Deficiencia de vitamina A: síntomas, exceso, fuentes y valores normales en sangre

La deficiencia de vitamina A aparece cuando a tus ojos, tu piel y tus defensas no les llega suficiente retinol, la forma activa de la vitamina A, y el examen de vitamina A en sangre mide cuánto retinol hay en tu suero al momento de la toma. Se pide cuando síntomas como ver mal de noche, ojos secos o infecciones frecuentes hacen sospechar una falta, y también cuando alguien que toma suplementos en dosis altas pudo acumular un exceso. Como la vitamina A se disuelve en grasa y se guarda sobre todo en el hígado, un solo valor casi nunca cuenta toda la historia. Aquí verás para qué sirve, qué mide el examen, sus valores normales, qué indican los niveles bajos y altos, qué alimentos la aportan y qué dice la investigación reciente.
Qué mide realmente el examen de vitamina A
El valor que más se reporta es el retinol sérico. El retinol es la vitamina A lista para usarse que la sangre lleva a la retina, a la piel, al recubrimiento de las vías respiratorias y a las células de defensa que las protegen. No es lo mismo que la vitamina A que comes: los alimentos de origen animal traen vitamina A ya formada, mientras que las plantas traen carotenoides, pigmentos anaranjados y verdes que el cuerpo convierte en retinol a un ritmo variable.
De eso salen dos consecuencias. Primero, el nivel en sangre refleja lo que el hígado está soltando, no lo que comiste ayer. Segundo, está muy regulado: el cuerpo lo mantiene estable hasta que las reservas se agotan, así que el retinol tiende a seguir normal hasta que la falta ya está bien establecida. La Cleveland Clinic lo advierte a los pacientes: los niveles suelen verse normales hasta que la carencia es grave.
Algunos laboratorios agregan la proteína transportadora de retinol, la que lleva el retinol por la sangre. Como el hígado la fabrica junto con otras proteínas de transporte, se suele leer con un marcador nutricional como el de nuestra guía de la prealbúmina en sangre y con el panorama de nuestra guía de la albúmina en sangre.
¿Para qué sirven la vitamina A y la vitamina D?
La vitamina A sirve para ver con poca luz, mantener sanos la piel y los recubrimientos de ojos, pulmones e intestino, y sostener las defensas; la vitamina D sirve sobre todo para absorber calcio y cuidar los huesos y los músculos. Las dos se disuelven en grasa, se guardan en el cuerpo y pueden acumularse en exceso con suplementos, por eso a menudo se piden juntas en un estudio de vitaminas liposolubles.
Por qué el cuerpo guarda reservas de vitamina A
Casi toda la vitamina A del cuerpo se guarda en células especiales del hígado y se libera a la sangre solo cuando hace falta. Ese sistema es muy eficiente, y también es la razón de que el examen pueda engañar en ambos sentidos.
Cuando comes menos, el hígado sigue mandando retinol desde sus reservas, así que la cifra en sangre se mantiene mientras la bodega se vacía en silencio; cuando baja del rango, las reservas ya se gastaron en buena parte. Al revés, si alguien toma dosis muy altas de suplementos durante meses, las reservas se desbordan y el retinol pasa a la circulación: el resultado sale alto.
La salud del hígado importa por una tercera razón: un hígado dañado guarda y suelta mal la vitamina A y fabrica menos proteína transportadora. Si te vigilan las enzimas con nuestra guía de la transaminasa TGP (ALT), o tienes una fibrosis avanzada como la de nuestra guía de la cirrosis, tu vitamina A se leerá en ese contexto.
Cómo se hace el examen y cómo prepararte
Es una toma de sangre de una vena del brazo que dura un par de minutos. Lo distinto es el manejo de la muestra: el retinol se degrada con la luz, así que el tubo se protege y se manda rápido al laboratorio. Eso le toca al laboratorio, no a ti. No todos los laboratorios en México lo hacen; muchos envían la muestra a un laboratorio de referencia.
La mayoría pide ayuno de 8 a 12 horas, porque una comida grasosa reciente puede subir por un rato la vitamina A que viaja en la grasa recién absorbida. Sigue las indicaciones de tu laboratorio, porque cambian de uno a otro.
Dile a quien te pide el estudio todos los suplementos que tomas, incluidos multivitamínicos, aceite de hígado de bacalao y cualquier medicamento para el acné o la psoriasis de la familia de los retinoides, como la isotretinoína, que son parientes químicos de la vitamina A y suben el resultado. Las enfermedades recientes también cuentan: la inflamación baja el retinol por un tiempo sin importar tu nutrición, por eso a menudo se pide un marcador de inflamación, como explica nuestra guía de la proteína C reactiva.
¿Cuáles son los valores normales de vitamina A en la sangre?
En adultos, el retinol sérico normal suele estar entre unos 20 y 60 microgramos por decilitro (mcg/dL); por debajo de 20 se habla de deficiencia y por debajo de 10, de deficiencia grave. También puede reportarse en micromoles por litro (µmol/L). Los rangos cambian un poco entre laboratorios y según la edad, así que compara con el de tu reporte. La tabla resume cómo suelen clasificarse los resultados en adultos con los umbrales de la Cleveland Clinic y los NIH.
| Retinol sérico | Interpretación habitual | Qué suele seguir |
|---|---|---|
| Menos de unos 10 mcg/dL | Deficiencia grave | Valoración médica pronta, reposición supervisada en dosis altas y búsqueda de la causa |
| Entre unos 10 y 20 mcg/dL | Deficiencia | Plan de dieta y suplementos, estudio de absorción y del hígado, repetir el examen |
| Entre unos 20 y 60 mcg/dL | Rango habitual en adultos | Nada sobre este marcador solo; los síntomas igual se evalúan |
| Por arriba del límite del laboratorio | Probable exceso de consumo | Revisar todos los suplementos y retinoides; repetir tras una pausa |
| Normal con síntomas claros | Posible falta inicial o inflamación reciente | Repetir cuando estés bien y revisar inflamación e hígado |
De la tabla salen dos reglas. Un resultado en rango no descarta una falta en camino si ves mal de noche o tienes una enfermedad que dificulta absorber grasas. Y un valor fuera de rango, alto o bajo, es el inicio de una plática con tu médico, no un diagnóstico.
Deficiencia de vitamina A: síntomas y causas
Un retinol bajo tiene dos explicaciones principales: no se come suficiente, o no se absorbe ni se libera bien.
Comer poco rara vez es la única causa cuando hay acceso a hígado, huevo, lácteos, pescado y verduras anaranjadas y verde oscuro. La absorción pesa más: la vitamina A necesita grasa de la comida y bilis para cruzar el intestino, así que cualquier enfermedad que altere el manejo de las grasas puede causar falta aunque la dieta sea razonable. Entre ellas están el daño intestinal por gluten de nuestra guía de la enfermedad celíaca, la inflamación de nuestra guía de la enfermedad de Crohn, la enfermedad crónica del páncreas y la cirugía bariátrica que acorta el intestino. La OPS recuerda que la falta de vitamina A está entre las deficiencias de micronutrientes más comunes en el mundo, sobre todo en niños.
Deficiencia de vitamina A: síntomas en orden
Los síntomas siguen un orden reconocible. Primero aparece la dificultad para ver con poca luz, porque la retina necesita retinol para regenerar su pigmento durante la noche. Luego se resecan los ojos y, si la falta sigue, se daña la córnea; a esto se le llama xeroftalmia. La piel puede volverse áspera y seca, y las infecciones respiratorias y digestivas se vuelven más frecuentes, porque la vitamina A mantiene las barreras que impiden la entrada de microbios.
Enfermedades por deficiencia de vitamina A
La falta de vitamina A rara vez llega sola. Cuando falla la absorción de grasas, las otras vitaminas liposolubles también bajan, por eso se piden los marcadores de nuestras guías de la vitamina E en sangre y de la vitamina D en sangre. Los minerales también se afectan: una falta del oligoelemento de nuestra guía del zinc en sangre puede por sí misma bajar la salida de vitamina A del hígado, porque el zinc hace falta para fabricar la proteína transportadora. Las enfermedades típicas de la falta son la ceguera nocturna, la xeroftalmia y más infecciones.
Exceso de vitamina A: qué pueden indicar los niveles altos
Un resultado alto casi siempre viene de suplementos, no de la comida. La vitamina A ya formada de pastillas, aceite de hígado de bacalao o retinoides con receta se acumula en el hígado, y el cuerpo no tiene una buena forma de sacar el exceso.
Los NIH fijan el límite diario para adultos en 3,000 microgramos de vitamina A ya formada sumando todas las fuentes. La Mayo Clinic señala que una sola dosis muy alta puede dar náuseas, vómito, cansancio y visión borrosa, y que una ingesta alta sostenida se asocia con dolor de cabeza, problemas de equilibrio, caída del cabello, dolor de huesos y daño al hígado. El exceso durante el embarazo preocupa especialmente por el riesgo de malformaciones, por eso las recomendaciones prenatales prefieren las fuentes de alimento.
Síntomas de exceso y toxicidad de la vitamina A
Los síntomas de exceso son, en resumen: dolor de cabeza, náuseas, mareo, visión borrosa, piel reseca y descamada, caída del cabello, dolor de huesos y, con el tiempo, daño al hígado. Si tomas suplementos de vitamina A y tienes dolor de cabeza intenso con visión borrosa, consulta pronto.
¿Cuáles son las contraindicaciones del betacaroteno?
El betacaroteno de los alimentos es seguro, pero los suplementos de betacaroteno en dosis altas están contraindicados en personas que fuman o fumaron, porque los NIH señalan que se han asociado con más riesgo de cáncer de pulmón. El betacaroteno de zanahoria, camote, calabaza y verduras verdes se comporta distinto: el cuerpo lo convierte solo cuando lo necesita, así que no causa toxicidad, y en exceso solo puede pintar de anaranjado inofensivo las palmas y las plantas de los pies.
Como la vitamina A viaja en partículas que transportan grasa, a veces sale alterada junto con lípidos anormales. Si tu estudio también mostró grasas alteradas, lee el contexto en nuestra guía del colesterol total antes de sacar conclusiones.
Fuentes de la vitamina A y qué fruta tiene más
Las fuentes de vitamina A ya formada son el hígado, el huevo, la leche y los quesos, y el pescado; las de carotenoides son las verduras y frutas anaranjadas, amarillas y verde oscuro, como zanahoria, camote, calabaza, espinaca y quelites.
¿Cuál es la fruta que contiene más vitamina A?
Entre las frutas comunes, el mango, el melón y la papaya son de las más ricas en betacaroteno, que el cuerpo convierte en vitamina A; también aportan el chabacano y el mamey. Comerlas con un poco de grasa, como en una comida normal, mejora su absorción.
Quién debería hacerse el examen y cuándo ir al médico
El examen de vitamina A no forma parte del chequeo anual de la mayoría de los adultos sanos, y pedirlo sin un motivo concreto no aporta nada. Es útil en situaciones específicas: dificultad persistente para ver de noche, ojos secos o irritados sin explicación, una enfermedad que dificulta absorber grasas, enfermedad crónica del hígado o del páncreas, cirugía bariátrica, uso prolongado de suplementos en dosis altas o de retinoides, e infecciones repetidas sin explicación.
Ve con tu médico sin esperar tu cita si tu visión nocturna empeora semana a semana, si tienes los ojos irritados y secos todo el tiempo, si tienes dolores de cabeza fuertes con visión borrosa mientras tomas vitamina A, o si estás embarazada y tomaste un suplemento con vitamina A ya formada. No ajustes dosis por tu cuenta: tratar una falta real requiere cantidades supervisadas mucho mayores que las de cualquier producto sin receta, y automedicarse con esas dosis es la causa más común de toxicidad.
Si tu resultado salió bajo, el seguimiento busca la causa en vez de solo recetar un suplemento: revisar absorción, dieta e hígado, y descartar los patrones de anemia de nuestra guía del hierro sérico, porque la vitamina A también influye en cómo el cuerpo moviliza el hierro.
Qué más cambia tu vitamina A además de la dieta
Varias cosas cotidianas suben o bajan el retinol sin que cambie lo que comes. Conocerlas evita sacar conclusiones con un solo valor.
El alcohol es el más subestimado: el consumo frecuente y alto daña las células del hígado que guardan la vitamina A y altera las enzimas que la procesan, así que quien bebe mucho puede tenerla baja aun con buena dieta, y además es más vulnerable al daño del hígado por suplementos. Las dietas muy bajas en grasa son otra causa silenciosa, porque la vitamina A y los carotenoides necesitan grasa para absorberse: una cucharada de aceite en la ensalada cambia de verdad cuánto betacaroteno de la zanahoria aprovechas. Fumar baja los antioxidantes en general y cambia el cálculo de riesgo de los suplementos de betacaroteno.
Los medicamentos también influyen. Los fármacos para bajar de peso que bloquean la grasa reducen la absorción de todas las vitaminas liposolubles, igual que algunos medicamentos para el colesterol que atrapan los ácidos biliares. Los retinoides con receta para el acné y la psoriasis se suman a la carga total, por eso se evita combinarlos con suplementos. Los corticoides de uso prolongado y algunos anticonvulsivos también pueden alterar el manejo de nutrientes.
Por último, algunas etapas cambian el panorama: el embarazo y la lactancia aumentan las necesidades, la infancia aumenta la vulnerabilidad, y cualquier infección aguda baja el retinol por un tiempo porque el cuerpo desvía las proteínas de transporte hacia la defensa. La tabla resume hacia dónde mueve cada factor el resultado.
| Factor | Efecto | Por qué |
|---|---|---|
| Alcohol en exceso | Tiende a bajarlo | Daña las células del hígado que guardan y sueltan vitamina A |
| Dieta muy baja en grasa | Tiende a bajarlo | La vitamina A y los carotenoides necesitan grasa para absorberse |
| Infección reciente o brote agudo | Lo baja por un tiempo | La inflamación desvía las proteínas que cargan el retinol |
| Medicamentos que bloquean la grasa o atrapan bilis | Tiende a bajarlo | Menos grasa absorbida, menos vitamina A con ella |
| Suplementos en dosis altas o aceite de hígado de bacalao | Lo sube | La vitamina A ya formada se acumula y pasa a la sangre |
| Retinoides con receta | Lo sube | Son parientes químicos que se suman a la carga total |
| Comida muy grasosa poco antes de la toma | Lo sube un rato | La grasa recién absorbida lleva vitamina A extra |
Ninguno de estos factores invalida el examen; solo explican por qué tu médico pregunta por alcohol, suplementos, medicamentos y enfermedades recientes antes de decidir qué significa tu valor.
Avances científicos recientes
La investigación de los últimos tres años afinó cómo se interpreta un resultado de vitamina A, sin cambiar lo básico. Esto es lo más importante, en palabras sencillas.
Una revisión de 2024 sobre las vitaminas liposolubles en el Journal of Clinical Medicine describió cómo A, D, E y K se comportan como grupo: las faltas tienden a aparecer juntas, porque los mismos problemas de absorción, del hígado y las enfermedades crónicas bajan las cuatro, y cada una tiene un patrón de síntomas, con los problemas de ojos y defensas como sello de la falta de vitamina A. Para ti: una vitamina A baja es razón para revisar todo el grupo y su causa, no solo para comprar un suplemento.
Una revisión de 2025 en Food Science and Nutrition reunió lo que se sabe sobre la vitamina A y las enfermedades ligadas a ella: refuerza las defensas y los recubrimientos de vías respiratorias e intestino, y hay evidencia creciente que liga sus niveles con enfermedades metabólicas y autoinmunes, además de los clásicos problemas de los ojos. Esas relaciones más amplias aún se estudian y no cambian por ahora la atención habitual.
Una revisión narrativa de 2023 en Cureus, es decir, un resumen de la literatura y no un experimento nuevo, analizó la vitamina A en el embarazo y confirmó que tanto la falta como el exceso tienen riesgos para el bebé: la falta se asocia con problemas de ojos y crecimiento, y el exceso de vitamina A ya formada es una causa reconocida de malformaciones. Para ti: en el embarazo leer la etiqueta de cada suplemento importa de verdad, y cualquier cambio se consulta primero con tu ginecólogo.
Por último, una revisión de 2025 en el Journal of Nutrition repasó veinticinco años del arroz dorado, modificado para producir betacaroteno. El cultivo funciona agronómicamente y podría complementar la ingesta, pero los obstáculos regulatorios y legales frenaron su comercialización. Es contexto, no una acción personal: muestra que la falta de vitamina A sigue siendo un problema grave de salud pública mundial, y que las soluciones van por la vía de los alimentos más que de las pastillas de dosis alta.
Todos son estudios de revisión que resumen trabajos existentes: describen bien el consenso actual, pero por sí solos no prueban causa y efecto.
Glosario de términos clave
| Término | Qué quiere decir |
|---|---|
| Retinol | La forma activa de la vitamina A que circula en la sangre; es lo que mide el examen. |
| Suero | La parte líquida de la sangre sin células ni factores de coagulación. |
| Carotenoides | Pigmentos anaranjados, amarillos y verdes de las plantas, como el betacaroteno, que el cuerpo convierte en vitamina A según necesite. |
| Vitamina A ya formada | Vitamina A activa de hígado, huevo, lácteos, pescado y casi todos los suplementos; es la que puede acumularse. |
| Proteína transportadora de retinol | Proteína del hígado que lleva el retinol; si está baja, la vitamina A medida baja aunque haya reservas. |
| Vitamina liposoluble | Vitamina que se absorbe con la grasa y se guarda en el cuerpo: A, D, E y K. |
| Mala absorción | Menor capacidad del intestino para absorber nutrientes, por enfermedades del intestino, el páncreas o la bilis. |
| Ceguera nocturna | Ver mal con poca luz con visión de día normal; señal temprana de falta de vitamina A. |
| Xeroftalmia | Resequedad y daño progresivo del ojo por falta prolongada de vitamina A. |
| Hipervitaminosis A | Exceso de vitamina A en el cuerpo, casi siempre por suplementos en dosis altas por mucho tiempo. |
Preguntas frecuentes
¿Cómo aparece el examen de vitamina A en la solicitud?
Casi siempre como retinol sérico o vitamina A (retinol) en suero. Algunos laboratorios ofrecen un perfil de vitaminas liposolubles que mide juntas la A y la E, y a veces la D. Si tu reporte trae un nombre que no reconoces, las unidades y el rango junto al resultado dejan claro que se midió el retinol. La proteína transportadora de retinol es otro estudio.
¿Necesito ayuno para el examen de vitamina A?
Generalmente sí: la mayoría pide de 8 a 12 horas, porque la grasa de una comida reciente sube por un rato el nivel y distorsiona el resultado. El agua suele permitirse. Sigue las indicaciones de tu laboratorio y pregunta si debes suspender algún suplemento o multivitamínico, porque eso puede influir más que el propio ayuno.
¿Un resultado normal puede esconder una vitamina A baja?
Sí, y es el principal límite del examen. El hígado suelta vitamina A guardada para mantener estable la sangre, así que la cifra sigue en rango hasta que las reservas se agotan bastante. Una infección o inflamación reciente también la baja por un tiempo. Si ves mal de noche o tienes una enfermedad que afecta la absorción de grasas, tu médico valorará los síntomas y la causa junto con la cifra.
¿Cuánto tarda en corregirse una vitamina A baja?
Con tratamiento supervisado, los niveles suelen mejorar en días o semanas, y la visión nocturna es de lo primero en recuperarse. Corregir la causa de fondo tarda más, sobre todo si hay mala absorción. Las dosis de tratamiento son mucho mayores que las de los productos de venta libre, así que no lo intentes por tu cuenta; suele programarse un estudio de control.
¿Comer muchas zanahorias puede subir mi vitamina A?
No. La zanahoria trae betacaroteno, que el cuerpo convierte en vitamina A solo cuando hace falta, así que los carotenoides de los alimentos no causan toxicidad. Comer muchísimas puede pintar de anaranjado las palmas y las plantas, algo inofensivo que se quita con el tiempo. Los valores altos vienen de la vitamina A ya formada de suplementos, aceite de hígado de bacalao o retinoides.
¿El examen de vitamina A viene en un chequeo de rutina?
No. Es un estudio dirigido que se pide cuando los síntomas o una enfermedad conocida hacen pensar en falta o exceso, no un tamizaje. Hacerlo sin motivo claro suele dar resultados difíciles de interpretar. Si te preocupa tu nutrición, pregunta a tu médico qué marcadores son útiles en tu caso.
Fuentes
- Office of Dietary Supplements, National Institutes of Health. «Vitamin A and Carotenoids: Consumer Fact Sheet». NIH, reviewed 2025 — ods.od.nih.gov
- MedlinePlus en español, Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. «Vitamina A» — medlineplus.gov
- Cleveland Clinic. «Vitamin A Deficiency: Causes, Symptoms, Treatment and Prevention». Cleveland Clinic Health Library — my.clevelandclinic.org
- Mayo Clinic. «Vitamin A: Uses, Dosing and Precautions». Mayo Clinic Drugs and Supplements — mayoclinic.org
- Andrès E, Lorenzo-Villalba N, Terrade JE, Méndez-Bailon M. «Fat-Soluble Vitamins A, D, E, and K: Review of the Literature and Points of Interest for the Clinician». Journal of Clinical Medicine, 2024 — doi.org/10.3390/jcm13133641
- Rao S, Li T, Li X, Hou L, Sun W. «Vitamin A and Its Related Diseases». Food Science and Nutrition, 2025 — doi.org/10.1002/fsn3.70630
- Abadie RB, Staples AA, Lauck LV, et al.. «Vitamin A-Mediated Birth Defects: A Narrative Review». Cureus, 2023 — doi.org/10.7759/cureus.50513
- Palmer AC. «Golden Rice: A Quarter-Century of Innovation, Challenges, and the Promise of Better Nutrition». The Journal of Nutrition, 2025 — doi.org/10.1016/j.tjnut.2025.06.025
- Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS). «Micronutrientes» — paho.org
Lecturas recomendadas
- Conoce el antioxidante hidrosoluble que casi no se guarda en nuestra guía de la vitamina C en sangre.
- Descubre la vitamina liposoluble que regula la coagulación en nuestra guía de la vitamina K en sangre.
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- Conoce una causa frecuente de mala absorción de grasas en nuestra guía de la pancreatitis.
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