Bursitis: qué es, síntomas en hombro, cadera y codo, causas y tratamiento

El hombro te duele cuando quieres alcanzar algo en una repisa alta. La cadera te arde cuando te volteas sobre ella en la noche. Al codo le sale una bola blanda tras una semana de apoyarte en el escritorio. Tres articulaciones, un mismo culpable: una bolsa sinovial irritada.
Las bolsas sinoviales, o bursas, son saquitos llenos de líquido entre el hueso y los tejidos que se deslizan sobre él. Cuando se inflaman, se engruesan y se hinchan, y esa inflamación es la bursitis. Es una causa frecuente de que los adultos vayan con su médico familiar por un dolor de articulación que al final no es artritis. Casi todos los casos se resuelven en pocas semanas; una minoría pequeña necesita atención urgente. Separar unos de otros es el objetivo de esta guía.
¿Qué es la bursitis?
La bursitis es la inflamación de una bursa, una bolsita con líquido que amortigua el roce entre un tendón o la piel y un hueso. El cuerpo adulto tiene unas 150 bursas, y se forman nuevas donde el roce se repite. Cada una es una bolsa aplanada recubierta de membrana sinovial, el mismo tejido que forra las articulaciones, con una capa fina de líquido lubricante. Su función es mecánica: dejar que un tendón se deslice sobre una saliente de hueso sin lastimarse. Cuando se inflama, el revestimiento se engruesa, el saco se hincha y la estructura que debía quitar el roce se vuelve la fuente del dolor.
Hay dos patrones. La bursitis no séptica, o aséptica, es una inflamación sin infección, por sobrecarga repetida, presión sostenida o enfermedades inflamatorias. La bursitis séptica quiere decir que hay bacterias dentro del saco, casi siempre Staphylococcus aureus, que entra por una herida de la piel. Las bursas superficiales del codo y de la rodilla se hinchan a la vista y son las que más se infectan; las profundas del hombro y la cadera duelen sin bola visible.
Síntomas de la bursitis y señales de alarma
La molestia principal es un dolor localizado que empeora con el movimiento y la presión. Casi todos pueden señalarlo con la punta de un dedo, y eso ya lo separa del dolor más regado de la artritis.
- Dolor que se clava cuando el tendón trabaja contra resistencia: al subir el brazo por encima de la cabeza, al subir escaleras o al hincarte.
- Dolor al apretar un punto de hueso concreto, no a lo largo de toda la articulación.
- Hinchazón blanda que se mueve como agua en las bursas superficiales, y ninguna hinchazón visible en las profundas.
- Dolor en la noche al acostarte sobre el lado afectado, muchas veces lo que te lleva a consulta.
Los síntomas que se arman en semanas apuntan a una sobrecarga mecánica; los que aparecen en horas, sobre todo con fiebre, son otra historia. Si el dolor no mejora, tu médico puede pedir una proteína C reactiva, que mide la inflamación en el cuerpo.
Cómo distinguir la bursitis infectada de la inflamación común
Por eso a un codo hinchado no basta con ponerle hielo y olvidarse. La infección es frecuente en la bursitis superficial y, a diferencia de la aséptica, no se quita sola.
- Fiebre o escalofríos, raros en la bursitis aséptica y frecuentes en la séptica.
- Piel caliente en lugar de tibia, con enrojecimiento que se extiende más allá de la hinchazón.
- Cualquier herida en la piel sobre la bursa: un raspón, una cortada o un piquete.
- Dolor en reposo, fuera de proporción con la hinchazón, que aparece en días y no en semanas.
- Diabetes, defensas bajas o uso de corticoides, que suben el riesgo y esconden las señales típicas.
La punción lo aclara: con una aguja se saca líquido para tinción de Gram y cultivo. Revisar los neutrófilos avisa pronto si son bacterias, y no el roce, lo que causa la hinchazón.
Dónde aparece la bursitis: los lugares más comunes
La bursitis es un mecanismo que aparece en lugares predecibles, cada uno con su propio cuadro.
| Zona | Detonante habitual | Cómo se siente |
|---|---|---|
| Hombro (subacromial) | Trabajo con los brazos arriba, natación, manguito rotador débil | Arco doloroso a medio camino al subir el brazo; dolor sordo y profundo en la parte de afuera del brazo |
| Cadera (trocantérea) | Caminatas o carreras largas, abductores de cadera débiles, dormir de lado | Ardor sobre el hueso de la parte de afuera de la cadera; dolor al subir escaleras; peor en la noche |
| Rodilla, parte de enfrente (prerrotuliana) | Estar hincado mucho tiempo sobre pisos duros | Hinchazón visible y blanda sobre la rótula; doblar la rodilla cuesta por el volumen |
| Codo (olecraniana) | Apoyarse en mesas o descansabrazos, un golpe en la punta del codo | Bola blanda y móvil en la punta del codo; sin dolor si es aséptica, caliente y roja si está infectada |
¿Qué es la bursitis subacromial de hombro?
La bursitis subacromial de hombro es la inflamación de la bursa que está debajo del acromion, el techo de hueso del hombro, y encima de los tendones del manguito rotador. Duele al subir el brazo de lado o por encima de la cabeza, sobre todo a media altura, y en la noche al acostarte sobre ese hombro. Casi siempre va junto con un problema de los tendones del manguito rotador.
¿Qué puede causar un bulto en el codo sin dolor?
Un bulto blando en la punta del codo sin dolor suele ser una bursitis olecraniana aséptica, causada por apoyarte mucho sobre el codo o por un golpe; también puede deberse a gota o artritis reumatoide. Si se pone caliente, rojo o duele, o si te da fiebre, puede estar infectada y necesitas revisión ese mismo día.
Bursitis de cadera
La bursitis de cadera merece mención aparte. Lo que por mucho tiempo se llamó bursitis trocantérea hoy suele describirse como síndrome de dolor del trocánter mayor, porque las imágenes muestran que el problema principal muchas veces es el desgaste de los tendones glúteos y que la inflamación de la bursa es consecuencia. Eso explica por qué el reposo y las inyecciones solos decepcionan, y por qué fortalecer los abductores de la cadera es hoy la base del tratamiento.
Causas y factores de riesgo
Tres caminos llevan a una bursa inflamada: la repetición, la presión sostenida y una causa inflamatoria del cuerpo.
- Trabajo y pasatiempos. Los que colocan alfombras y pisos, los techadores y los plomeros encabezan la lista, junto con nadadores y corredores.
- La edad. Los tendones pierden elasticidad desde la mediana edad, así que la misma carga da más roce a los cincuenta y cinco que a los veinticinco.
- La biomecánica. Los abductores de cadera débiles, un mal control del omóplato y una pierna más larga que otra pasan carga a estructuras que no están hechas para aguantarla.
- El peso y los golpes, como una caída sobre el codo.
- Quien tiene artritis reumatoide tiene de base un riesgo mayor.
- La diabetes y las defensas bajas, que suben tanto la probabilidad como la gravedad de la bursitis séptica.
Las enfermedades por cristales merecen mención aparte. Los cristales de ácido úrico se depositan en una bursa igual que en una articulación y dan una inflamación caliente y dolorosa que puede confundirse con infección. Equivocarse lleva a antibióticos innecesarios o a pasar por alto una infección real, así que antes de suponer que es sobrecarga conviene entender la gota y sus ataques por cristales.
Cómo se diagnostica la bursitis
El diagnóstico empieza con la historia y la exploración: qué cambió antes de que empezara el dolor, el dolor al apretar las salientes de hueso y los movimientos contra resistencia que reproducen el síntoma. El dolor localizado con movilidad pasiva conservada es el patrón clásico.
Las imágenes se usan de forma selectiva. El ultrasonido es la herramienta principal: muestra el líquido dentro de la bursa en tiempo real y guía la aguja en la punción. La resonancia se reserva para los casos dudosos, la sospecha de un tendón roto o una infección profunda. Si puede haber infección, la punción decide: el líquido aséptico es claro y el infectado, turbio.
Los estudios de sangre que importan
Ningún estudio de sangre diagnostica la bursitis por sí solo. Los análisis responden las preguntas que cambian el tratamiento: ¿es infección, inflamación o cristales?
Un panel inicial suele incluir una biometría hemática, que muestra cómo se reparten tus glóbulos blancos. Un conteo alto con predominio de neutrófilos orienta a infección, aunque uno normal no la descarta en personas mayores o con defensas bajas. La proteína C reactiva sube en horas y baja cuando cede la inflamación, así que sirve para seguir la respuesta a los antibióticos. Muchos médicos la combinan con la velocidad de sedimentación globular, un marcador más lento que abarca semanas.
Cuando el cuadro no es típico, otros estudios ayudan. Revisar el ácido úrico ayuda a separar un ataque por cristales de una lesión por sobrecarga, aunque puede salir normal durante un ataque. El factor reumatoide importa cuando están afectadas varias articulaciones, y en el hospital a veces se agrega la procalcitonina. En laboratorios privados muchos de estos estudios se hacen sin orden médica, pero la punción y su análisis los indica el médico.
Bursitis: tratamiento
El tratamiento cambia según sea séptica o no, así que lo primero es saber cuál es. En la bursitis no séptica, la primera fase es bajar la carga sin inmovilizar. El reposo relativo es evitar el movimiento que duele sin dejar de usar la articulación, porque inmovilizar da rigidez y debilidad que pueden durar más que el problema original. La protección con cojines importa más de lo que se cree: rodilleras para trabajar en el piso, una codera para el escritorio, una almohada entre las rodillas si duermes de lado.
El ejercicio estructurado es lo que da mejoras que duran. Un fisioterapeuta corrige la mecánica que causó la sobrecarga y luego carga poco a poco el tendón y el músculo que sostienen la bursa. Los avances se miden en semanas o meses, y al principio el ejercicio a veces empeora un poco los síntomas. Los antiinflamatorios en pastilla pueden aliviar unos días, siempre con indicación médica.
La inyección de corticoide guiada por ultrasonido puede romper un ciclo de dolor que no deja avanzar la rehabilitación, pero su efecto dura poco y repetirla puede debilitar el tendón. Se evita si puede haber infección. La punción ayuda en hinchazones grandes y tensas, aunque el líquido suele volver. Las ondas de choque y el plasma rico en plaquetas prometen, pero todavía no son concluyentes.
La bursitis séptica sigue otro camino: punción para cultivo y luego antibióticos contra estafilococos y estreptococos. Los casos leves se tratan por boca; los graves necesitan antibiótico por vena y, a veces, drenaje. Una infección de tejidos blandos sin tratar puede agravarse, así que conviene reconocer la sepsis y sus señales de alarma.
Prevención y manejo diario
- Sube el entrenamiento poco a poco. Las lesiones por sobreuso se juntan cuando el aumento pasa de alrededor del diez por ciento por semana.
- Calienta antes de cualquier actividad repetitiva, no solo antes del deporte, y cambia de postura cada media hora.
- Pon cojín a cualquier articulación que se apoye en una superficie dura.
- Fortalece los músculos que controlan la articulación: abductores de cadera para la cadera, manguito rotador para el hombro y cuádriceps para la rodilla.
- Limpia y cubre cualquier herida en la piel del codo o la rodilla.
En un brote, usa un semáforo. Verde: sin dolor, sigue normal. Amarillo: molestia leve que se quita en un día; ajusta la actividad y sigue. Rojo: dolor agudo o adolorido al día siguiente; para y retoma con menos carga.
¿Cuánto tiempo tarda en sanar una bursitis de hombro?
Una bursitis de hombro suele mejorar en dos a seis semanas con ajustes de actividad y ejercicio, aunque si hay un problema de los tendones del manguito rotador puede tardar de tres a seis meses en quitarse por completo. En general, el pronóstico es bueno: casi todos los casos no sépticos mejoran mucho en dos a seis semanas, y la gran mayoría se resuelve en pocos meses.
Los casos más frustrantes son los crónicos de cadera y hombro que duran seis meses o más. Casi nunca reflejan una inflamación que no se va; reflejan un problema de tendón de fondo o un regreso a la actividad antes de que los músculos de apoyo se recuperaran, y la solución es un programa de carga más largo, no más reposo. Los adultos mayores con dolor en la parte de afuera de la cadera también suelen tener artrosis, y tratar solo uno de los dos problemas deja a la persona con dolor.
Últimos avances científicos
Una revisión sistemática con metaanálisis juntó seis ensayos aleatorizados con 733 pacientes con síndrome de dolor del trocánter mayor, el nombre actual de la bursitis de cadera, y comparó el ejercicio supervisado con no hacer nada, la inyección de corticoide y las ondas de choque. A largo plazo, el ejercicio bajó un poco el dolor de cadera y la gravedad, y mejoró la función que reportaban los pacientes, sin efectos adversos graves en ningún ensayo. Frente a la inyección de corticoide, el ejercicio dio una mejor valoración global del cambio a largo plazo: más pacientes se sentían claramente mejor meses después (Kjeldsen et al., 2024). Qué significa para ti: una inyección puede parecer la solución más rápida, pero el ejercicio supervisado es lo que se sostiene al año, así que pide fisioterapia desde el principio.
Otra revisión sistemática, limitada a ensayos de alta calidad con bajo riesgo de sesgo y que usó diferencias de medias estandarizadas (una medida en la que cerca de 0.8 es un efecto grande y 0.2 uno pequeño), mostró que el ejercicio junto con educación del paciente tuvo un efecto sobre el dolor de 0.95 (intervalo de confianza del 95 %: 0.58 a 1.33) y sobre la función de 0.91 (0.53 a 1.28) a corto plazo. La inyección de corticoide tuvo solo un efecto pequeño sobre el dolor, de 0.51 (0.16 a 0.86), y el plasma rico en plaquetas superó a los corticoides en función a corto plazo (Bremer et al., 2025). Qué significa para ti: aprender qué evitar, junto con el ejercicio, no es un adorno; era parte del paquete que superó a las inyecciones.
Para el hombro, un metaanálisis en red bayesiano, un método que ordena tratamientos aunque nunca se hayan comparado directamente, analizó siete tipos de ejercicio para el dolor de hombro relacionado con el manguito rotador, categoría que incluye la bursitis subacromial. La red de dolor tuvo 15 estudios con 913 participantes, y la de función, 16 estudios con 947. El fortalecimiento concéntrico, en el que el músculo se acorta al contraerse, quedó primero en función y con la mayor probabilidad de ser el primero en dolor, mientras que el fortalecimiento excéntrico y el tradicional superaron al ejercicio enfocado en el omóplato (Zhang et al., 2025). Qué significa para ti: si tu programa de hombro es sobre todo de ejercicios de postura, pregunta si conviene agregar trabajo de resistencia progresiva.
Mitos y realidades
- Mito: el reposo total es la solución. Realidad: inmovilizar por mucho tiempo da rigidez y alarga el problema.
- Mito: una inyección de cortisona lo arregla. Realidad: baja el dolor a corto plazo, pero los estudios muestran que el ejercicio da mejores resultados a largo plazo.
- Mito: un codo hinchado sin dolor es inofensivo. Realidad: si aparecen enrojecimiento, calor o fiebre, todo cambia.
- Mito: la bursitis solo les da a personas mayores. Realidad: la bursitis de rodilla es frecuente en trabajadores jóvenes de oficios manuales.
Glosario
| Término | Qué quiere decir |
|---|---|
| Bursa | Bolsita llena de líquido que reduce el roce entre el hueso y el tejido que se mueve encima |
| Bursitis aséptica | Inflamación de la bursa sin infección, por carga repetida, presión o enfermedad |
| Bursitis séptica | Infección por bacterias dentro de una bursa, casi siempre a través de una herida |
| Punción | Sacar el líquido de la bursa con una aguja para bajar la presión y analizarlo |
| Subacromial | Debajo del acromion, la saliente de hueso en la parte alta del omóplato |
| Trocánter mayor | La saliente de hueso en la parte de afuera y arriba del fémur; referencia de la bursitis de cadera |
| Olécranon | La punta del codo; la bursitis prerrotuliana es su equivalente en la parte de enfrente de la rodilla |
| Tendinopatía | Desgaste del tendón por sobrecarga, que suele acompañar a la bursitis crónica |
Preguntas frecuentes
¿Qué es la bursitis?
Es la inflamación de una bursa, una bolsita con líquido que amortigua el roce entre un hueso y los tendones, músculos o piel que se mueven encima. Da dolor localizado que empeora al moverte o al apretar, y a veces una bola blanda. Casi siempre es por sobrecarga o presión y se quita en semanas, pero puede infectarse, sobre todo en el codo y la rodilla.
¿Qué causa la bursitis?
Casi todos los casos se explican por tres mecanismos. El más común es el movimiento repetido: alcanzar cosas por encima de la cabeza, correr o cualquier tarea que se repite miles de veces en una articulación que no está preparada. El segundo es la presión sostenida, que explica por qué quien trabaja hincado tiene bursitis de rodilla y quien trabaja en escritorio, del codo. El tercero es una causa del cuerpo, cuando la artritis reumatoide o la gota inflaman la bursa desde dentro. La infección es un camino aparte.
¿Cuánto dura la bursitis?
Casi todos los casos no sépticos mejoran mucho en dos a seis semanas al cambiar la actividad que los agrava, y la mayoría se quita en pocos meses. La bursitis superficial del codo o la rodilla se calma antes que la profunda de la cadera o el hombro, donde un problema de tendón de fondo pide meses de fortalecimiento. La séptica responde a los antibióticos en pocos días, pero necesita un tratamiento completo de dos a tres semanas.
¿Cómo tratar la bursitis en casa?
Empieza por identificar y cambiar el movimiento concreto que duele, sin dejar de usar la extremidad en lo demás. Pon hielo quince o veinte minutos varias veces al día los primeros días. Agrega cojín donde la articulación toque superficies duras: rodilleras, codera, una almohada entre las rodillas en la noche. Luego empieza movimientos suaves y avanza al fortalecimiento. Ve al médico si te da fiebre o la zona se pone roja y caliente.
¿Cuáles son los síntomas de la bursitis de cadera?
El más típico es el dolor sobre el hueso de la parte de afuera de la cadera, casi siempre como ardor o molestia sorda más que como piquete. Empeora al acostarte de ese lado, por eso el dolor en la noche suele ser lo primero que se cuenta. Subir escaleras, cruzar las piernas y bajarte del carro también lo provocan. El dolor puede bajar por la parte de afuera del muslo, y a veces se confunde con un nervio pinchado.
¿Es grave la bursitis?
La bursitis común no séptica duele y molesta, pero no es peligrosa y no daña la articulación. La séptica sí es grave: una infección de la bursa sin tratar puede pasar a la piel y los tejidos de alrededor y, a veces, a la sangre. Por eso la fiebre, el enrojecimiento que se extiende, el calor o síntomas que aparecen en uno o dos días piden revisión médica ese mismo día, sin esperar a ver qué pasa.
¿Qué ejercicios ayudan con la bursitis?
Dependen de la zona, y el fortalecimiento progresivo importa más que los estiramientos. Para el dolor de la parte de afuera de la cadera, las contracciones isométricas de los abductores seguidas de elevaciones de pierna acostado de lado, puentes y bajadas de escalón trabajan los músculos que controlan la pelvis. Para el hombro, el trabajo de resistencia progresiva del manguito rotador tiene respaldo de ensayos recientes, con mejores resultados que los ejercicios de postura. Empieza por debajo del nivel que da dolor.
Fuentes
- National Library of Medicine — Bursitis — MedlinePlus, 2024 (en inglés) — medlineplus.gov
- Mayo Clinic — Bursitis: Symptoms and Causes — Mayo Foundation, 2025 (en inglés) — mayoclinic.org
- Cleveland Clinic — Bursitis — Cleveland Clinic Health Library, 2024 (en inglés) — my.clevelandclinic.org
- AAOS — Hip Bursitis — OrthoInfo, 2024 (en inglés) — orthoinfo.aaos.org
- AAOS — Elbow (Olecranon) Bursitis — OrthoInfo, 2024 (en inglés) — orthoinfo.aaos.org
- Kjeldsen T, et al. — Ejercicio frente a otros tratamientos conservadores en el síndrome de dolor del trocánter mayor — Physiotherapy, 2024 (en inglés) — doi.org
- Bremer T, et al. — Eficacia de los tratamientos para la tendinopatía glútea — Clinical Rehabilitation, 2025 (en inglés) — doi.org
- Zhang W, et al. — Efectos de siete tipos de ejercicio en el dolor de hombro relacionado con el manguito rotador — Journal of Orthopaedic Surgery and Research, 2025 (en inglés) — doi.org
- MedlinePlus en español — Bursitis — Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. — medlineplus.gov/spanish
Para seguir leyendo
- Si tu dolor cambia de lugar o afecta ambos lados, vale la pena leer sobre la artritis y sus formas.
- Si tu médico sospecha una causa inflamatoria, consulta qué significa un factor reumatoide positivo.
- Si se plantea usar antibióticos, tu equipo puede explicarte la procalcitonina y su papel en las infecciones bacterianas.
- Si redujiste tu actividad física, infórmate también sobre la osteoporosis y la pérdida de hueso por inactividad.
- Si hubo una caída antes de la hinchazón, conviene conocer las fracturas y sus señales.
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La bursitis se diagnostica en consulta, no en el laboratorio, pero los estudios de alrededor deciden los siguientes pasos. Los glóbulos blancos y el porcentaje de neutrófilos ayudan a saber si un codo hinchado está infectado. La proteína C reactiva sigue qué tan rápido baja la inflamación con el tratamiento, el ácido úrico cambia la probabilidad de una causa por cristales y el factor reumatoide apunta a una enfermedad inflamatoria.
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