muestran cómo filtran tus riñones.

Tratamiento de los cálculos renales: expulsar, retirar, aliviar

La mayoría de las piedras de menos de unos cinco milímetros salen solas en pocas semanas; el manejo busca que pases ese periodo con seguridad.

Primero van los líquidos, aunque tomar cantidades heroicas no empuja la piedra más rápido. Para el dolor, los antiinflamatorios no esteroideos son la primera opción porque, además de calmar el dolor, reducen la inflamación y la presión del uréter; los opioides se reservan para cuando no se pueden usar. Los medicamentos contra la náusea ayudan a retener los líquidos.

La terapia expulsiva usa alfabloqueadores, como la tamsulosina, que relajan el músculo de la parte baja del uréter. El beneficio es modesto y se concentra en piedras más grandes ubicadas abajo, así que se ofrece de forma selectiva.

Cuando una piedra no sale, hay tres procedimientos principales. La litotricia extracorpórea por ondas de choque la fragmenta con energía acústica enfocada desde fuera del cuerpo, y funciona peor con piedras muy duras. La ureteroscopia pasa un telescopio delgado a través de la vejiga para pulverizar la piedra con láser o sacarla con una canastilla, y limpia la mayoría en una sola sesión. La nefrolitotomía percutánea abre un pequeño trayecto por el costado hasta el riñón y es la opción estándar para piedras grandes o coraliformes. Muchas veces se deja después un catéter doble J temporal.

Cómo evitar que se forme otra piedra

Tomar suficientes líquidos es la medida de prevención que más rinde, y nada se le acerca. Aumentar el volumen de orina diluye todas las sustancias que se cristalizan al mismo tiempo, por eso sirve en todos los tipos de cálculo. Toma lo suficiente para que tu orina sea de color amarillo paja claro todo el día, más con calor o después de hacer ejercicio; tu médico puede fijar una meta a partir de tu orina de 24 horas.

Bajar la sal va después y tiene más fuerza de la que se cree, porque reducir el sodio baja directamente el calcio en la orina; la mayor parte del sodio viene de alimentos procesados, embutidos, botanas y comida de restaurante, no del salero. Moderar la proteína animal reduce la carga ácida y conserva el citrato. Si formas piedras de oxalato de calcio, recortar las fuentes más ricas en oxalato, como espinacas, betabel, almendras y ruibarbo, ayuda, aunque casi nunca basta por sí solo.

El mito del calcio, corregido

La idea equivocada que más daño hace en la prevención es que quien forma piedras de calcio debe evitar el calcio de la dieta. Es al revés. El calcio que comes con los alimentos se une al oxalato dentro del intestino y forma un compuesto que se elimina en las heces. Si lo quitas, se absorbe más oxalato libre, sube el oxalato en la orina y aumenta el riesgo. Los ensayos aleatorizados muestran que una dieta con calcio normal, menos sal y menos proteína animal previene mejor las recaídas que una dieta baja en calcio. Los suplementos son otra historia, porque tomados lejos de la comida pueden aumentar el riesgo, así que antes de tomarlos conviene revisar el calcio total en sangre.

El citrato se puede aumentar con frutas cítricas, como el limón y la naranja, y, cuando el citrato en orina está bajo, con un tratamiento alcalino con receta. Si la dieta no alcanza, el medicamento depende del tipo de piedra: diuréticos tiazídicos para bajar el calcio en la orina, citrato alcalino para la orina ácida y medicamentos que bajan el ácido úrico para las piedras de ácido úrico. Ninguno sustituye la base de líquidos y alimentación.

¿Qué no se puede comer cuando se tienen cálculos en los riñones?

No hay una lista prohibida igual para todos: depende del tipo de piedra, por eso importa analizarla. En general conviene limitar la sal y los alimentos procesados, los refrescos y bebidas azucaradas, el exceso de carne roja, vísceras y mariscos, y, si tus piedras son de oxalato, las espinacas, el betabel y las almendras en grandes cantidades. Lo que no debes quitar es el calcio de los alimentos, como la leche, el yogur o el queso con las comidas.

Cuando las piedras indican otra enfermedad

A veces una piedra es la parte visible de una enfermedad general. El hiperparatiroidismo primario es el ejemplo clásico: una glándula hiperactiva sube el calcio en la sangre, inunda la orina de calcio y forma piedras que ninguna dieta corrige. Para detectarlo hay que medir juntos el calcio y la hormona paratiroidea, que regula el calcio entre hueso, intestino y riñón. La cirugía lo cura.

Las piedras de ácido úrico acompañan a menudo a la gota y su ácido úrico alto, porque ambas vienen de una orina ácida.

La enfermedad inflamatoria intestinal y las cirugías que quitan intestino causan hiperoxaluria entérica: la grasa que no se absorbe atrapa el calcio en el intestino y deja libre al oxalato para absorberse, mientras la diarrea se lleva líquidos y citrato. Quien vive con la mala absorción de la enfermedad de Crohn tiene un riesgo mucho mayor, y la cirugía bariátrica crea la misma química. Hay que sospechar cistinuria cuando las piedras empiezan en la infancia o se repiten sin parar.

Avances científicos recientes

Un ensayo suizo puso a prueba una idea de décadas sobre los diuréticos tiazídicos, medicamentos para la presión que se usan para bajar el calcio en la orina. Los investigadores asignaron al azar a 416 adultos con piedras de calcio repetidas a una de tres dosis de hidroclorotiazida o a placebo, y los siguieron una mediana de 2.9 años. Hubo recaída en el 59 % del grupo placebo y en el 49 % al 59 % de los grupos tratados, sin relación con la dosis, mientras que el potasio bajo, la gota nueva y la diabetes nueva fueron más frecuentes con el medicamento (Dhayat et al., 2023). Qué significa para ti: el medicamento no es una respuesta automática, y basar la prevención en líquidos, alimentación y repetir el estudio de orina importa más que nunca.

Un ensayo cruzado de fase 2 estudió la empagliflozina, un medicamento para la diabetes que hace que los riñones eliminen glucosa. Cincuenta y tres adultos sin diabetes que habían formado piedras de calcio o de ácido úrico tomaron el medicamento y el placebo dos semanas cada uno en orden al azar, mientras se medía la sobresaturación de la orina, un marcador validado de qué tan cerca está de cristalizarse. La sobresaturación de fosfato de calcio bajó 36 % frente al placebo en quienes forman piedras de calcio, y la de ácido úrico bajó 30 % en quienes forman piedras de ácido úrico (Anderegg et al., 2025). Qué significa para ti: un grupo de medicamentos ya conocido podría volverse una opción de prevención, aunque faltan ensayos más grandes.

La Asociación Europea de Urología publicó guías actualizadas sobre litiasis urinaria que resumen la evidencia actual. Ponen al ultrasonido como primer estudio de imagen y a la tomografía de baja dosis como estándar de referencia, colocan los antiinflamatorios no esteroideos como primera opción para el dolor y los opioides en segundo lugar, respaldan la terapia expulsiva con alfabloqueadores en piedras ureterales seleccionadas y recomiendan pruebas genéticas en pacientes de alto riesgo (Skolarikos et al., 2025). Qué significa para ti: lo mejor es ajustar los estudios y el tratamiento al tamaño, la ubicación y la composición de tu piedra.

Mitos y realidades

  • Mito: dejar el calcio previene las piedras de calcio. Realidad: el calcio normal con las comidas atrapa al oxalato y baja el riesgo.
  • Mito: la cerveza hace salir la piedra. Realidad: ninguna bebida despega una piedra atorada, y el alcohol deshidrata.
  • Mito: ya expulsé una piedra, así que se acabó. Realidad: cerca de la mitad de quienes forman piedras vuelve a tener otra en cinco a diez años.
  • Mito: si duele, la piedra se está moviendo. Realidad: las piedras grandes dentro del riñón pueden no doler y las pequeñas que se mueven son terribles.

Glosario

TérminoSignificado
NefrolitiasisNombre médico de la enfermedad por piedras en el riñón.
Cólico renalDolor en oleadas en el costado por una piedra que tapa el uréter.
UréterTubo delgado que lleva la orina del riñón a la vejiga.
SobresaturaciónCuando la orina tiene más mineral del que puede mantener disuelto.
CitratoSustancia de la orina que se une al calcio e impide los cristales.
HiperoxaluriaExceso de oxalato en la orina por la dieta, la mala absorción o la genética.
Cálculo coraliformePiedra grande y ramificada que llena el riñón.
LitotriciaRomper una piedra con ondas de choque enfocadas.
Catéter doble JTubo suave y temporal que mantiene drenando el uréter.

Preguntas frecuentes

¿Qué causa los cálculos renales?

Se forman cuando la orina está tan concentrada que los minerales se cristalizan en lugar de quedarse disueltos. Lo más común es la poca orina, por tomar poca agua o perder líquidos con el calor, el ejercicio o la diarrea. La sal empuja calcio a la orina, mucha proteína animal sube el ácido y el ácido úrico y baja el citrato, y el citrato bajo quita el freno al crecimiento de cristales. La obesidad, la diabetes, la gota, las enfermedades del intestino y los antecedentes familiares suman riesgo.

¿Cómo saber si es dolor de riñón por una piedra?

La señal típica es un dolor repentino e intenso en el costado que llega en oleadas, se corre hacia la ingle y no se calma en ninguna posición. Muchas veces lo acompañan sangre en la orina, náuseas, vómito y ganas frecuentes y urgentes de orinar. Un dolor de espalda muscular, en cambio, mejora con el reposo y empeora con ciertos movimientos. Para confirmarlo se necesita imagen, casi siempre tomografía de baja dosis o ultrasonido. Si el dolor viene con fiebre, escalofríos o no puedes orinar, ve a urgencias de inmediato.

¿Se puede expulsar un cálculo de 5 mm y cuánto tarda?

Sí, muchas piedras de 5 mm salen solas, aunque no todas. Las de menos de cuatro milímetros suelen salir en una o dos semanas; las de cinco a seis milímetros pueden tardar varias semanas y salen con menos seguridad. Las de más de unos siete milímetros muchas veces necesitan un procedimiento, y las que ya están abajo en el uréter salen antes. Tu médico puede añadir un alfabloqueador en piedras más grandes seleccionadas.

¿Las piedras en el riñón pueden dañar el riñón para siempre?

Una sola piedra que sale pronto rara vez deja daño. El riesgo aumenta con una obstrucción prolongada, episodios repetidos, piedras por infección o un solo riñón. Un bloqueo persistente sube la presión dentro del riñón y reduce poco a poco su capacidad de filtrar, y las infecciones repetidas aceleran ese daño. Por eso la fiebre con dolor de piedra exige drenar de urgencia y por eso a quien forma piedras repetidas hay que vigilarle la función renal.

¿Debo guardar la piedra que expulse?

Sí, y es de lo más útil que puedes hacer. Cuela tu orina y guarda cualquier fragmento en un recipiente limpio y seco, no pegado con cinta ni envuelto en papel. El análisis identifica su composición, que define toda la estrategia de prevención: el ácido úrico pide subir el pH de la orina, la estruvita significa eliminar una infección, la cistina indica un trastorno heredado. Sin ese dato, la prevención es adivinar.

Fuentes

  • NIDDK — Kidney Stones — National Institutes of Health, 2025 (en inglés) — niddk.nih.gov
  • NIDDK — Piedras en los riñones — National Institutes of Health — niddk.nih.gov
  • MedlinePlus — Kidney Stones — U.S. National Library of Medicine, 2025 (en inglés) — medlineplus.gov
  • MedlinePlus en español — Cálculos renales — U.S. National Library of Medicine — medlineplus.gov
  • Mayo Clinic — Kidney stones — Mayo Foundation for Medical Education and Research, 2025 (en inglés) — mayoclinic.org
  • Dhayat NA, et al. — Hydrochlorothiazide and Prevention of Kidney-Stone Recurrence — New England Journal of Medicine, 2023 (en inglés) — doi.org
  • Anderegg MA, et al. — Empagliflozin in nondiabetic individuals with calcium and uric acid kidney stones: a randomized phase 2 trial — Nature Medicine, 2025 (en inglés) — doi.org
  • Skolarikos A, et al. — European Association of Urology Guidelines on the Diagnosis and Treatment of Urolithiasis — European Urology, 2025 (en inglés) — doi.org

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