Síndrome de Down (trisomía 21): características, tipos, cómo saber si un bebé lo tiene y cuidados

El síndrome de Down, también llamado trisomía 21, es una condición genética en la que una persona tiene tres copias del cromosoma 21 en lugar de las dos habituales. En Estados Unidos es la alteración cromosómica presente al nacer más frecuente, y hoy quienes la tienen viven más años, con mejor salud y más independencia que en cualquier otra época. Esta guía explica qué la causa, las características y los temas de salud que suelen acompañarla, y la diferencia práctica entre una prueba de tamizaje, que calcula una probabilidad, y una prueba diagnóstica, que da una respuesta. También verás qué estudios de laboratorio importan en cada etapa de la vida, qué puede indicar un resultado de tiroides o de biometría hemática y cuándo conviene preguntarle al médico.
Una aclaración que muchas familias buscan: el síndrome de Down no es una enfermedad que se contagie o que se cure. Es una condición genética de por vida que suele asociarse a una discapacidad intelectual, por lo general leve o moderada, y a ciertos riesgos de salud que se vigilan.
Qué es el síndrome de Down o trisomía 21
Las células humanas suelen tener 46 cromosomas, acomodados en 23 pares; cada padre aporta un cromosoma de cada par. Los cromosomas son paquetes de ADN con las instrucciones que el cuerpo necesita para crecer y funcionar. En la trisomía 21, las células tienen una copia extra, completa o parcial, del cromosoma 21. Ese material genético adicional cambia el desarrollo del cuerpo y del cerebro, y por eso la condición influye al mismo tiempo en los rasgos físicos, el aprendizaje y varios sistemas del organismo.
El cromosoma extra no se debe a nada que los papás hayan hecho o dejado de hacer: la alimentación, los medicamentos, el estrés o el ambiente no tienen relación. Casi siempre ocurre por azar durante la división celular que forma un óvulo o un espermatozoide, o poco después de la fecundación.
¿Por qué se llama «Down»?
Se llama síndrome de Down por el médico inglés John Langdon Down, que describió sus rasgos en 1866. El nombre no tiene nada que ver con la palabra inglesa «down» («abajo»). La causa cromosómica, la copia extra del cromosoma 21, se identificó casi un siglo después, en 1959.
¿Qué tipos de síndrome de Down existen?
Existen tres tipos de síndrome de Down: trisomía 21 libre, translocación y mosaicismo. Los datos de población que publican los CDC describen los tres tipos genéticos del síndrome de Down, y la diferencia importa sobre todo para el asesoramiento genético, más que para el cuidado diario.
- La trisomía 21 libre explica cerca del 95 % de los casos: cada célula tiene tres copias separadas del cromosoma 21.
- La translocación explica alrededor del 3 %: el material extra del cromosoma 21 está pegado a otro cromosoma. Es la única forma que puede heredarse, de un papá o una mamá que porta el reacomodo sin tener la condición.
- El mosaicismo explica cerca del 2 %: unas células tienen tres copias y otras las dos habituales, lo que a veces se traduce en menos rasgos físicos o rasgos menos marcados.
Por qué se habla tanto de la edad de la mamá
La probabilidad de un embarazo con trisomía 21 sube con la edad de la mamá, sobre todo a partir de la mitad de los treinta. Este dato se malinterpreta con facilidad. Como la gran mayoría de los bebés nace de mamás menores de 35 años, la mayoría de los bebés con síndrome de Down también nace de mamás jóvenes. La edad cambia las probabilidades, pero no decide el resultado.
Síndrome de Down: características a lo largo de la vida
El síndrome de Down se manifiesta distinto en cada persona. Algunas características se reconocen al nacer, otras aparecen poco a poco, y ninguna permite adivinar lo que una persona en particular podrá lograr. Los rasgos físicos por sí solos no hacen el diagnóstico; siempre lo confirma un estudio de cromosomas.
En recién nacidos y bebés
Lo más frecuente al nacer es el tono muscular bajo (hipotonía), que hace que el bebé se sienta muy «suelto» al cargarlo, los ojos rasgados hacia arriba, un solo pliegue que cruza la palma de la mano, el perfil de la cara aplanado, el cuello corto y manos y pies más pequeños. La hipotonía también puede hacer más lenta la alimentación de los primeros días. Cerca de la mitad de los bebés con trisomía 21 nace con alguna diferencia en el corazón, por eso hacer un ecocardiograma en las primeras semanas es parte de la rutina y no una señal de que algo salió mal.
En la infancia y la adolescencia
Los niños alcanzan las etapas del desarrollo de siempre, solo que suelen tardar más. El habla suele llegar después que la comprensión, así que muchos niños entienden bastante más de lo que todavía pueden decir. La discapacidad intelectual suele estar en un rango leve a moderado. Las diferencias de audición y de vista son comunes y se tratan muy bien; como una pérdida auditiva sin tratar frena el lenguaje, las revisiones del oído están entre las citas más importantes que una familia puede cumplir. Existen tablas de crecimiento propias del síndrome de Down para no etiquetar como desnutrido a un niño sano.
En la edad adulta
Muchos adultos trabajan, viven de forma independiente o semiindependiente con el apoyo adecuado, tienen relaciones de pareja y manejan buena parte de su propia rutina de salud. Según la Clínica Mayo, hoy las personas con síndrome de Down pueden esperar vivir bastante más allá de los 60 años. El seguimiento en la edad adulta se centra en el peso y la salud metabólica, la calidad del sueño, la tiroides, la salud mental y, más adelante, los cambios de memoria y de funcionamiento diario.
¿Cómo saber si un bebé tiene síndrome de Down?
Para saber si un bebé tiene síndrome de Down se necesita una prueba diagnóstica de cromosomas: en el embarazo, biopsia de vellosidades coriales o amniocentesis; después del nacimiento, un cariotipo en sangre. Las pruebas de tamizaje solo calculan una probabilidad. Es el punto que más confunde, y esa confusión genera angustia real: un tamizaje de «alto riesgo» no diagnosticó nada, y uno de «bajo riesgo» no descarta nada con total certeza.
Tamizaje durante el embarazo
El tamizaje de ADN fetal libre en sangre materna, conocido como prueba prenatal no invasiva (NIPT), es una toma de sangre a la mamá que analiza pequeños fragmentos de ADN que la placenta suelta en la sangre. Puede hacerse desde la semana 10 aproximadamente y es la opción de tamizaje más precisa que existe hoy. Aun así, sigue siendo tamizaje, porque el ADN analizado viene de la placenta y no del bebé. En México se ofrece sobre todo en laboratorios y hospitales privados.
Las opciones bioquímicas más antiguas se siguen usando, a veces junto con el ultrasonido. El tamizaje combinado del primer trimestre junta una medida de ultrasonido del líquido en la nuca del bebé, la translucencia nucal, con dos proteínas en sangre. La prueba cuádruple, del segundo trimestre, mide la alfafetoproteína junto con otras tres sustancias, entre ellas la hormona gonadotropina coriónica, la misma de la prueba de embarazo en sangre. Las guías de obstetricia de Estados Unidos recomiendan ofrecer tamizaje y pruebas diagnósticas a toda embarazada, sin importar su edad, como opción y no como obligación.
Pruebas diagnósticas
Solo dos procedimientos durante el embarazo confirman la trisomía 21. La biopsia de vellosidades coriales toma una pequeña muestra de la placenta, por lo general entre las semanas 10 y 13. La amniocentesis toma un poco de líquido amniótico, casi siempre a partir de la semana 15. Ambas muestras se analizan con un cariotipo, una imagen de laboratorio de todos los cromosomas de la persona, que muestra directamente la tercera copia del cromosoma 21. Los dos procedimientos tienen una pequeña probabilidad de complicaciones, por eso se hacen tras platicarlo con el médico y no de forma automática.
Después del nacimiento
Cuando un recién nacido tiene rasgos que hacen sospechar la condición, se manda una muestra de sangre para cariotipo. Ese estudio confirma el diagnóstico e identifica el tipo genético, lo que permite a la familia saber si hay una translocación y si otros familiares podrían necesitar asesoramiento genético.
| Prueba | Tipo | Qué te dice | Cuándo suele hacerse |
|---|---|---|---|
| ADN fetal libre en sangre materna (NIPT) | Tamizaje | Una probabilidad, reportada como alta o baja; no es un diagnóstico | Desde la semana 10 aproximadamente |
| Translucencia nucal con estudios del primer trimestre | Tamizaje | Una probabilidad que combina una medida de ultrasonido y dos proteínas en sangre | Entre las semanas 11 y 14 aproximadamente |
| Prueba cuádruple | Tamizaje | Una probabilidad basada en cuatro sustancias medidas en sangre | Entre las semanas 15 y 22 aproximadamente |
| Biopsia de vellosidades coriales | Diagnóstica | Una respuesta definitiva con cariotipo de tejido de la placenta | Entre las semanas 10 y 13 aproximadamente |
| Amniocentesis | Diagnóstica | Una respuesta definitiva con cariotipo de células del líquido amniótico | A partir de la semana 15 aproximadamente |
| Cariotipo después del nacimiento | Diagnóstica | Confirma el diagnóstico e identifica el tipo genético | Después del parto |
Temas de salud que piden revisiones periódicas
Las personas con trisomía 21 tienen más probabilidad de ciertos problemas de salud, y la mayoría se maneja bien si se detecta a tiempo. Por eso las revisiones siguen un calendario en lugar de esperar síntomas: varios de estos problemas son silenciosos por mucho tiempo, y los estudios de sangre los encuentran antes.
Tiroides
Los problemas de tiroides están entre los hallazgos más comunes a cualquier edad. El hipotiroidismo congénito se detecta en el tamiz neonatal, el estudio de gotitas de sangre del talón que se hace a los recién nacidos, y un informe clínico de 2023 en Pediatrics señala que en estos bebés los resultados de tiroides deben leerse con cuidado, no de forma rutinaria. Más adelante, la enfermedad autoinmune de la tiroides se vuelve más probable. Como los primeros síntomas se confunden con cansancio común o cambios de peso, casi todos los calendarios incluyen la TSH en cada revisión anual. Si sale alterada, se suele añadir la T4 libre, y algunos equipos piden también los anticuerpos anti-TPO para ver si las defensas están involucradas. Sin tratamiento, una tiroides baja de forma persistente lleva a hipotiroidismo.
Biometría hemática, hierro y leucemia
Algunos recién nacidos tienen un trastorno pasajero de las células de la sangre en las primeras semanas que suele quitarse solo, aunque necesita vigilancia. Después de la etapa de bebé, un pequeño número de niños desarrolla leucemia, y por eso la biometría hemática forma parte del seguimiento de rutina y no es un estudio especial que deba asustar. Las revisiones anuales suelen incluir una biometría hemática completa, y como las dificultades para comer y la alimentación selectiva pueden limitar el hierro, los médicos piden seguido la ferritina junto con ella.
Enfermedad celíaca y digestión
Los síntomas digestivos son frecuentes, y los estudios de sangre pueden detectar la enfermedad celíaca, una reacción inmune al gluten que daña el intestino delgado. Una revisión de 2024 en Gastroenterology incluye el síndrome de Down en la lista corta de condiciones en las que se recomienda buscar celiaquía con anticuerpos. Esos anticuerpos solo se interpretan bien si el laboratorio mide también la IgA total, porque con una IgA baja el resultado de celiaquía puede salir falsamente tranquilizador.
Corazón, oído, vista y sueño
Las diferencias del corazón presentes al nacer suelen identificarse en las primeras semanas y muchas se corrigen con cirugía. La pérdida de audición, el líquido en el oído y la apnea obstructiva del sueño son comunes a cualquier edad; una revisión de 2023 en JAMA Otolaryngology explica cómo se combinan los conductos del oído estrechos, las anginas y adenoides grandes y el tono muscular bajo para que estos problemas sean tan frecuentes. La apnea del sueño puede confundirse con problemas de conducta o de atención durante el día. Los equipos suelen revisar la vitamina D en quienes pasan poco tiempo al aire libre o comen poco variado.
Cómo suelen ser los estudios de laboratorio de rutina
Los calendarios cambian según el equipo médico, y es tu médico quien fija el plan. El esquema siguiente refleja lo que las familias encuentran con más frecuencia; sirve para poner en contexto un resultado, no para sustituir la indicación médica. En México, el seguimiento suele coordinarlo el pediatra o, en el IMSS y el ISSSTE, el médico familiar junto con los especialistas a los que te canaliza.
| Etapa de la vida | Estudios que se suelen comentar | Por qué están en la lista |
|---|---|---|
| Recién nacido | Tamiz neonatal de tiroides, biometría hemática | El hipotiroidismo congénito es más frecuente, y en las primeras semanas puede haber una alteración pasajera de las células de la sangre |
| Bebés y primera infancia | Tiroides hacia los seis y los doce meses y después cada año, biometría hemática, perfil de hierro | Los cambios de tiroides suelen ser silenciosos, y las dificultades para comer pueden limitar el hierro |
| Edad escolar | Tiroides cada año, anticuerpos de celiaquía con IgA total si hay síntomas, hemoglobina y ferritina | La celiaquía y la falta de hierro son más frecuentes a esta edad |
| Adolescencia | Tiroides cada año, biometría hemática, vitamina D | El crecimiento, los cambios en la comida y la menstruación cambian las necesidades de nutrientes |
| Edad adulta | Tiroides cada año, biometría hemática, química sanguínea y perfil de lípidos | El peso, el sueño y la salud metabólica pasan a ser lo principal a vigilar |
¿Cuándo consultar al médico?
Entre revisiones programadas, hay cambios en una persona con trisomía 21 que conviene comunicar pronto. Ninguna de estas señales significa por fuerza algo grave, pero cada una es motivo razonable para llamar al médico.
- Cansancio nuevo o que empeora, estreñimiento, piel seca, mucho frío o cambios de peso sin razón, que pueden apuntar a la tiroides.
- Ronquidos fuertes, pausas al respirar mientras duerme, noches inquietas o sueño de día e irritabilidad que antes no tenía.
- Diarrea que no se quita, abdomen inflamado, poco apetito, pérdida de peso o crecimiento que se frena.
- Palidez fuera de lo normal, moretones fáciles, sangrados de nariz frecuentes, infecciones repetidas o dolor de huesos.
- Pérdida repentina de algo que ya dominaba: hablar, caminar, ir solo al baño o arreglarse.
- Dolor de cuello, cambio en la forma de caminar o torpeza nueva, que deben revisarse antes de deportes de contacto o de una anestesia.
En adultos, una baja en la memoria, la orientación o la autonomía merece una evaluación completa y no debe darse por hecha. La depresión, la pérdida de audición, la apnea del sueño y los problemas de tiroides dan cambios parecidos, y todos tienen tratamiento.
Apoyo, terapias y vida diaria
No existe un tratamiento para el cromosoma extra, y enfocar la atención en buscar uno es no entender el objetivo. Lo que cambia los resultados es un apoyo temprano y constante. La estimulación o intervención temprana suma fisioterapia, terapia ocupacional y terapia de lenguaje en los primeros años, cuando el cerebro es más moldeable. La fisioterapia trabaja el movimiento y la postura, la terapia ocupacional la motricidad fina para vestirse y comer, y la terapia de lenguaje suele usar señas o pictogramas para que el niño se comunique mientras se desarrolla el habla.
En la escuela, el apoyo suele organizarse con ajustes y un plan individual, y la educación inclusiva es cada vez más común. Planear las transiciones importa muchísimo y a menudo se olvida: el paso de la atención pediátrica a la de adultos, el empleo con apoyo, las habilidades para vivir de forma independiente y las formas de tomar decisiones que respeten lo que la propia persona quiere.
Últimos avances científicos
La investigación de los últimos tres años se ha centrado menos en grandes descubrimientos y más en hacer las pruebas más claras y el seguimiento más preciso. Esto es lo que aportan los estudios recientes, en palabras sencillas.
El tamizaje en sangre redujo cuántas veces se necesitan pruebas invasivas
Una revisión sistemática con metaanálisis de 2024, es decir, un estudio que junta los resultados de muchos estudios anteriores, analizó qué pasó cuando el tamizaje de ADN libre se sumó a los programas nacionales de tamizaje prenatal. Tras un resultado de alto riesgo con el tamizaje en sangre tradicional, muchas menos personas pasaron directo a una prueba invasiva: la proporción bajó de cerca de tres de cada cuatro a poco más de cuatro de cada diez. Qué significa para ti: el ADN libre funciona ahora a menudo como un segundo filtro, así que un primer resultado preocupante ya no lleva por fuerza a una prueba con aguja.
La evidencia del tamizaje es sólida, pero no pareja
Una revisión paraguas de 2026, que evalúa otras revisiones en lugar de estudios individuales, examinó la calidad de la evidencia detrás del tamizaje prenatal de la trisomía 21. Concluyó que, aunque en general es sólida, su calidad cambia según el método y el resultado estudiado. Qué significa para ti: las cifras de precisión de una prueba de tamizaje no son intercambiables con las de otra, y es razonable preguntar a qué se refiere un dato en tu caso.
Un tamizaje de ADN libre «sin resultado» también dice algo
A veces la prueba de ADN libre no da resultado porque la muestra tenía muy poco ADN de la placenta, lo que los laboratorios llaman fracción fetal. Una revisión sistemática con metaanálisis de 2023 encontró que estos resultados no concluyentes no son solo un tropiezo técnico: se asocian más a diferencias cromosómicas que las muestras con fracción fetal normal. Qué significa para ti: un reporte no concluyente es motivo para preguntar por repetir la prueba o por una opción diagnóstica, no para dejarlo pasar.
Las enfermedades autoinmunes son ya parte central del seguimiento
Una revisión de 2024 en una revista de inmunología clínica explicó por qué las enfermedades autoinmunes se juntan en personas con trisomía 21. Los genes del cromosoma 21 influyen en las señales de las defensas, y tener tres copias parece inclinarlas a atacar los propios tejidos. La enfermedad autoinmune de la tiroides, la celiaquía y la diabetes tipo 1 aparecen varias veces más que en la población general. Otra revisión de 2024 sobre autoinmunidad tiroidea encontró que la tiroiditis de Hashimoto y la enfermedad de Graves tienden a aparecer más jóvenes, y que la historia familiar no predice quién las tendrá. Qué significa para ti: los estudios de rutina de tiroides y celiaquía no sobran, y un resultado normal a cierta edad no quita la utilidad de repetirlos después.
El tratamiento de la leucemia sigue mejorando
Una revisión de 2023 en una revista de hematología resumió por qué la leucemia infantil es más frecuente en este grupo y cómo ha cambiado su tratamiento. Se ha identificado cómo el cromosoma extra afecta el desarrollo de las células de la sangre, y los protocolos actuales consideran que estos niños toleran algunas quimioterapias de forma distinta. Qué significa para ti: los resultados han mejorado mucho, y el tratamiento se adapta a cada caso en lugar de copiar sin cambios los protocolos pediátricos generales. La investigación de las recaídas sigue avanzando.
Glosario
| Término | Qué quiere decir |
|---|---|
| Cromosoma | Un paquete de ADN dentro de la célula. Las personas suelen tener 46, en 23 pares. |
| Trisomía | Tener tres copias de un cromosoma en lugar de dos. Trisomía 21 es tener tres copias del cromosoma 21. |
| Cariotipo | Una imagen de laboratorio de todos los cromosomas de una persona. Es la prueba que confirma el diagnóstico y el tipo genético. |
| Mosaicismo | Patrón en el que unas células tienen el cromosoma extra y otras no. |
| Translocación | Reacomodo en el que el material extra del cromosoma 21 se pega a otro cromosoma. Es la única forma que puede heredarse. |
| ADN fetal libre en sangre materna | Estudio de sangre en el embarazo que analiza fragmentos de ADN de la placenta en la sangre de la mamá. También se llama NIPT. |
| Fracción fetal | La parte del ADN de la muestra de la mamá que viene de la placenta. Si es muy baja, la prueba no da resultado. |
| Translucencia nucal | Medida de ultrasonido del líquido en la nuca del bebé, usada en el tamizaje del primer trimestre. |
| Amniocentesis | Procedimiento diagnóstico que toma líquido amniótico para estudiar sus células con cariotipo. |
| Tamiz neonatal | Estudio de unas gotas de sangre del talón del recién nacido que detecta, entre otras cosas, el hipotiroidismo congénito. |
| Estimulación temprana | Terapias y apoyos en los primeros años de vida, por lo general fisioterapia, terapia ocupacional y de lenguaje. |
Preguntas frecuentes
¿Qué causa el síndrome de Down durante el embarazo?
Casi siempre, el cromosoma extra viene de un error al azar en la división celular cuando se forma un óvulo o un espermatozoide, o justo después de la fecundación. No tiene nada que ver con lo que la mamá comió, bebió, tomó o vivió. La herencia solo cuenta en la forma por translocación, una pequeña minoría de casos que puede transmitir un papá o una mamá portador de un reacomodo cromosómico sin tener la condición. El asesoramiento genético aclara si esto aplica a una familia.
¿Qué dato curioso hay sobre el síndrome de Down?
El Día Mundial del Síndrome de Down se celebra el 21 de marzo, es decir, el día 21 del mes 3, en referencia a las tres copias del cromosoma 21. Otro dato: la esperanza de vida de las personas con síndrome de Down ha aumentado de forma notable en las últimas décadas y hoy supera los 60 años, gracias sobre todo a la cirugía del corazón temprana y al seguimiento médico.
¿El síndrome de Down es una enfermedad o una discapacidad?
No es una enfermedad, sino una condición genética que acompaña a la persona toda la vida. Suele asociarse a una discapacidad intelectual, casi siempre leve o moderada, y a algunos riesgos de salud que se vigilan con revisiones. Con apoyo temprano, educación y atención médica, muchas personas estudian, trabajan y viven con bastante autonomía.
¿Se puede prevenir el síndrome de Down?
No. Como el cromosoma extra surge de un error al azar en la división celular, no hay nada que se pueda hacer antes o durante el embarazo para evitarlo. Las pruebas prenatales se ofrecen para que las familias tengan información y puedan prepararse, no porque exista prevención. Presentarlo como algo prevenible culpa a quien no tiene ninguna responsabilidad.
¿Hay señales del síndrome de Down durante el embarazo?
La mamá no siente ningún síntoma. Algunos hallazgos del ultrasonido, como una translucencia nucal aumentada, una diferencia en el corazón o ciertas medidas, pueden llevar al médico a recomendar más pruebas, y un tamizaje en sangre puede salir de alto riesgo. Todo eso indica seguir estudiando, no establece un diagnóstico. Solo la biopsia de vellosidades coriales, la amniocentesis o un cariotipo después del nacimiento lo confirman.
¿En qué se distingue el cariotipo del habitual?
Un cariotipo típico muestra 46 cromosomas en 23 pares. El de una trisomía 21 libre muestra 47, con tres copias en el lugar del cromosoma 21. En la forma por translocación el conteo puede seguir siendo 46, porque el material extra está unido a otro cromosoma; por eso el reporte del laboratorio describe el acomodo y no solo el número.
¿Un tamizaje prenatal puede equivocarse?
Sí, en ambos sentidos, y eso es normal, no una falla del laboratorio. Un tamizaje de alto riesgo puede seguirse de una prueba diagnóstica sin cromosoma extra, y uno de bajo riesgo no lo descarta del todo. El ADN fetal libre es el tamizaje más preciso, pero analiza ADN de la placenta y no directamente las células del bebé, así que puede haber diferencias. Cualquier tamizaje que vaya a influir en una decisión debe confirmarse con una prueba diagnóstica.
¿Los adultos con síndrome de Down pueden vivir solos?
Muchos sí, con niveles de apoyo muy distintos de una persona a otra. Algunos viven de forma totalmente independiente, muchos de forma semiindependiente con la familia cerca o en viviendas con apoyo, y otros necesitan ayuda diaria. La autonomía depende mucho más de la educación temprana, el seguimiento de salud, las oportunidades y las expectativas que del diagnóstico. Planear con tiempo el paso a los servicios para adultos hace una diferencia real.
Fuentes
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- MedlinePlus, National Library of Medicine — Down Syndrome, 2024 (en inglés) — medlineplus.gov
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- Zingone F, Bai JC, Cellier C, Ludvigsson JF — Celiac Disease-Related Conditions: Who to Test? — Gastroenterology, 2024 (en inglés) — doi.org
- Zalzal HG, Lawlor CM — Down Syndrome for the Otolaryngologist: A Review — JAMA Otolaryngology Head and Neck Surgery, 2023 (en inglés) — doi.org
- Rose SR, Wassner AJ, Wintergerst KA, et al. — Congenital Hypothyroidism: Screening and Management — Pediatrics, 2023 — doi.org/10.1542/peds.2022 (en inglés) — doi.org
- MedlinePlus en español — Síndrome de Down — Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. — medlineplus.gov/spanish
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