Síndrome de Reye: síntomas, causas y tratamiento

El síndrome de Reye es una enfermedad poco frecuente pero grave que provoca una inflamación cerebral repentina y una acumulación peligrosa de grasa en el hígado, y afecta principalmente a niños y adolescentes que se están recuperando de una infección vírica como la gripe o la varicela. Lo que lo hace inusual, y en gran medida prevenible, es su estrecha relación con la aspirina: tomar aspirina u otros medicamentos con salicilatos durante una enfermedad vírica en personas jóvenes aumenta considerablemente el riesgo. Las advertencias sanitarias de los años 80 convirtieron en práctica habitual evitar la aspirina en estos casos, y desde entonces los casos se han vuelto muy raros. Esta guía explica qué es el síndrome de Reye, cómo reconocer sus señales de alarma, por qué importa la aspirina, cómo lo diagnostican los médicos mediante análisis de sangre, y qué ofrecen el tratamiento actual, la prevención y la investigación.

¿Qué es el síndrome de Reye?

El síndrome de Reye daña dos órganos a la vez: el cerebro, donde provoca una inflamación aguda conocida como encefalopatía, y el hígado, donde la grasa se acumula en las células y la función normal se deteriora. Fue descrito por primera vez en 1963 por el patólogo australiano R.D.K. Reye, y atrajo una gran atención en décadas posteriores cuando los médicos lo relacionaron con la administración de aspirina durante infecciones infantiles comunes. La enfermedad no es en sí misma una infección y no se contagia de persona a persona; parece ser una reacción poco frecuente en un pequeño número de niños susceptibles tras un virus ordinario.

El momento en que aparece es uno de sus rasgos más reconocibles. El síndrome de Reye sigue un curso bifásico, con dos oleadas: el niño contrae un virus y empieza a mejorar, y luego, normalmente en unos pocos días o una semana, comienza una segunda fase mucho más peligrosa, con vómitos persistentes y cambios rápidos en el comportamiento. Como ambos órganos se ven afectados, la química sanguínea cambia de formas que un laboratorio puede detectar de forma temprana, lo cual es fundamental para establecer el diagnóstico.

Síntomas del síndrome de Reye

Los signos de alerta suelen aparecer entre tres y siete días después de una infección vírica, a menudo justo cuando el niño parece estar mejorando. El primer síntoma, y el más constante, son los vómitos persistentes que no ceden, seguidos de cambios en el nivel de consciencia y en el comportamiento a medida que el cerebro comienza a inflamarse. En los niños muy pequeños el cuadro puede ser diferente, con diarrea y respiración rápida en lugar de vómitos. El síndrome de Reye no suele provocar sarpullido propio; cuando aparece alguno, generalmente corresponde a la varicela previa.

A medida que la enfermedad avanza, los síntomas neurológicos se vuelven más preocupantes. El niño puede volverse inusualmente somnoliento y difícil de despertar, luego irritable, confuso o agresivo, y puede llegar a sufrir convulsiones, pérdida de consciencia y coma si no se trata con rapidez. Todo niño que presente vómitos repetidos y cambios de comportamiento mientras se recupera de una enfermedad vírica necesita una valoración médica urgente.

EstadioSignos típicos
Síntomas tempranosVómitos persistentes que no cesan; en bebés, diarrea y respiración acelerada en su lugar
Cambios de comportamientoSomnolencia y letargo inusuales, seguidos de irritabilidad, confusión o conducta agresiva
Signos de progresiónDesorientación, alucinaciones y debilidad en brazos y piernas
Fase graveConvulsiones, pérdida de consciencia y coma, que son emergencias médicas

Causas y factores de riesgo: la relación con la aspirina

El principal factor de riesgo del síndrome de Reye es tomar aspirina u otros medicamentos que contienen salicilatos durante una enfermedad vírica en la infancia o la adolescencia. El mecanismo exacto aún no se comprende del todo, pero la asociación estadística es lo suficientemente sólida como para que las autoridades sanitarias modificaran la práctica médica al respecto. Las infecciones más frecuentemente implicadas son la gripe y la varicela, por lo que conviene leer los síntomas, causas y opciones de tratamiento de la gripe y consultar la guía sobre síntomas, causas, tratamientos y prevención de la varicela.

Debido a esta relación, la aspirina no se recomienda en general para menores de aproximadamente 19 años con una infección vírica, y el paracetamol o el ibuprofeno son las alternativas habituales. Los salicilatos están presentes en más productos de los que la gente imagina, incluidos algunos remedios estomacales con subsalicilato de bismuto y ciertos preparados para el resfriado, por lo que es importante leer el prospecto de los medicamentos. Una excepción es que un pequeño número de niños toma aspirina a dosis bajas a diario por afecciones cardíacas o reumáticas específicas, como la enfermedad de Kawasaki; estos niños están bajo el seguimiento cuidadoso de sus propios médicos, quienes orientan a las familias sobre qué hacer durante las enfermedades víricas.

Síndrome de Reye y errores congénitos del metabolismo

Un avance clave en la comprensión de esta enfermedad es el reconocimiento de que muchos niños que parecen tener el síndrome de Reye presentan en realidad un trastorno metabólico hereditario subyacente. Estas enfermedades, denominadas errores congénitos del metabolismo, alteran la forma en que el organismo descompone las grasas o elimina las toxinas, y una infección vírica común puede desencadenar una crisis que resulta casi idéntica al síndrome de Reye clásico. Un ejemplo bien conocido es el grupo de trastornos de la oxidación de ácidos grasos, entre los que se incluye el déficit de acil-CoA deshidrogenasa de cadena media, o déficit de MCAD.

Esta superposición es la razón por la que los médicos realizan pruebas para descartar enfermedades metabólicas siempre que un niño presenta una enfermedad similar al síndrome de Reye. Como el hígado dañado libera enzimas en la sangre en ambas situaciones, estos niños suelen mostrar las enzimas hepáticas elevadas, y puede ser útil consultar qué revela la alanina aminotransferasa (ALT) sobre el hígado. Identificar un error congénito del metabolismo cambia el tratamiento y el seguimiento a largo plazo, y en muchos lugares el cribado neonatal ya detecta algunos de estos trastornos antes de que se produzca ninguna crisis.

Cómo se diagnostica el síndrome de Reye

Dado que los síntomas iniciales se solapan con los de muchas enfermedades infantiles, las pruebas de laboratorio son fundamentales para reconocer el síndrome de Reye, y los resultados analíticos siguen un patrón característico. Las enzimas hepáticas suben bruscamente cuando las células del hígado se dañan, por lo que los médicos pueden revisar cómo se interpretan los niveles de aspartato aminotransferasa (AST). Un nivel de amoniaco en sangre marcadamente elevado es uno de los hallazgos más reveladores, y conviene entender qué significa tener el amoniaco alto en un análisis de sangre. La glucemia suele descender al mismo tiempo y la coagulación se enlentece, por lo que los médicos miden el tiempo de protrombina; puedes consultar qué revela el tiempo de protrombina sobre la coagulación sanguínea.

Un detalle llamativo es lo que habitualmente no aparece: a pesar del daño hepático, los niños con síndrome de Reye normalmente no se ponen amarillos, porque la bilirrubina suele mantenerse dentro de su rango normal; sobre este aspecto puedes leer por qué el nivel de bilirrubina total suele mantenerse normal. Para descartar otras causas, los médicos pueden solicitar pruebas de imagen cerebral con TC o RM, una punción lumbar para excluir infecciones como la meningitis, y pruebas metabólicas para detectar un error congénito del metabolismo. En algunos casos se realiza una biopsia hepática, que muestra las pequeñas gotitas de grasa, denominadas esteatosis microvesicular, características de esta enfermedad.

PruebaLo que suele mostrar en el síndrome de Reye
Enzimas hepáticas (AST y ALT)Elevadas, lo que refleja daño en las células hepáticas
Amoniaco en sangreMuy elevado, un signo característico del metabolismo hepático alterado
Glucosa en sangreA menudo baja (hipoglucemia), especialmente en niños pequeños
Tiempo de protrombinaProlongado, lo que indica que la coagulación está alterada
BilirrubinaGeneralmente normal, por lo que la ictericia suele estar ausente
Biopsia hepáticaCambio graso microvesicular, cuando se necesita una biopsia para confirmarlo

Tratamiento y recuperación

No existe un tratamiento específico para el síndrome de Reye, por lo que el tratamiento es de soporte y urgente, administrado en un hospital y, habitualmente, en una unidad de cuidados intensivos. El objetivo principal es proteger el cerebro mientras el organismo se recupera, lo que implica controlar la presión elevada dentro del cráneo causada por el edema cerebral, la inflamación que hace que esta enfermedad sea tan peligrosa. Los equipos médicos también corrigen los problemas metabólicos que revelan los análisis de sangre, administrando líquidos intravenosos y glucosa para estabilizar el azúcar en sangre, y puede ser útil conocer cómo se interpretan los resultados del análisis de glucosa en sangre.

Los médicos también corrigen los problemas de coagulación, a veces con vitamina K o derivados del plasma, y utilizan medicamentos y cambios posturales para aliviar la presión sobre el cerebro. Los niños con dificultades respiratorias o alteración del nivel de consciencia pueden necesitar intubación y ventilación mecánica. El factor más importante en la recuperación es el tiempo: el reconocimiento precoz y el tratamiento hospitalario rápido mejoran considerablemente el pronóstico, razón por la cual cualquier sospecha de síndrome de Reye debe tratarse como una urgencia y no observarse en casa.

Prevención

El síndrome de Reye es una de las pocas enfermedades infantiles graves que se puede prevenir en gran medida, y la prevención se basa en unos pocos hábitos claros. El más importante es evitar la aspirina y otros productos con salicilatos en niños y adolescentes que tengan una infección vírica, y optar por paracetamol o ibuprofeno cuando se necesite un antitérmico. También es importante leer la lista de ingredientes de los medicamentos sin receta, ya que los salicilatos pueden aparecer bajo nombres como ácido acetilsalicílico o subsalicilato de bismuto, en lugar del término aspirina.

  • No administres aspirina ni productos con salicilatos a ninguna persona menor de aproximadamente 19 años durante una enfermedad vírica, salvo que un médico lo haya recetado específicamente.
  • Usa paracetamol o ibuprofeno para la fiebre y el dolor en niños, siguiendo las instrucciones de dosificación según su edad y peso.
  • Revisa las etiquetas de los medicamentos para el resfriado, la gripe y los problemas estomacales para detectar salicilatos ocultos, incluido el subsalicilato de bismuto.
  • Mantén al día las vacunas sistemáticas, incluidas las de la gripe y la varicela, para reducir las infecciones víricas que pueden preceder al síndrome de Reye.
  • Si tu hijo toma aspirina a diario por una enfermedad diagnosticada, consulta con su médico de antemano qué hacer cuando tenga un virus.

Complicaciones y pronóstico a largo plazo

La complicación más grave es la propia inflamación cerebral, que puede provocar convulsiones, coma, daño neurológico permanente y, en los casos más severos, la muerte. Los resultados han mejorado a medida que han avanzado el reconocimiento precoz y los cuidados intensivos, y muchos niños tratados a tiempo se recuperan por completo sin secuelas. Otros quedan con problemas que reflejan el grado de lesión cerebral, desde dificultades leves de atención o coordinación hasta una discapacidad intelectual o física más significativa.

El factor que mejor predice un buen pronóstico es la rapidez con que se reconoce la enfermedad y se inicia el tratamiento, antes de que la inflamación cerebral alcance su fase más grave. Como el síndrome de Reye puede avanzar con rapidez, el mensaje práctico para las familias es el mismo en el que se basa el diagnóstico: los vómitos persistentes y la confusión en un niño que se está recuperando de un virus son motivo suficiente para acudir a urgencias sin demora.

Últimos avances científicos en la investigación del síndrome de Reye

El síndrome de Reye es hoy tan poco frecuente que los grandes ensayos clínicos nuevos son escasos, y gran parte de la literatura reciente se centra en reconocerlo correctamente más que en nuevos tratamientos. Una revisión de 2025 analizó el síndrome de Reye de aparición en la edad adulta y si las personas que lo padecieron de niños pueden tomar aspirina a dosis bajas con seguridad más adelante; concluyó que la evidencia disponible es escasa y a menudo no confirmada, y reclamó estudios mejor documentados antes de poder ofrecer recomendaciones firmes (Gibson et al., 2025). Lo que esto significa para ti: el síndrome de Reye es, en su inmensa mayoría, una enfermedad infantil, y si tienes antecedentes personales de haberlo padecido, las decisiones sobre el uso de aspirina en la edad adulta deben tomarse de forma individualizada con tu médico, y no basándose en reglas generales.

Otros trabajos recientes perfilan mejor la diferencia entre el síndrome de Reye verdadero y los trastornos metabólicos que lo imitan. Un informe de 2025 sobre un programa nacional de cribado neonatal describió cómo la espectrometría de masas en tándem detecta el déficit de MCAD, un trastorno de la oxidación de ácidos grasos que puede provocar una crisis similar al síndrome de Reye con hipoglucemia y encefalopatía, de modo que muchos lactantes afectados son identificados antes de llegar a enfermar (Glab-Jablonska et al., 2025). Lo que esto significa para ti: algunos niños a los que en su día se les diagnosticó síndrome de Reye tenían en realidad una enfermedad hereditaria tratable, y el cribado moderno detecta cada vez más estos trastornos de forma precoz, lo que cambia tanto el tratamiento como la planificación familiar.

Los investigadores también siguen reexaminando en qué casos la aspirina es realmente peligrosa en niños. Una revisión narrativa de 2026 sobre medicamentos de riesgo en la unidad de cuidados intensivos pediátricos reafirmó que la aspirina está contraindicada en niños de hasta aproximadamente 18 años con una enfermedad viral sospechada, debido al riesgo del síndrome de Reye, aunque señaló que sigue siendo necesaria en situaciones concretas, como la enfermedad de Kawasaki y tras determinadas cirugías cardíacas (Beckers et al., 2026). Lo que esto significa para ti: el consejo habitual de evitar la aspirina en jóvenes con infecciones virales sigue vigente, y las excepciones son situaciones muy concretas supervisadas por un médico, no algo que las familias deban valorar por su cuenta.

Glosario de términos clave

TérminoDefinición
EncefalopatíaTérmino general para referirse al daño o la disfunción cerebral que, en el síndrome de Reye, se manifiesta como una inflamación aguda del cerebro.
SalicilatoFamilia de medicamentos que incluye la aspirina y el subsalicilato de bismuto, relacionada con el síndrome de Reye en niños.
Edema cerebralInflamación del cerebro que aumenta la presión dentro del cráneo y provoca los síntomas más graves.
HiperamonemiaNivel elevado de amoniaco en sangre, un hallazgo analítico característico del síndrome de Reye.
Esteatosis microvesicularPatrón de pequeñas gotitas de grasa dentro de las células hepáticas que se observa en la biopsia en esta enfermedad.
Error innato del metabolismoTrastorno hereditario del metabolismo que puede causar una enfermedad similar al síndrome de Reye y debe descartarse.
Déficit de MCADTrastorno de la oxidación de ácidos grasos que puede imitar el síndrome de Reye y que suele detectarse en el cribado neonatal.
AntipiréticoMedicamento que reduce la fiebre, como el paracetamol o el ibuprofeno, utilizado en lugar de la aspirina en niños.

Preguntas frecuentes

¿Cómo provoca la aspirina el síndrome de Reye?

El mecanismo exacto aún no se comprende del todo, pero la aspirina y otros salicilatos parecen interferir con las mitocondrias —las pequeñas centrales energéticas de las células del hígado y del cerebro— de una forma que algunos niños no toleran durante una infección viral. El resultado puede ser la lesión hepática y la inflamación cerebral que definen el síndrome de Reye. Lo que sí es seguro es la fuerte asociación estadística, razón por la cual se evita la aspirina en niños y adolescentes con enfermedades virales, aunque no todos los niños expuestos se vean afectados.

¿A partir de qué edad deben evitar los niños la aspirina durante una enfermedad viral?

La recomendación general es evitar la aspirina y los productos que contienen salicilatos en cualquier persona menor de unos 19 años que tenga una infección vírica, como la gripe o la varicela. El paracetamol o el ibuprofeno son las alternativas habituales para la fiebre y el dolor. La principal excepción es un niño al que su propio médico le haya recetado aspirina diaria para una enfermedad específica.

¿Pueden los adultos desarrollar el síndrome de Reye?

El síndrome de Reye afecta de forma abrumadora a niños y adolescentes, y los casos verdaderos en adultos son extremadamente raros y a veces difíciles de confirmar. Los adultos que padecieron la enfermedad en la infancia y tienen dudas sobre tomar aspirina deben consultar su situación particular con un médico, en lugar de guiarse por normas generales.

¿Puede el Pepto-Bismol causar el síndrome de Reye en niños?

El subsalicilato de bismuto, el principio activo de algunos remedios estomacales como el Pepto-Bismol, es un salicilato, y los salicilatos son precisamente lo que debe evitarse en niños y adolescentes con una enfermedad vírica. Por esa razón, estos productos no se recomiendan en general para los jóvenes que puedan tener un virus. Lee las etiquetas para identificar ingredientes salicilatos y consulta a un farmacéutico si no estás seguro de si un medicamento es seguro.

¿Cuál es la tríada clásica del síndrome de Reye?

La enfermedad se describe clásicamente por la combinación de una infección vírica reciente, disfunción cerebral repentina (encefalopatía) con vómitos y confusión, y problemas hepáticos caracterizados por cambio graso y alteraciones en los análisis de sangre. Los médicos la reconocen por esa secuencia junto con el patrón analítico característico de amoniaco elevado, enzimas hepáticas altas, glucemia baja y coagulación enlentecida, generalmente sin ictericia.

¿Con qué frecuencia se da hoy en día el síndrome de Reye?

Actualmente es muy poco frecuente. Tras las advertencias de salud pública de los años 80 que desaconsejaban dar aspirina a niños con enfermedades víricas, los casos notificados cayeron drásticamente y desde entonces se han mantenido en niveles extremadamente bajos. Esta reducción se considera ampliamente un ejemplo claro de cómo un mensaje de salud pública puede prevenir una enfermedad grave, y es la razón por la que evitar la aspirina en los jóvenes sigue siendo tan importante.

Fuentes

  • National Institute of Neurological Disorders and Stroke — Reye’s Syndrome — NINDS Health Information, 2024 — ninds.nih.gov
  • Mayo Clinic — Reye’s Syndrome: Symptoms and Causes — Mayo Clinic, 2024 — mayoclinic.org
  • Cleveland Clinic — Reye’s Syndrome: Preventing and Recognizing It — Cleveland Clinic Health Library, 2023 — my.clevelandclinic.org
  • MedlinePlus, National Library of Medicine — Reye Syndrome — MedlinePlus Health Topics, revisado en 2024 — medlineplus.gov
  • Gibson C, Noyes J, Goliger M, Guo J — Adult-Onset Reye’s Syndrome and the Risks of Low-Dose Aspirin Rechallenge: A Review of Current Literature and Future Directions — Cureus, 2025 — doi.org/10.7759/cureus.96332
  • Glab-Jablonska E, Taybert J, Wisniewska A, et al. — Medium-chain Acyl-CoA Dehydrogenase Deficiency Identified by MS/MS Newborn Screening Challenges — Journal of Mother and Child, 2025 — doi.org/10.34763/jmotherandchild.20252901.d-25-00025
  • Beckers L, Verbruggen J, Saldien V, et al. — Potentially Hazardous Drugs in the Paediatric ICU: A Narrative Review on the Exemplary Cases of Propofol, Chloramphenicol, and Acetylsalicylic Acid — Children (Basel), 2026 — doi.org/10.3390/children13040579

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