Hepatitis A: qué es, cómo se transmite, síntomas, estudios y cuánto dura

Los síntomas de la hepatitis A suelen aparecer de dos a siete semanas después de que el virus entra al cuerpo, y en casi todas las personas desaparecen por completo sin dejar daño duradero en el hígado. Ese solo dato la separa de los otros dos virus de hepatitis con los que se confunde: la hepatitis A es solo aguda. Nunca se vuelve una enfermedad crónica de por vida y no lleva por sí misma a cirrosis ni a cáncer de hígado. Lo que sí hace es sacar mucho de rango las enzimas del hígado y la bilirrubina durante varias semanas, y muchas veces así se sospecha el diagnóstico.
En esta guía vas a ver cómo suele desarrollarse la enfermedad, cómo se transmite el virus, qué resultados de anticuerpos y de pruebas de función hepática la confirman, en qué consiste el tratamiento de apoyo, por qué la prevención después de una exposición tiene un plazo corto y cuándo una complicación rara pero grave necesita atención urgente.
¿Qué es la hepatitis?
La hepatitis es la inflamación del hígado, y puede deberse a virus, alcohol, medicamentos, grasa en el hígado o enfermedades autoinmunes. La hepatitis A es la causada por el virus de la hepatitis A (VHA), uno de varios virus que atacan el hígado.
Qué le hace la hepatitis A al hígado
El virus llega al hígado por el tubo digestivo, se multiplica dentro de las células hepáticas y sale de nuevo a las heces a través de la bilis. Casi todo lo que aparece en un reporte de laboratorio no viene del virus, sino de la respuesta inmunitaria que lo elimina. Las células inflamadas sueltan enzimas a la sangre, y el hígado tiene problemas temporales para procesar la bilirrubina, el pigmento amarillo que queda al reciclar glóbulos rojos viejos. De ahí el cuadro clásico: transaminasas muy altas, bilirrubina en aumento, orina oscura y ojos y piel amarillos.
Una infección aguda con una incubación larga y silenciosa
La incubación va de unos 15 a 50 días, en promedio un mes, y durante casi todo ese tiempo la persona se siente bien aunque ya está eliminando virus. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, se contagia más en las dos semanas antes de los síntomas y sigue contagiando alrededor de una semana después de que aparece la ictericia. Por eso los brotes casi siempre se reconocen cuando ya se expusieron varias personas.
Por qué la hepatitis A no es la hepatitis B ni la C
Los tres virus inflaman el hígado pero se comportan muy distinto. La hepatitis A se resuelve y deja inmunidad de por vida. Las otras dos se transmiten por la sangre y pueden durar años, por eso necesitan vigilancia y tratamiento antiviral. Si quieres compararlas, consulta un panorama de los síntomas y tratamientos de la hepatitis B, y otra guía explica las pruebas y la cura moderna de la hepatitis C. Nada de eso aplica aquí.
Síntomas de la hepatitis A
La enfermedad suele llegar en dos etapas. Una primera fase de malestar vago, parecido a la influenza, dura unos días a una semana, y luego una segunda fase trae señales que apuntan al hígado.
La fase temprana e inespecífica
- Cansancio repentino desproporcionado a la actividad
- Febrícula, escalofríos y dolor de cuerpo
- Falta de apetito, náusea y a veces vómito
- Dolor sordo bajo las costillas derechas, donde está el hígado
- Diarrea, más común en niños
- Rechazo repentino al cigarro, al café o a la comida grasosa
La fase que apunta al hígado
- Orina oscura, color té o refresco de cola, por lo general la primera pista visible
- Heces pálidas, color arcilla o grisáceas
- Ojos amarillos y después la piel
- Comezón, a veces intensa, cuando la bilis fluye más lento
- Dolor de articulaciones y, menos seguido, un sarpullido breve
Los niños a menudo no tienen ningún síntoma
La mayoría de los menores de seis años no se pone amarilla y apenas tiene un malestar de estómago breve. Aun así eliminan el virus y pueden contagiar a los adultos, en quienes la gravedad sube con la edad: los adultos tienen mucha más probabilidad de ictericia, de faltar semanas al trabajo y de ser hospitalizados.
¿Cuánto tiempo dura el virus de hepatitis A en el cuerpo?
El virus de la hepatitis A suele permanecer en el cuerpo unas semanas: se elimina en las heces desde antes de los síntomas y el sistema inmunitario lo despeja por completo, casi siempre en menos de dos meses. Una minoría tiene un curso con recaídas, en el que se siente mejor unas semanas antes de que vuelvan los síntomas y las enzimas, o un curso colestásico prolongado en el que la comezón y la ictericia duran meses. Ambos terminan en recuperación completa. No existe el estado de portador crónico con este virus.
¿Qué es la hepatitis A y cómo se transmite?
La hepatitis A es una infección aguda del hígado que se transmite por vía fecal-oral: restos microscópicos de heces de una persona infectada llegan a la boca de otra, casi siempre a través de agua o alimentos contaminados o del contacto cercano. Eso ocurre de formas más comunes de lo que suena.
Alimentos, agua y contacto cercano
- Comida preparada por una persona infectada que no se lavó bien las manos
- Mariscos crudos o mal cocidos sacados de agua contaminada
- Fresas y otras frutas congeladas, ensaladas y verduras lavadas con agua contaminada
- Agua para beber en lugares con saneamiento limitado
- Convivencia en casa, cambio de pañales y ayudar a alguien a ir al baño
- Contacto sexual, sobre todo oral-anal
El virus es muy resistente: sobrevive semanas en superficies y alimentos y resiste la congelación, así que enfriar un alimento contaminado no lo vuelve seguro. Cocinar bien sí lo inactiva. La OMS señala que el riesgo está muy ligado a la falta de agua potable y de saneamiento adecuado.
El patrón reciente en Estados Unidos
Antes predominaban los grandes brotes por alimentos. Desde 2016, en Estados Unidos el panorama cambió hacia brotes sostenidos de persona a persona entre personas que usan drogas y personas en situación de calle, con grupos adicionales entre hombres que tienen sexo con hombres. Las autoridades respondieron con vacunación dirigida en albergues, programas de jeringas y cárceles. Los CDC mantienen información detallada en sus páginas sobre hepatitis A.
Quién debería pensar primero en protegerse
- Quien viaja o vive en lugares con agua o saneamiento deficientes
- Personas que usan drogas, inyectadas o no
- Personas en situación de calle o con vivienda inestable
- Hombres que tienen sexo con hombres
- Personas con enfermedad crónica del hígado de cualquier causa
- Familiares y cuidadores de un niño adoptado de un país con mucha hepatitis A
- Cualquier persona que simplemente quiera protegerse, un motivo válido por sí mismo
Cómo leer los estudios que confirman la hepatitis A
Los síntomas solos no distinguen la hepatitis A de otras causas de inflamación aguda del hígado. Dos familias de estudios hacen el trabajo: los anticuerpos que identifican el virus y las pruebas de función hepática, que miden qué tan inflamado está el hígado y qué tan bien sigue funcionando. Puedes hacértelos en tu unidad de salud con orden del médico o en un laboratorio privado.
Anti-VHA IgM frente a anti-VHA total
Esta diferencia confunde más que cualquier otra parte del reporte. Los anticuerpos IgM son la primera respuesta rápida del sistema inmunitario; los IgG son su memoria de largo plazo. Un laboratorio que mide la memoria inmunitaria reporta los niveles de anticuerpos IgG, mientras que el marcador de respuesta temprana aparece como los niveles de anticuerpos IgM.
| Resultado en el reporte | Qué suele significar |
|---|---|
| Anti-VHA IgM positivo | Infección reciente o actual. Se detecta alrededor del inicio de los síntomas y suele desaparecer en tres a seis meses. |
| Anti-VHA IgM negativo, anti-VHA total o IgG positivo | Infección pasada o vacunación exitosa. Es la firma de la inmunidad, que se considera de por vida. |
| Anti-VHA total negativo | Sin infección previa ni protección por vacuna. Vale la pena platicar de la vacuna. |
| Anti-VHA IgM positivo con enzimas normales y sin síntomas | Posible falso positivo. El médico lo confirma con enzimas, repitiendo el estudio o con ARN viral en lugar de confiar en un solo resultado. |
Dos consecuencias prácticas: un anti-VHA total positivo después de vacunarte es buena noticia, no prueba de infección; y un IgM pedido sin síntomas ni enzimas alteradas tiene más probabilidad de confundir que de ayudar, por eso el estudio se reserva para quien está enfermo o tuvo una exposición conocida.
Patrones de ALT, AST y bilirrubina
En la hepatitis A aguda las enzimas suelen estar mucho más altas que en el hígado graso o el daño por alcohol, una pista útil por sí sola. Para seguir la inflamación, el médico suele pedir la alanina aminotransferasa (ALT o TGP) junto con la aspartato aminotransferasa (AST o TGO).
| Marcador | Comportamiento típico en la hepatitis A aguda |
|---|---|
| ALT (TGP) | Sube mucho, a menudo a cientos o a más de mil unidades por litro, y suele superar a la AST. Llega al máximo cerca del inicio de la ictericia y baja en semanas. |
| AST (TGO) | Sube junto con la ALT pero queda algo más baja y se normaliza un poco antes. |
| Bilirrubina total | Sube después de las enzimas. La ictericia visible suele empezar cuando pasa de unos 2.5 a 3 mg/dL. |
| Bilirrubina directa (conjugada) | Representa una buena parte del total, lo que apunta a un problema del hígado o del flujo de bilis y no a destrucción de glóbulos rojos. |
| Bilirrubina en orina | A menudo sale positiva antes de que la piel se vea amarilla, lo que explica la orina oscura que la gente nota primero. |
| Fosfatasa alcalina | Algo elevada en la mayoría, y más cuando la enfermedad toma la forma colestásica con comezón. |
| Albúmina | Por lo general normal en una enfermedad corta, porque tarda semanas en bajar. Si baja, sugiere un esfuerzo real del hígado. |
| Tiempo de protrombina e INR | Normales en casos leves. Cualquier alargamiento es la señal de alarma más importante, porque el hígado fabrica las proteínas de la coagulación. |
Cada marcador tiene su rango de referencia y sus particularidades. Para el lado del pigmento puedes revisar la bilirrubina total, la fracción que refleja el flujo de bilis en la bilirrubina directa y el hallazgo de la tira descrito en la bilirrubina en orina, que aparece en el examen general de orina. Para el flujo de bilis y las proteínas, consulta también la fosfatasa alcalina y la albúmina sérica.
Los resultados que señalan un caso grave
Unas transaminasas muy altas asustan, pero por sí solas no miden el peligro. Los médicos vigilan la coagulación, el estado mental y la tendencia de la bilirrubina una vez que las enzimas empiezan a bajar. Un tiempo de coagulación alargado es la primera pista de laboratorio de una falla hepática aguda, por eso el tiempo de protrombina importa más que el pico de enzimas. Enzimas que bajan con bilirrubina que sube y coagulación que empeora requiere valoración urgente, no tranquilidad.
Cuándo ir al médico
La mayoría de las personas con hepatitis A se maneja en casa. Estas señales, sin embargo, requieren contacto médico pronto en lugar de esperar:
- Confusión, somnolencia inusual, cambios de personalidad o dificultad para concentrarte
- Vómito que no te deja retener líquidos por más de un día
- Moretones con facilidad, sangrado de nariz o de encías
- Ictericia que sigue aumentando después de dos o tres semanas
- Dolor intenso o creciente bajo las costillas derechas
- Hinchazón del abdomen o de los tobillos
- Cualquiera de lo anterior en alguien mayor de 50 años o con enfermedad previa del hígado
La falla hepática aguda por hepatitis A es rara, afecta a mucho menos del uno por ciento de los casos reportados, pero existe y se concentra en dos grupos: los adultos mayores y las personas con el hígado ya afectado por hepatitis crónica, cirrosis o consumo fuerte de alcohol. Para ellos, una valoración el mismo día es el nivel de precaución correcto; ante confusión o sangrado, acude a urgencias o llama al 911.
¿Existe un tratamiento para la hepatitis A? Cuidados y recuperación
No existe un antiviral para la hepatitis A, y la gran mayoría de las personas no lo necesita: el tratamiento es de apoyo mientras el cuerpo elimina el virus. El objetivo es que el hígado no reciba un segundo golpe mientras sana.
En qué consiste el tratamiento de apoyo
- Descansar según cómo te sientas, no con un horario fijo
- Tomar líquidos de forma constante, en poca cantidad si hay náusea
- Comidas pequeñas y regulares; muchas personas toleran mejor el desayuno que la cena
- Dejar por completo el alcohol hasta que las enzimas vuelvan a la normalidad
- Revisar todos tus medicamentos y suplementos con un médico o farmacéutico
- Lavarte bien las manos en casa para proteger a tu familia
Con qué tener cuidado
El paracetamol se procesa en el hígado, y en la enfermedad aguda puede ser necesario bajar o pausar la dosis habitual, así que confírmala con tu médico. Los productos herbales que se venden para "limpiar el hígado", incluido el extracto de té verde en dosis altas, han causado por sí mismos daño hepático. Ninguna dieta, desintoxicación ni suplemento acelera la eliminación del virus.
Seguimiento y tiempos de recuperación
Lo habitual es repetir las pruebas de función hepática cada pocas semanas, sobre todo para confirmar que van bajando y detectar a tiempo el patrón de recaída. La mayoría de las enzimas regresa al rango en uno a tres meses. El cansancio puede durar varias semanas más que los estudios alterados, y es normal. Una vez que te recuperas, ya no puedes volver a tener hepatitis A.
Cómo prevenir la hepatitis A
La vacuna es la respuesta duradera
La vacuna inactivada contra la hepatitis A se aplica en dos dosis separadas de seis a doce meses. Los anticuerpos protectores aparecen dos a cuatro semanas después de la primera dosis, y el esquema completo debería proteger durante décadas, muy probablemente de por vida. En Estados Unidos se aplica de rutina entre los 12 y 23 meses de edad. En México la vacuna está disponible; pregunta a tu médico o a tu unidad de salud si te corresponde y dónde aplicártela. Existe una vacuna combinada contra hepatitis A y B para quien necesita ambas.
La prevención tras una exposición tiene un plazo real
Si te enteras de que estuviste expuesto, por un familiar o un aviso de un restaurante, todavía es posible prevenir la enfermedad, pero el plazo es corto. Una dosis de vacuna o la inmunoglobulina aplicadas en las dos semanas siguientes a la exposición reducen mucho la probabilidad de enfermarte. La elección depende de la edad, el estado inmunitario y si hay enfermedad del hígado: la vacuna es la preferida en la mayoría de las personas sanas de 12 meses o más, mientras que la inmunoglobulina se usa en bebés menores de 12 meses y se añade o prefiere en algunos adultos mayores, personas con defensas bajas y con enfermedad crónica del hígado. Después de dos semanas ninguna opción funciona de forma confiable, así que una sospecha de exposición es una consulta para esa misma semana.
Precauciones diarias y de viaje
- Lávate las manos con agua y jabón después de ir al baño y antes de preparar comida; el gel con alcohol es menos eficaz contra este virus
- Donde el saneamiento sea deficiente, toma agua embotellada sellada o hervida y evita el hielo
- Come alimentos cocidos y servidos calientes; pela tú mismo la fruta y desinfecta las verduras
- Cocina bien los mariscos en lugar de confiar en congelarlos o marinarlos, como en un ceviche
- Si alguien en casa está infectado, desinfecta el baño con cloro y no compartan toallas
Lo que dice la investigación reciente
La investigación reciente se ha centrado menos en tratar la hepatitis A, que casi nunca necesita tratamiento, y más en quién sigue siendo vulnerable y por qué algunos casos se agravan.
La inmunidad en Estados Unidos es real pero incompleta
Un análisis nacional de investigadores de los CDC siguió infecciones, inmunidad y cobertura de vacunación durante cuatro décadas. Las infecciones reportadas bajaron mucho tras la llegada de la vacuna, volvieron a subir desde 2016 con los brotes de persona a persona, y menos de la mitad de los adultos estadounidenses tiene anticuerpos protectores. Lo que significa para ti: vivir en un país con un buen programa de vacunación no es lo mismo que estar protegido personalmente. Si nunca te vacunaste ni tuviste la infección, un estudio de anticuerpos resuelve la duda.
Las cepas de los brotes se comportaron distinto, y la vacunación cambió la curva
Un estudio en Florida secuenció muestras del virus de un resurgimiento de varios años y las comparó con la forma de exposición de los pacientes. Un linaje circuló sobre todo entre personas que usan drogas o en situación de calle y tuvo un riesgo de muerte claramente mayor; otro se ligó a viajes internacionales. Tras vacunar ampliamente a los grupos de mayor riesgo, los casos bajaron por debajo de los niveles previos al brote. Lo que significa para ti: los brotes no son al azar, y la vacunación dirigida funciona. Un brote local es motivo para revisar tu cartilla de vacunación, no para entrar en pánico.
La falla hepática grave merece más atención
Una revisión de hepatología de 2026 argumentó que la falla hepática aguda por hepatitis A, aunque poco común, se subestima, sobre todo conforme la infección pasa de los niños pequeños a adultos que nunca se expusieron en la infancia. Los adultos simplemente se enferman más. Lo que significa para ti: las estadísticas tranquilizadoras se construyeron en poblaciones que se infectaban de pequeñas. Si eres adulto, sobre todo mayor de 50 o con enfermedad del hígado, toma en serio las señales de alarma de arriba.
Algunas personas necesitan revisar su respuesta a la vacuna
Una cohorte prospectiva, es decir, un grupo seguido hacia adelante en el tiempo, en una clínica de medicina del viajero encontró que los adultos con medicamentos inmunosupresores y los que viven con VIH producían menos anticuerpos con la vacuna, aunque dosis extra llevaron a muchos a niveles protectores. Un seguimiento de cinco años de personas con VIH vacunadas durante un brote encontró que la protección se mantenía en la mayoría, pero no en todas. Lo que significa para ti: si tomas inmunosupresores, vives con VIH o tuviste un trasplante, es razonable preguntar si conviene medir tus anticuerpos después de vacunarte. No aplica a adultos sanos vacunados, que no necesitan estudios de rutina.
Nada de esto cambia el manejo básico de la hepatitis A: cuidados de apoyo, descanso y tiempo. Afina el mapa de riesgos, y los hallazgos de una sola clínica todavía necesitan confirmarse en otros lugares.
Glosario
| Término | Qué significa |
|---|---|
| Virus de la hepatitis A (VHA) | El virus que causa la hepatitis A. Sale en las heces y llega a otras personas por agua, alimentos contaminados o contacto cercano. |
| Anti-VHA IgM | Anticuerpo temprano que el sistema inmunitario fabrica a los pocos días de la infección. Encontrarlo significa que la infección es reciente o sigue activa. |
| Anti-VHA total o IgG | Anticuerpo duradero que refleja la memoria inmunitaria. Encontrarlo solo significa infección pasada o vacunación, es decir, inmunidad. |
| ALT y AST | Alanina aminotransferasa (TGP) y aspartato aminotransferasa (TGO), dos enzimas que salen de las células dañadas del hígado a la sangre. |
| Bilirrubina | Pigmento amarillo que se forma al reciclar glóbulos rojos viejos. El hígado lo elimina; si se acumula, los ojos y la piel se ponen amarillos. |
| Ictericia | El color amarillo de ojos y piel por exceso de bilirrubina en la sangre. |
| Colestásico | Patrón en el que el flujo de bilis se hace lento, con ictericia prolongada, comezón y heces pálidas. |
| Hepatitis fulminante | Pérdida súbita y grave de la función del hígado, también llamada falla hepática aguda. Es rara en la hepatitis A y requiere hospital. |
| Transmisión fecal-oral | Contagio que ocurre cuando restos diminutos, a menudo invisibles, de heces de una persona llegan a la boca de otra. |
| Profilaxis posexposición | Tratamiento preventivo poco después de una exposición conocida. En la hepatitis A es una dosis de vacuna o inmunoglobulina en las dos semanas siguientes. |
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo contagia la hepatitis A?
El contagio es máximo en las dos semanas antes de los síntomas, por eso el virus se extiende tan en silencio. Sigue alrededor de una semana después de que aparece la ictericia, y algo más en niños pequeños y personas con defensas bajas, que pueden eliminar el virus varias semanas. Lo práctico suele ser quedarte en casa sin ir al trabajo o a la escuela alrededor de una semana después del inicio de los síntomas, no preparar comida para otros y lavarte bien las manos después de cada ida al baño. Tu médico o la jurisdicción sanitaria te orientarán según tu trabajo y tu casa.
¿La hepatitis A tiene cura?
La palabra cura no encaja del todo, porque no hay nada que curar con un medicamento. La infección se resuelve sola en casi todos, por lo general en dos meses, y el sistema inmunitario elimina el virus por completo. Ningún antiviral la acorta y ninguno se recomienda. Los cuidados de apoyo hacen más llevaderas las semanas y protegen al hígado de esfuerzos extra. El resultado para la gran mayoría es una recuperación completa, con un hígado normal e inmunidad de por vida.
¿Se puede tener hepatitis A dos veces?
No. Recuperarte de la hepatitis A produce anticuerpos que se consideran protectores de por vida, y no se ven reinfecciones. Si las enzimas vuelven a subir semanas después de la aparente recuperación, la explicación habitual es la forma con recaídas de la misma enfermedad y no una infección nueva, y también se resuelve. Un estudio de anticuerpos positivo años después refleja esa inmunidad duradera, no una infección activa, y es el mismo resultado que da la vacuna.
Mi pareja tiene hepatitis A. ¿Me puedo contagiar?
Los convivientes y las parejas sexuales tienen un riesgo real, así que vale la pena actuar rápido. Consulta a un médico sobre la prevención posexposición, porque una dosis de vacuna o la inmunoglobulina en las dos semanas siguientes reduce mucho la probabilidad de enfermarte. Mientras tanto, lávate las manos a fondo y seguido, no compartan toallas ni cubiertos y desinfecta el baño. Si ya completaste la vacuna o tuviste hepatitis A antes, estás protegido y no necesitas hacer nada más.
¿La hepatitis A es una infección de transmisión sexual?
No se clasifica como tal, pero sí puede transmitirse por vía sexual, porque la ruta es fecal-oral y no por la sangre. El contacto oral-anal tiene el riesgo más claro, y se han documentado brotes entre hombres que tienen sexo con hombres en varios países. El condón reduce pero no elimina la exposición, porque el virus no necesita otro líquido corporal más que restos de heces. La vacuna es la protección confiable, y se recomienda a las personas con más riesgo.
¿La dieta cambia qué tan rápido te recuperas?
Ninguna dieta en particular acelera la eliminación del virus, y no hay evidencia a favor de desintoxicaciones ni suplementos para el hígado. Lo que sí ayuda es sencillo: suficientes líquidos, comidas pequeñas y regulares que puedas retener y dejar por completo el alcohol hasta que las enzimas se normalicen. Algunas personas toleran mejor comida ligera y baja en grasa mientras dura la náusea, lo cual es una medida de comodidad y no un tratamiento. Platica cualquier suplemento con tu médico, porque varios productos herbales pueden cargar al hígado.
Fuentes
- Organización Mundial de la Salud — Hepatitis A (nota descriptiva) — who.int
- Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) — Hepatitis — paho.org
- MedlinePlus en español — Hepatitis A — medlineplus.gov
- Centers for Disease Control and Prevention — About Hepatitis A — CDC, 2025 — https://www.cdc.gov/hepatitis (en inglés) — cdc.gov
- MedlinePlus, National Library of Medicine — Hepatitis A — NIH, 2025 (en inglés) — medlineplus.gov
- Mayo Clinic — Hepatitis A: Symptoms and Causes — Mayo Clinic, 2025 — https://www.mayoclinic.org/diseases-conditions/hepatitis-a/symptoms-causes/syc (en inglés) — mayoclinic.org
- Hofmeister MG, Yin S, Nelson NP, Weng MK, Gupta N — Trends and Opportunities: Hepatitis A Virus Infection, Seroprevalence, and Vaccination Coverage, United States, 1976-2020 — Public Health Reports, 2023 (en inglés) — doi.org/10.1177/00333549231184007
- Doyle TJ, Buck BH, Locksmith TJ, McGruder-Rawson BM, Khudyakov Y, Blackmore C — Genomic Epidemiology of Resurgent Hepatitis A in Florida, 2018-2022 — The Journal of Infectious Diseases, 2025 (en inglés) — doi.org/10.1093/infdis/jiaf127
- Biswas S, et al. — Hepatitis A Virus-related Acute Liver Failure: A Cause for Concern? — Journal of Clinical and Experimental Hepatology, 2026 (en inglés) — doi.org/10.1016/j.jceh.2026.103551
- Schnyder JL, et al. — Hepatitis A vaccine immunogenicity and boostability in adults receiving immunosuppressive therapy and adults living with HIV: a prospective single-centre cohort study — Journal of Travel Medicine, 2025 (en inglés) — doi.org/10.1093/jtm/taae125
- Lin KY, et al. — Durability of serologic responses to inactivated hepatitis A virus vaccination among people living with HIV following acute hepatitis A outbreak: a 5-year follow-up study — Emerging Microbes and Infections, 2023 (en inglés) — doi.org/10.1080/22221751.2023.2239946
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